A pesar de la fuerte occidentalización
de Kenia, la tribu nativa es el principal punto de referencia
de cualquier keniata y la diferencia principal entre
las diversas tribus estriba en la lengua y sus distintos
orígenes.
Entre los pueblos de habla nilótica
hallará a los masai, la tribu más
significativa de Kenia y originaria de Sudán.
Esta tribu valiente y orgullosa ha decidido mantenerse
ajena al modo de vida occidental y, aún en la
actualidad, vive del pastoreo de sus rebaños
de vacas en la zona sur del país. Los masai apenas
comen carne aunque para ingerir sus vitaminas toman
la sangre de sus reses, que sacan del animal, perforando
mínimamente una vena (para no producir su muerte),
la mezclan con la leche que ordeñan, batiéndola
en calabazas. Esta tribu, respetada por todos, no cultiva
la tierra y no la considera como una propiedad. Aman
la libertad por encima de todo y cuenta la leyenda que
si se mete a un masai en la cárcel se muere de
pena y dolor ese mismo día porque no concibe
que vaya a salir dentro de algún tiempo.
Los luo, del mismo habla, proceden
del Valle del Nilo a su paso por Sudán. Cuando
llegaron a Kenia se establecieron en la parte occidental,
junto al Lago Victoria. Han sabido adaptar la pesca
y la agricultura a sus costumbres. Respetan profundamente
sus creencias ancestrales y tienen una estructura tribal
muy compleja.
Los kalefin, también
procedentes de Sudán, se establecieron en las
llanuras occidentales de Kenia hace unos 2.000 años.
Los turkan, que viven en los territorios semidesérticos
del noroeste del país, proceden de Uganda y continúan
viviendo sin apenas influencias occidentales. Se caracterizan
por sus peinados mantenidos con barro y por ir cubiertos
con una gruesa manta a pesar de las altas temperaturas
que soportan.
Dentro de los pueblos de habla bantú
se hallan los kikuyus que llegaron a este país
desde el noreste de Africa. Son, fundamentalmente, ganaderos
y durante mucho tiempo han sido vecinos de los masai.
En la actualidad son, quizá, la tribu más
numerosa de Kenia, controlando todos los órganos
del poder del país.
Los meru, estrechamente emparentados
con los kikuyus, se incorporaron al ritmo de vida moderno
hacia los años 70. Los akamba, procedentes
del sur de Africa, son ganaderos y excelentes comerciantes,
mientras que los gussi, asentados en la zona
montañosa al este del Lago Victoria, son bastante
numerosos y sienten un especial respeto por su "abanya
marigo" (curandero) que, además de realizar
las tareas propias de su rango, está capacitado
para trepanar el cerebro de los miembros de su tribu
para evitar molestias o dolores de importancia.