Antes de la colonia, Sierra Leona
se encontraba en los límites del Gran Imperio
de Mali, que floreció entre los siglos XIII y
XV. El estado moderno de Sierra Leona fue fundado como
una patria para esclavos liberados. Los primeros pobladores
se establecieron en Freetown en 1787, y en los 60 años
siguientes fueron seguidos por alrededor de 70.000 ex
esclavos de toda Africa Occidental y por otros miles
de indígenas emigrados desde el interior.
Los no nativos africanos, conocidos
como krios, fueron puestos por la corona británica
en los altos puestos de la administración, de
modo que en los años 50 Sierra Leona proclamaba
su lealtad a la reina mientras que las demás
colonias trataban de independizarse.
En 1968, tras sucesivos golpes de
estado, Siaka Stevens, del Congreso de Todos lo Pueblos
(APC) declaró a Sierra Leona república
independiente y estado unipartidista. Su presidencia
duró 17 años, y en medio de una grave
crisis fue sucedido por el general Joseph Momoh. Conflictos
internos y un creciente clamor por reformas democráticas
propiciaron en 1992 un golpe de jóvenes oficiales
liderados por Valentine Strasser, que asumió
la presidencia. Los dos primeros años su mandato
fue muy popular, pues emprendió profundas reformas
que sacaron al país del marasmo económico.
En el 94, sin embargo, la situación comenzó
a deteriorarse, pues algunos rebeldes fieles a Momoh
comenzaron a luchar contra las fuerzas gubernamentales.
En 1995 el conflicto degeneró en guerra civil,
situación que persiste, por lo que es necesario
informarse de cuál es la situación en
el país antes de planear un viaje allá.