Primeros Tiempos
Las primeras tribus pobladoras del
río Gambia vivían de la caza y la pesca,
creían en las fuerzas naturales y las adoraban.
Muchos llegaron del actual Senegal atraídos por
la costa, propicia para la navegación y el comercio,
estableciéndose a lo largo del río, practicando
una agricultura de subsistencia. Posteriormente y con
el desarrollo de los reinos algunos de los imperios
del centro del Africa Occidental ejercieron su influencia
sobre Senegal y Gambia, uno de los más importantes
fue el de Ghana, que duró hasta el siglo X. El
Islam entra con fuerza en Gambia hacia el siglo XI,
aunque la conquista fue difícil debido a la resistencia
de las etnias.
En el siglo XV el territorio fue colonizado
por la etnia mandinga que, asociada con el imperio de
Mali, ejerció su autoridad en el valle de Gambia
y fundó allí numerosos reinos que controlaron
el comercio costero, logrando un gran desarrollo económico
y cultural.
La Colonia
La llegada de los navegantes portugueses
en 1455 provocó la desviación de la mayor
parte del comercio interior hacia la costa atlántica
y la decadencia de los reinos que se enriquecían
del mismo. Gambia se convirtió para los lusitanos
en la puerta de salida de una gran masa de metales preciosos
y un enclave próspero en la ruta a Oriente que
ellos controlaban. El imperio británico que,
en pleno apogeo de su flota, trataba de recuperar terreno
en la lucha por las colonias, compró a la corona
de Portugal en 1618, sus derechos comerciales y territoriales.
Rápidamente estalló un conflicto entre
Gran Bretaña y Francia, dueña de Senegal,
que duraría unos 200 años.
A mediados del siglo XVII, este enclave
costero se utilizó como "cantera" de
esclavos, por lo que los mercaderes británicos
establecieron alianzas con los príncipes del
interior del territotio. Gran Bretaña se limitó
a establecer en la colonia un precario puesto de comercio.
Durante el resto del siglo este territorio principalmente
se encargará de la provisión de mano de
obra esclava para las colonias británicas o para
su venta a otras potencias coloniales. A lo largo del
siglo XVII las disputas por cuestiones de límites
entre británicos y franceses crecieron.
Durante el siglo XIX una serie de
guerras religiosas se sucedieron en el interior del
territorio, que culminarían con la completa islamización
del país y el aumento de la inmigración
musulmana que llegaba de distintas regiones del Africa.
Al mismo tiempo, la supresión del tráfico
de esclavos por parte de la metrópoli hizo que
el territorio perdiera toda relevancia económica
(la esclavitud siguió existiendo dentro de la
colonia británica hasta el siglo XX, siendo prohibida
en 1906). Pero la colonia ganaba en contrapartida importancia
estratégica, por su situación en medio
de Senegal, pieza clave de la dominación francesa
en el Africa subsahariana.
Respecto a los límites de sus
respectivas colonias, Francia y Gran Bretaña
llegaron a un acuerdo en 1889. La paz se garantizó
en la región y las potencias europeas reconocieron
la soberanía británica sobre el territorio
de Gambia.
Independencia
El proceso de la descolonización
no comenzó hasta después de la Segunda
Guerra Mundial. La lucha anticolonialista en Africa
entonces obtuvo un triunfo generalizado, lo que provocó
la creación de numerosos estados independientes
en las ex-colonias europeas. Pero no fue hasta 1963
cuando Gambia obtuvo del poder colonial británico,
el reconocimiento de cierta autonomía administrativa.
Su condición de territorio colonial británico
se había mantenido sin modificaciones a lo largo
de toda la primera mitad del siglo XX. En 1965 Gambia
consigue la independencia y se integra en la Comonwealth
británico. Sin embargo y dada su realidad étnica,
cultural y económica, no constituía una
nación propiamente dicha. Las estructuras sociales
y económicas del territorio no cambiaron. Las
exportaciones siguieron basándose en el cultivo
del cacahuete y se mantuvieron las bases sociales tradicionales,
que fueron incluidas incluso en la Constitución
de 1970.
Últimos Acontecimientos
El partido Popular Progresista (PPP),
liderado por Dawda Jawara, dominó la política
de Gambia desde los años 60. En los años
70 se proclamó la República, adoptándose
un sistema presidencialista. Fue en esa misma década
cuando Gambia vio llegar el turismo a gran escala, probablemente
por el éxito del libro "Raíces"
de Alex Haley.
En el país aumentó el
desorden, la prostitución y el tráfico
de drogas, promovido por el movimiento. Surgió
entonces la oposición islámica organizada.
Otro de los problemas con los que se enfrentaba Gambia
era el contrabando, siendo como es salida, a través
del puerto de Banjul, del comercio de Africa Occidental,
unido esto a la escasa vigilancia de sus fronteras.
A principios de la década de
los 80, opositores musulmanes intentaron derrotar a
Jawara, con la pretensión de implantar un régimen
revolucionario islámico y terminar con la corrupción
oficial. La rebelión fue sofocada por tropas
de Senegal, que entraron en Gambia por petición
del presidente Jawara. Fue una década de sequías,
que produjeron la caída de las exportaciones
agrarias, la emigración rural y el paro, unido
todo a un creciente endeudamiento externo.
La estrecha asociación económica
y de defensa entre Gambia y Senegal llevó a los
dos países a unirse en lo que se conoció
como Senegambia, que existió oficialmente
entre los años 1982 y 1989. El proyecto, dirigido
por el presidente senegalés Abdou Diouf, por
un consejo de ministros confederado y por un parlamento
binacional, garantizaba la protección a Dawda
Jawara ante posibles rebeliones internas, y al mismo
tiempo, Senegal pudo comenzar a ejercer un mayor control
de la evasión de divisas, causada por el contrabando.
Pero la Senegambia se disolvería ya que Gambia
necesitaba recuperar la autonomía perdida. Es
entonces cuando comienza a hacer pactos de defensa mutua
con Nigeria.
A principios de la década de
los 90 Gambia y Senegal reanudarían sus relaciones
al firmar un tratado de amistad y cooperación,
por el que cada año se reúnen los jefes
de Estado; , a su vez se ha creado una comisión
conjunta presidida por los ministros de relaciones exteriores
de ambos países.
En cuanto a los problemas internos,
el gobierno de Jawara tomó medidas tendentes
a abrir una etapa de conciliación nacional. Abolió
la pena de muerte y amnistió a movimientos insurgentes
que pugnaban por derrocar al régimen. Pese a
esto el 23 de julio de 1994 un grupo de militares derrocó
al presidente Jawara e instauró un Consejo Provisional
de las Fuerzas Armadas.
Gambia tiene uno de los índices
de mortalidad infantil más altos del mundo (234
por mil), y los efectos de los programas de ajustes
han sido devastadores. La esperanza media de vida se
sitúa en torno a los 43 años. La agricultura
y el turismo entraron en 1993 en una etapa de recesión,
acrecentada por la inestable situación económica
europea. A parte de esto, más del 30% del valor
de las exportaciones es absorbido por la deuda externa
que asciende, en la actualidad, a 426 millones de dólares.