Santo Tomé es una pequeña
y pintoresca ciudad, llena de sabor portugués,
con gran cantidad de edificios coloniales y extensos,
coloridos y bien cuidados parques.
El Museo Nacional, situado
en el antiguo Fuerte de San Sebastián tiene buenas
colecciones sobre agricultura, religión, artesanía,
juju y comercio de esclavos. En el colorido mercado
de la ciudad se pueden comprar todos los frutos que
da el suelo de la isla, además de panes y pasteles.
NORTE DE SANTO TOMÉ
La carretera que lleva al norte bordea
un bellísimo paisaje, lleno de restos volcánicos
que adquieren espectaculares formas que contrastan con
el verde intenso de la jungla. Cerca de Guadalupe se
encuentra el Lago Azul, laguna ideal para la
práctica del snorkelling.
SUR DE SANTO TOMÉ
Por el camino del sur se encuentran
las mejores playas de la isla. Las mejores son Praia
das Sete Ondas y Praia Grande, ambas de fina
y blanquísima arena y aguas cristalinas. En Trinidade
se puede apreciar el espectáculo de las Cascadas
da Sao Nicolou, en un incomparable marco selvático,
a cuyos pies un lago de frías aguas invita a
nadar a los más avezados.