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KENIA, EL LATIDO DE LA NATURALEZA
Kenia es un país en
que todo respira vida. Todo late con una fuerza interior
que rezuma por todos sus rincones tanto en sus ciudades
como en sus paisajes, así como en su fauna y
flora.
Esa fuerza se percibe también
en la profunda mirada de las diferentes tribus que habitan
el país. Altivos Masais, considerados
como los guerreros más temidos a pesar de que
en la actualidad se muestran curiosos, comunicativos
y amantes de la libertad por encima de todo, tanto que
si se les encierra, por algún motivo, suelen
morir de pena porque no son capaces de concebir que
en algún tiempo volverán a recuperar su
libertad; Kikuyus, la tribu que más poder
ha alcanzado a lo largo de la historia de Kenia; exóticos
Samburus con sus brazaletes y collares de cuentas
que prefieren seguir viviendo apartados de toda modernización;
Luos, simpáticos y totalmente integrados;
elegantes Somalíes y así una gran
variedad de tribus que conviven en un país tocado
por una extraña gracia divina.
Si el latir de la vida se percibe
en toda Kenia, con especial intensidad se siente en
su Naturaleza. Selva, jungla, llanuras, sabanas, desierto,
costas, mar y montañas, frondosos bosques, míticos
baobabs que según la leyenda decidieron plantarse
del revés ante la destrucción del hombre,
vegetación exótica y variada junto a animales
salvajes de gran belleza: leones, leopardos, elefantes,
rinocerontes, hipopótamos, jirafas, gacelas,
hienas, cocodrilos, y una enorme cantidad de aves, reptiles,
anfibios y muchos más. Kenia es un paraíso
con vida propia que late al ritmo de la libertad.
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