La Prehistoria
Los megalitos encontrados en la zona
del Sine-Saloum son sin duda el testimonio de pueblos
desaparecidos. Estos megalitos forman con frecuencia
círculos y parecen haber servido como sepulturas.
Por el Valle del Senegal pasaron numerosos pueblos por
lo que se produjo un importante mestizaje. El hombre
es muy antiguo en Senegal, cerca de Dakar se han encontrado
restos humanos que datan de hace unos 150.000 años.
En la península de Cabo Verde se han descubierto
utensilios en piedra tallada que van del Paleolítico
Inferior al Mesolítico y abundante material Neolítico:
silex geométricos, puntas de flechas, picos y
hachas.
Restos del Paleolítico han
sido encontrados en el Valle del Senegal, cerca de Bakel,
y del Neolítico en numerosos puntos como Thiés,
Popenguine, Louga y Sénoudébou. En los
alrededores de St. Louis, restos de conchas marinas
con vasijas aparecieron recordando épocas remotas,
así como en muchos lugares de la costa, en las
islas y en las desembocaduras de los ríos. En
los túmulos de Rao, cerca de St. Louis, se han
descubierto objetos de metal, un magnífico pectoral
de oro, una espada de hierro, collares de coral, etc.
En definitiva despojos de antiguas civilizaciones que
reposan hoy en los museos y guardan constancia de otros
pueblos.
Los Reinos
Los historiadores indican la existencia
del antiguo Reino de Tekrur, localizado en el Futa y
la Mauritania saheliana. El Reino de Tekrur, como el
de Namandiru, ribereño del Falemé, fueron
vasallos de Ghana. Los serere habían ganado su
hábitat actual durante la islamización
de los fulbé instalados en el Tekrur. El avance
de los malinké, en época del Imperio de
Mali, acarreó también un intenso trasiego
de poblaciones.
Senegal había formado parte
de los grandes imperios sahelianos, pero a partir de
entonces surgieron varios reinos autónomos. El
reino de Dyolof se fundó por Ndiadian Ndiaye,
probablemente a principios del siglo XIV. En 1549 cayó
tras la secesión de Kayor, cuyo rey, Amari Fall,
se apoderó también de Baol. A finales
del siglo XV tuvo lugar la epopeya de Koli Tenguela,
de origen fulbé y mandingo, que procedente de
Macina o de Kingui, se instaló por la fuerza
en el Valle del Senegal. Tras su muerte, alrededor de
1535-1540, la expansión continuó hasta
el siglo XVIII. Los Guelowars, de la familia real Nyanthio,
expulsados a consecuencia de rivalidades, se apoderaron
del Sine en el siglo XIV y del Salum a fines del siglo
XV. La presión de los moros se agudizó
tanto en el Futa como en el Walo (Valle Bajo del Senegal).
Los Tiempos de la Colonia
Es a partir del siglo XV cuando comienzan
a llegar los europeos y se establecen en su costa fundando
colonias. En 1456 o en 1460, el veneciano Mosto, al
servicio de Portugal, llegó a Cabo Verde. En
1617 los neerlandeses pusieron pie en Senegal y construyeron
dos fuertes en Gorée, mientras que británicos
y franceses frecuentaban la desembocadura del río
Senegal. Los portugueses tenían puestos comerciales
en este río, llegando hasta Bambouk, en el interior,
en busca del preciado metal, el oro. Pero pronto fueron
expulsados de allí por los reyes nativos.
Los franceses se establecieron por
primera vez hacia el año 1630, primero en el
estuario del Senegal y después en Nīdar (futuro
St. Louis); en 1637 los reyes nativos hicieron la primera
cesión de territorio a Francia. En 1677 los franceses
se adueñaron de Gorée, disputada también
por los británicos hasta 1815. La mayor parte
del comercio francés transitaba por Portendick.
Tanto este comercio como el de esclavos, menos importante,
estaba en manos de compañías concesionarias.
