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TÚNEZ
- SITUACIÓN Y GEOGRAFÍA
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LOCALIZACIÓN
GEOGRÁFICA
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A Túnez, al igual que a los
países de la región occidental del norte
de África se les denomina Estados del Magreb
y que en árabe significa Oeste, con el que se
designa a las tierras más occidentales del mundo
árabe.
Túnez en cuanto a tamaño
es el más pequeño de ellos y se encuentra
situado en el extremo oriental del Atlas y en la ribera
del Mar Mediterráneo. Sus fronteras están
limitadas al noreste con Argelia y al sur y sudeste
con Libia, por el norte y el noroeste con el mar Mediterráneo.
Túnez tiene una extensión
de 164.150 kilómetros cuadrados de superficie
con una anchura media de 240 kilómetros cuadrados,
lo que supone algo menos de un tercio de la superficie
total de España y cuenta con un litoral de unos
1.300 kilómetros recortado por los golfos de
Túnez, Hammamet y Gabes.
Existen tres zonas claramente distinguidas:
la zona de los Tell, que está formada
por las cadenas montañosas de este nombre, el
Tell marítimo y el Alto Tell, donde predomina
el relieve montañoso, que se prolonga hacia la
costa y donde se intercalan valles. Esta zona, debido
a las lluvias que aquí se producen, permite a
sus habitantes recoger una cosecha regular a lo largo
de todo el año. La segunda región es la
de las Estepas Centrales Altas y las Bajas, con
un relieve más bajo que la anterior y levemente
accidentada por las estribaciones del norte y por las
cuencas como la del Chott el Djerid; Para finalmente
llegar a la Región del Sur, constituida
por la prolongación hacia el norte del desierto
del Sahara.
Las cadenas montañosas
que discurren en dirección nororiental pertenecen
al sistema del Atlas, de reciente plegamiento y, que
desde Marruecos y a través de Argelia, continúa
por Túnez donde pierde altura de manera manifiesta.
Sus estribaciones llegan hasta el Cabo Bon y al Hinterland
del Golfo de Gabes. En poniente se eleva la montaña
más alta del país, el Djebel Chambi con
1.554 metros
Las cordilleras del Atlas se entremezclan
con extensas mesetas esteparias que continúan
hacia el interior del país en una estepa llana,
donde aisladamente surgen algunos macizos montañosos
como los de Djebel Orbata, con una altura de 1.165 metros,
el Djebel Sidi con 1.029 m. o el Djebel Nara con 722
m.
La costa septentrional se caracteriza
claramente por los dos tipos de paisaje que en ella
se pueden admirar: En la parte occidental, la serranía
que está cubierta de bosques, mientras que hacia
el este, comunicándose con la región de
las colinas de Mogod, se despliega una zona más
bien árida y con extensos maquís.
La costa oriental pertenece
a la región de las estepas, pero el pueblo tunecino
ha conseguido transformarla en fértiles campos.
Hacia el interior la región se extiende desde
Zaguán hasta el oasis de palmeras datileras de
Zarzis, al frente de la Isla de Djerba. A diferencia
del Sahel septentrional alrededor de Susa, la porción
meridional que circunda Sfax, presenta un clima mucho
más seco sometido ya a la influencia del Sahara.
En dirección este-oeste y desde
el Golfo de Gabes hasta la frontera argelina se extiende
la enorme región de los Chott, los llamados
lagos salados secos. El mayor de ellos es el Chott El
Djerid, con una extensión de unos 5.000 kilómetros
cuadrados seguido de sus subsidiarios Fejej y de Gharsa,
en el oeste. Como los chott son alimentados por los
uadis (palabra de origen árabe que significa
lo mismo río que torrente seco), que llevan poco
caudal de agua y nunca se llenan por completo, la intensa
insolación estival provoca la evaporación
del líquido, por lo que la superficie de estos
lagos se cubre de gruesas cortezas de sal de 3 a 5 cm.
de espesor, por los que es posible dar un alucinante
paseo.
