SENEGAL, UN RETAZO DEL ÁFRICA
PROFUNDA
Nos despertamos temprano para recorrer
las ciudades, adentrándonos en su espacio, su
bullicio, sus mercados, formamos parte de su ir y venir
cotidiano, caminamos por sus calles y observamos a las
gentes trabajar. Asistimos a sus fiestas y eventos y
conocemos algo más de su cultura. Pero de pronto
queremos dejar la ciudad porque deseamos descubrir el
Africa que nos han contado, el de la soledad de la sabana
o el del lenguaje de los apacibles animales que descansan
en las orillas de sus aguas cuando azota el calor. Entonces
tomamos una piragua para adentrarnos en alguno de estos
lugares de belleza natural inimaginable, no importa
que sea en la Casamance, el Delta del Saloum, el litoral,
los Parques Nacionales o el río Senegal en el
norte, cualquiera de estos paraísos nos ofrecerá
lo que andamos buscando.
Partimos con todo nuestro equipo de
aventura y nos sorprende que nos sobra todo. Podemos
alimentarnos únicamente de la belleza y alguna
otra cosa que siempre encontramos al paso. A una distancia
prudencial queremos inmortalizar el sol en su cenit
cuando de pronto un águila pescadora se lanza
al agua sobre su presa, el sol tiñe de plata
sus plumas mientras se dibuja ante nuestros ojos un
paisaje indescifrable de tonos amarillos, rojos fuego
y naranjas, que tiñen las aguas de rosa.
Senegal, con sus tradiciones vivas
y su hospitalidad, donde la palabra "teranga"
(bienvenidos), está siempre presente en el rostro
de sus habitantes, es una buena alternativa para entrar
en contacto con el Africa más profunda.
Senegal, célebre por el rally
que parte de París hacia su capital, Dakar, es
más que llanuras, desiertos o intrincados caminos.
Es un país con antiguas ciudades coloniales;
pueblos de gran interés como los diola, quienes
construyen chozas de adobe de varios pisos, o los laobé,
peul o lebu, por nombrar algunos con los que el viajero
aprenderá algo más sobre el África
original; zonas desérticas y espacios tropicales
como la Región de Casamance, sin olvidar algunos
Parques Nacionales que albergan a la flora y fauna más
interesante del país. Elefantes, antílopes,
leones, búfalos, monos y cientos de aves son
la nota predominante.
Las regiones naturales del Senegal
van desde el tipo saheliano al norte donde el río
Senegal tiene sus dominios e incluso el semidesértico
Ferlo, al tipo subtropical en el sur, en la zona de
Casamance donde se empieza a ver el gran bosque. El
río Gambia marca una frontera muy precisa entre
las dos. Las excursiones que podrá realizar en
cualquier región se convierten todas en una aventura
excitante. Podrá viajar en piragua hasta unas
pequeñas islas denominadas "la Polinesia
en miniatura" debido a su vegetación y verdor,
próximas a la desembocadura del río Saloum.
Estos son sólo algunos de los atractivos que
ofrece Senegal. Porque Senegal lo tiene todo, ciudades
y naturaleza salvaje.