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TRÍPOLI
La capital de Libia es el principal
centro financiero y cultural del país, así
como primer puerto. Posee numerosos edificios coloniales
y mezquitas, y una vital medina. Es la más cosmopolita
e interesante de las ciudades libias.
La Medina o ciudad antigua
es un laberinto amurallado repleto callejuelas llenas
de vendedores y puestos donde se pueden encontrar tesoros
de todo tipo. Los edificios más sobresalientes
son las mezquitas. Trípoli tiene muchas, pero
sin duda la más importante es la Mezquita
de Gurgi, que data de 1833 y ofrece una exquisita
decoración de auténtico sabor islámico.
Muy cerca se encuentra el único monumento romano
de Trípoli: El Arco de Marco Aurelio.
Saliendo de la ciudad antigua encontramos
la Plaza Verde, en la que destaca el edificio
de la Mezquita Karamanli, donde reposan
los restos de algunos miembros de la familia que le
dio su nombre y que gobernó Trípoli hace
dos siglos. A su lado se yergue un importante edificio
gubernamental de influencia otomana brillantemente decorado.
Los italianos dejaron su impronta
en la ciudad a principios del siglo XX. Como muestra
se puede ver la Catedral italiana, construida
en estilo neoromano en el año 1928 y convertida
actualmente en mezquita. Otro edificio para ver es el
Palacio que se solía utilizar como residencia
real.
Las mejores vistas de la ciudad se
obtienen desde el Castillo Rojo o Asal al-Hamra,
el principal edificio de la capital, que domina el puerto
y contiene numerosos patios diociochescos, además
de estatuas y fuentes de origen otomano. En sus instalaciones
se encuentra también el Museo de la Jamahiriya,
con una excelente colección de antigüedades
clásicas.
SABRATHA
Está situada al oeste de la
capital, a tan sólo 68 kilómetros. Es
un reducto romano cuyas ruinas conservan la presencia
de un teatro romano de roca rosada, que da idea
de un tiempo pasado de gran esplendor.
GHADAMES
Una ruta en dirección sur lleva
al Oasis de Ghadames, justo en la frontera con
Argelia y Túnez. Una típica ciudad del
desierto con su propio mercado y llena de magia.
Existen numerosos circuitos organizados para recorrer
este tipo de zonas desérticas, que disponen de
la infraestructura que requieren.
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GHAT
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Para acceder al Parque Nacional
de Ghat, al suroeste del país, se puede hacer
por tierra ya que los caminos son bastante aceptables.
Es aconsejable ir acompañados por tuaregs, grandes
conocedores del mar de dunas que forman este impresionante
desierto. Las dunas de Elfiji, Kasa y Tajarjuri, son
dignas de ver. Ghat guarda sobre todo un importante
documento histórico: las pinturas rupestres de
Jabel Acacus en Sardiles. En ellas puede
verse cómo en otros tiempos la zona fue un fértil
valle, poblado por antílopes, jirafas, hipopótamos,
elefantes y demás animales. Entre sus innumerables
atractivos paisajísticos están el Tadrat,
un acantilado coronado de arena, los campos de lava
negra, Techuinet, o los ueds, ríos sin
agua, donde crecen calabazas silvestres.
BENGAZI
Con cerca de 800.000 habitantes,
Bengazi está considerada la segunda ciudad
más grande de Libia. Se encuentra situada en
la orilla oriental del Golfo de Sirt con un importante
puerto y un gran centro comercial. No posee puntos de
gran interés histórico o arquitectónico,
si exceptuamos los restos de antiguos edificios y sobre
todo la zona del puerto, pero se puede tomar como referencia
para recorrer algunos de los lugares más atractivos
del país, como las Montañas Verdes.
También merecen ser destacadas sus playas
y un cementerio a las afueras de la ciudad.
CIRENE
El encanto de Cirene radica
en sus hermosas ruinas griegas, pues la ciudad
fue parte de las Cirenáicas helénicas,
las cinco ciudades griegas que formaban Pentapolis.
Cirene es la que mejor se ha conservado de ese grupo
de ciudades. Fue creada en el siglo VI a.C. como una
réplica de la insular Delfos. Las ruinas se encuentran
junto a la moderna Shahat, 220 kilómetros
al este de Benghazi. En los alrededores se encuentra
el antiguo Puerto de Apollinia, la excursión
merece la pena.
LEPTIS MAGNA
Leptis Magna es una
ciudad de origen cartaginés que se convirtió
en un importantísimo enclave romano por su posición
en el comercio con África. Los restos romanos
cubren una extensa superficie junto a la ciudad
actual, a unos 120 kilómetros al este de la capital.
Entre los magníficos edificios de los que aún
se conservan restos destacan la basílica,
el teatro, un gigantesco foro y los baños,
que son los mayores fuera de Roma.
TOBRUK
El nombre de Tobruk resulta familiar
pues aquí tuvo lugar una famosa batalla durante
la II Guerra Mundial. La ciudad quedó destruida
y no hay monumentos, pero el turista con curiosidad
histórica puede contemplar los diversos cementerios
de guerra.
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