La Compañía de las Indias tuvo representantes
cualificados en Senegal, como André Brüe
y Pierre David. El primero levantó algunos fuertes
a orillas del Senegal y del Falémé, pero
no pudo establecerse sólidamente en el Valle
del Gambia. Pierre David prosiguió su obra pero
las rivalidades con Gran Bretaña se tradujeron
en la ocupación de esta última de Gorée
y de St. Louis hacia el 1758. En esa misma fecha, en
St. Louis, 7 compañías francesas intentaron
explotar el país justo cuando los británicos
ocupaban el establecimiento francés, que sería
devuelto a Francia más tarde según lo
dispuesto en el Tratado de Versalles que añadía
también Albreda.
Pero la Revolución y la reanudación
de hostilidades durante las guerras del primer Imperio
ocasionaron de nuevo su caída. En la parte baja
del río aumentaba la influencia de los moros.
El torodo Abd el-Kader derrocó en Futa a la vieja
Dinastía Denianké y estableció
una confederación tucoror (1776), mientras los
reinos negros se desgarraban en luchas intestinas. Por
el Tratado de Viena otra vez Senegal vuelve a recuperarlo
Francia en 1817 (Gorée en 1800 y St. Louis en
1809). Es entonces cuando tiene lugar la abolición
y trata de negros.
La actividad del gobernador Bouet-Willaumez
sacudió la colonia (1842-1844). Protet (1850-1854)
reconstruyó Podor de sus ruinas y derrotó
a los tucoror en 1854. La zona de influencia francesa
había sido, hasta 1854, el área de St.
Louis y la isla de Gorea, pero al someter a las tribus
árabes, que se retiraron a la orilla norte del
río Senegal, consiguieron anexionar el territorio
de los walofs, construyendo un fuerte en Medina. La
costa quedó sometida y unificada, desde Senegal
hasta Saloum. Se fundó Dakar en 1857 y se controló
más o menos Casamance, donde hubo que esperar
al inicio del siglo XX para asegurarla.
El ferrocarril y el telégrafo
favorecieron esta unificación de Senegal, como
también quizás el cultivo del cacahuete,
que progresó del norte hacia el sur. Desde aquí
los franceses ejercieron su influencia, culminando con
la Confederación de Africa Occidental Francesa
en 1904. La sede se estableció en Dakar, que
administraba directamente Senegal. El puesto de gobernador
de Senegal se restableció en 1902, pero el país
conservó un lugar privilegiado entre las colonias
del grupo. St. Louis, Dakar, Gorée y más
tarde Rusfisque consiguieron el estatuto de municipios
y se concedió la ciudadanía francesa a
sus habitantes. A partir de 1904 se crearon municipios
mixtos y Senegal obtuvo una representación en
la cámara de diputados.
El catolicismo sólo llegó
a implantarse en el país serere y en Casamance,
siendo minoritario frente al Islam.
La Independencia
En 1945, los dos diputados de Senegal,
Léopold Sédar Senhor y Amadou Lamine Gueye,
participaron activamente en la creación de la
Unión Francesa. Después de la ley marco
de 1956 y del referéndum de 1958, este mismo
año Senegal pasó a ser una república
en el seno de la Comunidad. Senghor propuso la creación
de una federación, a la que sólo se unió
Mali.
Cuando se deshace la Federación
hecha con Mali en 1960, bajo la dirección del
poeta y humanista Senghor, Senegal se independiza. Su
partido, la Unión Progresista Senegalesa (UPS),
controlaba la vida política; el puesto de primer
ministro lo ocupaba uno de sus miembros, Mamadou Dia.
En 1961 sufre un intento de golpe de Estado que es sofocado
y es entonces cuando se centraliza más el poder.
Se prohibieron diversos partidos políticos, se
produjo una ruptura entre Dia y Senghor y Dia fue condenado
junto con algunos ministros a una fuerte pena de prisión.
