Comprar en Egipto es todo un arte.
Los zocos constituyen otros mundos fascinantes
dentro de las mismas ciudades. Estos mercados populares
tienen vida propia y en ellos se pueden encontrar todos
los ingredientes y elementos necesarios para conocer
un poco mejor el mundo árabe. Una vez en su interior,
el silencio no existe, voces y risas se unen a un continuo
movimiento. Los diferentes aromas envuelven todo el
ambiente, provocando un relajado sentido del tiempo.
En los zocos se pueden encontrar artesanos realizando
su obra, pequeños cafés en los que tomar
un delicioso té con hierbabuena, mezquitas, y
gente, sobre todo gente, personas que van, vienen, charlan,
negocian y se relacionan.
Procure ir con tiempo y recuerde que
es indispensable regatear. Los egipcios gustan
de una buena transacción y si consiguen vender
un producto a un precio excesivo no disfrutan, porqué,
en realidad, lo que más les gusta es el juego
que se produce entre el comprador y el vendedor. Suelen
dar, en el primer intercambio de palabras, un precio
bastante alto, por lo que el comprador deberá
ofrecer, al menos, una cantidad del 50 % menos sobre
el precio inicial. Con esto se inicia un baile de números
y regateos hasta que al final se llegue a un acuerdo.
Si la charla ha sido agradable y el comprador ha sido
un buen negociante, ambas partes quedarán satisfechas
y hasta es posible que el vendedor invite a beber una
buena taza de té. No olvide que los artículos
que cuesten entre 4 y 10 libras egipcias no deben regatearse,
ya que son suficientemente baratos (a menos que se compre
un lote). Fuera de los zocos, en tiendas con precios
marcados, se considera de mal gusto el regateo.
Egipto es el paraíso de las
antigüedades. Se puede encontrar desde arte
islámico, muebles estilo Luis XV, libros únicos,
restos de algún tesoro faraónico, hasta
Art Decó. Pero hay que ser cauteloso con los
precios y con las falsificaciones, ya que existen artesanos
muy hábiles capaces de realizar perfectas reproducciones
y falsificaciones.
La cestería se extiende
a todos los lugares del país. En cada zona tienen
su particular trenzado, todos ellos muy hermosos. En
los mercadillos de los pueblos se pueden adquirir las
cestas más interesantes. Las más populares
son las cestas de boda de Siwah (no son caras).
En Luxor se pueden adquirir hermosos
objetos de alabastro. En Egipto este material
se trabaja en mate, por lo que ya sea un trabajo manual
o mecánico, carecerá de brillo.
Si pretende adquirir ropa no tendrá
ningún problema ya que en varias zonas existen
talleres de confección. Conocidos como los trajes
de los beduinos, el diseño y confección
de las prendas variará dependiendo del lugar
dónde se encuentre, aunque eso sí, toda
las prendas suelen estar cosidas a mano. Los bordados
de las prendas de Siwah tienen especial fama aunque
es muy difícil encontrarlos a buen precio. También
son muy populares los caftanes, muy cómodos
de diseño sencillo con trenzas confeccionados
en algodón o seda (en los últimos tiempos
también se fabrican con fibras sintéticas).
La joyería beduina,
de piezas grandes trabajadas en plata o con base de
materiales blancos, es muy hermosa. Resultan muy pesados,
tanto los collares y pendientes como los broches, anillos
y pulseras pero constituyen una verdadera obra de arte.
Los diseños son únicos y están
hechos a mano, por lo que no encontrará ninguna
pieza igual. A parte de ésta, la joyería
egipcia suele realizarse en oro o plata y sus diseños
suelen ser motivos faraónicos como escarabajos
o el Ojo de Horus, islámicos como la mano de
Fátima o bien, con motivos de caligrafía
árabe. Frecuentemente las piezas de oro y plata
se venden al peso, lo que hace que los precios sean
muy similares en las diferentes tiendas, sin embargo,
siempre se puede obtener algún descuento.
Las piezas en latón y
cobre son muy interesantes, ya que proceden de
una tradición que ha pasado de padres a hijos
a lo largo del tiempo. Los diseños suelen incluir
caligrafía árabe o motivos islámicos.
Son especialmente bellos y atractivos los juegos de
café o té en hermosas bandejas.
Egipto se ha convertido en un excelente
productor de alfombras y tapices. Los
famosos kilis de los beduinos confeccionados a mano
suelen tener colores fuertes como el rojo, blanco o
verde y naranja propio de las tribus del Sinaí.
En Kerdassa se puede saborear la tradición de
un pueblo de tejedores que en la antigüedad abastecía
de este material a las famosas caravanas, mientras que
en Harraniya los telares eran manejados por niños
que hoy en día, ya adultos, son los que mantienen
la tradición.
Le aconsejamos, si le queda espacio
en la maleta, que adquiera una pieza de cristal Muski,
cuya base es el vidrio reciclado por lo que los defectos,
fisuras y burbujas le dan un encanto especial (algunas
piezas son muy frágiles). La gama de colores
es muy rica: turquesas, marrones, azules, rosas y verdes.
Aunque el papiro original ya
no existe, el proyecto realizado por el Instituto del
Papiro Raguab ha conseguido restaurarlo. En este mismo
Instituto se pueden adquirir los célebres papiros,
desde tamaño folio hasta miniatura con preciosos
motivos pintados a mano. Por otro lado, en numerosos
zocos y tiendas los encontrará, aunque no son
de calidad certificada.
Los egipcios son magníficos
artesanos de cerámica trabajada en torno.
Se puede adquirir en todo el país piezas de todas
las formas y tamaños aunque las de mejor calidad
y funcionalidad se encuentran en Luxor. Normalmente
no llevan adornos pintados, pero recuerde que solo dos
veces al año los artesanos de Garagos venden
sus cerámicas pintadas.
En cuanto a trabajos en madera,
encontrará cajas, platos y muebles, todos ellos
adornados con incrustaciones de madera, marfil o madreperla.
La más típica es la llamada mashrabiya.
En cambio, si le gusta la acampada, en Egipto podrá
adquirir tiendas de campaña de excepcional
calidad ya que los egipcios fueron los primeros que
las confeccionaron y utilizaron.
Por último, no deje de visitar
algún mercado de especias, un intenso
espectáculo de colores, aromas y sonidos. Todas
las especias son naturales, es decir, no contienen ningún
componente químico, manteniendo su original aroma.
Especial fama tiene el azafrán y la gena
para teñir el cabello.