Marruecos tiene una población
de 26 millones de habitantes de los que el 50 % tienen
menos de 20 años y el 70 % menos de 30 años,
una población joven que constituyen una de las
mayores riquezas del país. La densidad de población
es de 57,4 hab./km cuadrado.
Este país acoge excelentemente
a sus visitantes que deben tener en cuenta que las costumbres
marroquíes difieren notablemente de las occidentales
por lo que se debe mostrar respeto por ellas. Las más
importantes son:
- En Marruecos el acceso a mezquitas
y lugares santos está prohibido a los no musulmanes
aunque existen algunas excepciones como la Mezquita
de Hassan II en Casablanca, el Mausoleo de Mohammed
V en Rabat, el Mausoleo de Moulay Ismaïl en Meknès
y el Mausoleo de Moulay Ali Chérif en Rissani.
- Evitar las vestimentas provocativas
especialmente en los lugares santos.
- El té de menta es un símbolo
de hospitalidad por lo que es de buena educación
aceptarlo cuando se lo ofrezcan, es excelente así
que en realidad tomarlo no es una obligación
sino un placer.
- Cuando el visitante es invitado
a una comida familiar previamente debe lavarse las manos
en el aguamanil y no se debe comenzar a comer hasta
que el dueño de la casa haya pronunciado la oración
'bismillah' en alabanza a Dios.
- A la hora se comer se debe hacer
con la mano derecha y se recomienda probar todos los
platos ya que la cocina marroquí es excelente.
No es necesario acabar con toda la comida del plato
ya que normalmente es muy abundante.
- Durante el mes santo del Ramadán
es aconsejable no comer, beber ni fumar en público.
- Antes de realizar una fotografía
hay que pedir permiso a la persona. Normalmente se muestran
encantados de colaborar pero es preferible mostrar ese
detalle de buena educación.
Los marroquíes son gente muy
hospitalaria y recuerde que al entrar en su casa hay
que descalzarse y agradecer efusivamente todas sus atenciones.
En este país conviven apaciblemente
la modernidad con las más antiguas reminiscencias
histórico-culturales. Así pues, por ejemplo,
los hombres azules aún celebran una ceremonia
ritual antes de cruzar el desierto y las familias y
tribus se reúnen periódicamente para honrar
los ritos de su religión. Marruecos es una tierra
en donde sus habitantes han sabido hilvanar los movimientos
más contemporáneos con las tradiciones
de antaño. Esto dice mucho de la tolerancia que
usted encontrará entre sus gentes.
La familia es muy importante para
los Marroquíes. Los ancianos son venerados y
los niños los reyes del hogar. Los núcleos
familiares están muy unidos y suelen estar encabezados
por los varones, padres, maridos, hermanos e hijos.
Las mujeres son también muy importantes en la
sociedad aunque debido a las costumbres musulmanes permanece,
en su mayoría, de forma más discreta.
Las más ancianas ordenan el grupo de mujeres
de una casa y son las que deciden aunque las mujeres
de los primogénitos también tienen bastante
poder. En los últimos tiempos estas rígidas
leyes se han abierto, sobre todo, en las grandes ciudades
y son cada vez más las jóvenes que estudian
y trabajan participando activamente en todos los campos
de la sociedad. Sin embargo existen ciertos aspectos
que no han cambiado, están prohibidas terminantemente
las relaciones prematrimoniales ya que las mujeres deben
llegar vírgenes al matrimonio.
El matrimonio es un acontecimiento
social importante y las bodas se celebran con todo el
lujo y el boato que es posible. Si tiene oportunidad
no deje de asistir a una pero recuerde que es imprescindible
una invitación.