Los primeros europeos que llegaron
a la desembocadura del Senegal y la sobrepasaron fueron
los portugueses durante la segunda mitad del siglo XV.
Ya entonces Mauritania había estado dominada
por otros pueblos como por ejemplo los bereberes que
obligaron a los negros a retirarse hacia el sur.
Abdullah dio origen a la Dinastía
de los Almorávides, quien también destruyó
el Gran Imperio de Ghana en el siglo XI. Cuando desapareció
la Dinastía de los Almohades, el poderío
de los bereberes decayó y unos árabes
provenientes de Egipto se sobrepusieron a los principados
locales hasta pasado el siglo XVIII. En esta época
los portugueses se habían establecido en varios
puertos a lo largo del río Senegal. Tuvieron
que compartir el dominio con franceses, holandeses e
ingleses. En 1637 a orillas de Senegal los mercaderes
normandos establecieron una agencia.
En 1814, con el Tratado de París,
Mauritania fue reconocida zona de influencia francesa
y a comienzos del siglo XX se aceleró el proceso
de penetración. Desde 1904 Mauritania ya formaba
parte del África Occidental Francesa y desde
1920 disfrutó de una administración colonial
autónoma cuya sede estaba en San Luis, Senegal.
Tras la Segunda Guerra Mundial, el
país pasa a ser miembro de la Unión Francesa
como territorio comprendido en la Federación
del África Occidental y le es concedida una asamblea
local.
En 1959 se promulga la Constitución
de la República autónoma y alcanza la
plena independencia el 28 de noviembre de 1960. En octubre
de 1961 la ONU admite entre sus miembros al nuevo estado
africano. En 1964 el Partido del Pueblo Mauritano se
convierte en el partido único.
En abril de 1976, Mauritania firma
con Marruecos una convención sobre la frontera
común. El 12 de diciembre de 1984 el poder pasa
a manos del actual presidente de la República,
el coronel Aaouya Ould Sid' Ahmed Taya.