En 1963, año de reconciliación con Mali,
se estableció un régimen presidencial.
La UPS, que había integrado
a los otros partidos, se convirtió en 1966 en
el partido único. Esporádicamente se producían
desórdenes diversos, provocados por las dificultades
sociales y económicas y la agitación de
los estudiantes, que reprochaban en especial el alineamiento
de Senghor con Francia. En 1970 se instituyó
la función de primer ministro, cargo que se confió
a Abdu Diouf, nombrado por el jefe del estado y responsable
ante él. El presidente conservaba sus prerrogativas,
pero la asamblea podía votar una moción
de censura. Senghor, reelegido en 1973, indultó
al año siguiente a los prisioneros políticos,
que incluían a Dia, y en 1976 provocó
una nueva reforma constitucional, por la que el primer
ministro pasaba a ser automáticamente presidente
de la república en caso de impedimento de éste
o deceso. Se institucionalizó el UPS, la existencia
de los partidos políticos, el partido Demócrata
Senegalés (PDS), laborista, dirigido por Abdoulaye
Wade, y el Partido Africano de la Independencia (PAI),
marxista-leninista, dirigido por Majhemout Diop.
Las elecciones de 1978, presidenciales
y legislativas, dieron la victoria a Senghor y la UPS.
Se autorizó el Movimiento Republicano Senegalés
(MRS), partido de derecha, mientras que diversas formaciones
siguieron prohibidas. En 1980 se retira voluntariamente
Senghor y liberaliza el régimen con la creación
de partidos políticos. Su sucesor fue Abdu Diouf,
que continuó con la apertura política
e instauró la República presidencialista,
con libertad de partidos.
Senegambia
En 1980 se envió un contingente
senegalés a Gambia para ayudar al gobierno a
reprimir un amago de subversión atribuido a Libia.
Un intento de golpe de estado en Banjul en julio de
1981, produjo una nueva intervención del ejército
senegalés que en una semana, restableció
la situación anterior. El 17 de diciembre de
1981, se estableció la Confederación de
Senegambia, que integraba las fuerzas armadas de ambos
países y que instituía una unión
económica y monetaria y coordinaba su política.
En el año 1989 se disolvió la confederación.
Ultimos Acontecimientos
Las elecciones legislativas del 24
de mayo de 1998 en Senegal, que contaron con una tasa
de participación del 39 por ciento, dieron el
triunfo al Partido Socialista (PS). Por detrás
quedaban, en orden de diputados, el Partido Democrático
Senegalés (PDS-Liberal), liderado por Abdoulaye
Wade; la Coalición de la Unión para la
Renovación Democrática (URD), del disidente
socialista Djibo Ka; el Partido Africano para la Democracia
y el Socialismo (AJ-PADS), ex mahoista, de Landing Savane;
la Liga Democrática (LD-MPT), ex marxista, liderada
por Abdoulaye Bathily; y otros seis grupos más
pequeños, entre los que se encuentra el Frente
para el Socialismo y la Democracia, de tendencia integrista.
Otros siete grupos no lograron ningún diputado.
Senegal pertenece a la OUA (Organización
de la Unidad Africana), creada el 25 de mayo de 1963
para promover la unidad, cooperación y solidaridad
entre los estados miembros, así como defender
su soberanía, independencia e integridad territorial.
Sus principios se inspiran en la Carta de San Francisco
constitutiva de la Organización de Naciones Unidas,
y entre ellos destacan la igualdad soberana de sus miembros,
la no-injerencia en cuestiones internas, la condena
de regímenes racistas y la solución pacífica
de conflictos. Sin embargo, en los últimos años
ha perdido protagonismo a causa de su mutismo ante los
conflictos y problemas que asolan Africa y la merma
notoria de iniciativas y proyectos en ese sentido, así
como de asistentes a las cumbres.