Antes deshabitadas, las islas fueron
colonizadas por los portugueses en 1462. La mano de
obra y la mayoría de la población eran
esclavos llevados desde la costa oeste de Africa.
La importancia de las islas para Portugal
no residía tanto en la abundancia inherente que
se pudiera conseguir, como en la situación estratégica
entre Africa, América y Europa.
Comercio de Esclavos
Cabo Verde durante mucho tiempo fue
una de las posiciones más importantes de esclavos
de la zona. Aunque los portugueses se vieron forzados
a cortar drásticamente sus actividades de comercio
de esclavos, como resultado de la intervención
de la armada británica en el siglo XIX, las islas
continuaron floreciendo como el centro del comercio
de esclavos entre el oeste de Africa y las Antillas
españolas.
Con la llegada de los buques transatlánticos,
el puerto de Mindelo en Sao Vicente se convierte en
un importante puerto. Mientras Portugal continúa
con el abandono económico y desarrollo político
de sus colonias africanas en el continente, Cabo Verde
fue considerado un caso especial, por el que se hicieron
esfuerzos para conservarlas y separarlas de Africa.
Las islas de Cabo Verde fueron la
primera colonia que tuvo una escuela con educación
muy fuerte.
La Independencia
En algunos periódicos como
"Claridade", se expresa el creciente sentido
de identidad de Cabo Verde como una nación africana,
sentimiento que se fue acelerando con el PAIGC, Partido
para la Independencia de Guinea-Bissau y Cabo Verde.
Bajo la dirección de Amilcar
Cabar, el PAIGC comienza la presión a las autoridades
coloniales para el reconocimiento de la independencia
del país. El régimen fascista de Lisboa
no aceptó y las fuerzas del partido adoptan tácticas
de guerrilla desde 1961 en adelante.
Cabo Verde consigue la independencia
en 1975, el 5 de julio y se convierte en una república
independiente. Hasta el 17 de febrero de 1990, el PAIGC
se mantuvo en el poder
En 1991 se celebran las primeras elecciones
multipartidistas con una nueva formación, el
Movimiento para la Democracia, con el 70% de los votos
formó un nuevo gobierno bajo el mando de Antonio
Mascarenhas. En el año de 1996 vuelve a ganar
las elecciones, designado una vez más como primer
ministro a Carlos Véiga.