ETIOPÍA, PAÍS DE MISTERIOS
Etiopía es un país
lleno de misterios, desde su nombre cuyo significado
es "rostro quemado", pasando por ser la cuna
del fascinante Nilo Azul, hasta las iglesias excavadas
en la Roca de Lalibela, cuya secreta construcción
aún no ha conseguido ser desentrañada
por los estudiosos.
Pero los misterios no han hecho más
que comenzar. Estas tierras contienen restos paleontológicos
de los orígenes de la humanidad, monolitos que
llegan a alcanzar los 34 metros de altura bellamente
decorados, restos del magnífico Palacio de la
Reina de Saba o el Arca de la Alianza guardada por los
muros de la Iglesia de Santa María de Sión
en Axum, que según cuenta la leyenda fue traída
a este país por Melenik I, el hijo de la Reina
de Saba y el sabio Salomón.
A estos fascinantes atractivos hay
que unir una maravillosa naturaleza con lagos, montañas,
cataratas y la garganta del Nilo Azul.
Los misterios de Etiopía están
bien guardados por las etnias que habitan el país:
abisinios compuestos por tigrés, amharas y shoas;
hamitas con los gallas y somalíes y las minorías
negras; nilóticos y nantúes así
como los falaschas, judíos negros que han continuado
con sus tradiciones como si el tiempo no hubiera pasado.