La única red hidrográfica
importante del país se encuentra en la zona norte
y está formada por el Medjerda y los afluentes
Miégéle, Tessa y Siliana. Asimismo destacan,
el Golfo de Túnez, "al-Túnisi",
la península del cabo At-Tib, en el norte, los
Golfos de Hammamet, "Al-Hammámát"
y Gabes, "Al-Qábis", en el este y el
Golfo de Gabes, cerrado en el extremo sur por la isla
de Djerba, "Garbah".
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FLORA
Y FAUNA
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Túnez cuenta con una variada
flora y fauna debido a la gran variedad de microclimas
con que cuenta y que van desde los desiertos arenosos,
pasando por lagos salados, hasta las zonas costeras
con diferentes islas.
Flora
En la zona del norte del país,
sobre todo de la costa oriental y septentrional, la
flora es de tipo mediterráneo. Entre las muchas
y llamativas plantas subtropicales se encuentran los
hibiscos, las buganvilias, los aromáticos jazmines,
los cítricos, los olivos y las vides. En la sierra
norte de Kroumir, se encuentran bellos bosques
poblados en los que crecen los redondos alcornoques
y las grandes encinas, mientras que en la zona de Mogod,
crecen plantas típicas del maquís como
los helechos, los brezos y las retamas. En la zona de
Tabarka predominan los bosques con árboles
variados como los dules, los álamos, los sauces
y los helechos. En las regiones altas del Atlas
dominan sobretodo los enebros y los pinos de Alepo.
En la zona cercana a la capital y hacia el sur, hasta
Nabeul y Hammamet, en Cabo Bueno, predomina
la variada y llamativa flora de cultivo como jazmines,
magnolias, geranios, viñedos, naranjos y limoneros.
En la zona central, conocida como
el Sahel, las bonitas palmeras datileras son
la imagen dominante. En la zona más occidental,
hacia la frontera con Argelia, predominan los valles
cultivados de esparto, mientras que en las regiones
aledañas a Monastir y Sousse se
dan los hibiscus, geranios, jazmines y olivos.
En la zona sur, que comprende desde
la región de Gafsa hasta las fronteras
con Libia y Argelia, el desierto comienza a hacer acto
de presencia. En la Isla de Djerba se pueden
contemplar las largas palmeras y una gran variedad de
arboles entre los que se encuentran los olivos, los
higos, los granados, los algarrobos, los manzanos y
los melocotoneros. En Gabes se pueden admirar
las hermosas y diversas flores todas ellas propias de
las arenas, de las dunas o de los lechos arcillosos
de los ríos. Hacia el sur de Chott El Djerid
se encuentran algunas plantas propias de las altas mesetas
del Serif. Ya en la zona desértica lo que prevalecen
son las dunas, sin ningún tipo de vegetación.
Fauna
En cuanto a la fauna tunecina, las
especies de gran tamaño como los leones del Atlas,
panteras, avestruces, antílopes oryx, carneros
salvajes o elefantes se han extinguido. En cuanto a
las especies de guepardos, hienas rayadas, ciervos de
Berbería y búfalos se encuentran reducidos
a unos cuantos ejemplares y bajo estricta protección
del Gobierno tunecino. En la zona norte en Tabarka
y la sierra de Kroumir habitan jabalíes,
zorros, liebres, chacales, gato salvaje y jineta. En
Nabeul y Hammamet se encuentran distintas
especies de zorros, chacales, liebres, codornices y
jabalíes. Por el contrario en las regiones meridionales,
zonas desérticas o predesérticas
habitan los fenec, los gerbos del desierto, los temidos
escorpiones, las peligrosas víboras cornudas,
numerosas especies de serpientes, el zorreig, al que
temen especialmente los nómadas, y los camaleones.
En cuanto al famoso mono magot sólo puede verse
en los chotts meridionales.
Una de las especies más características
y apreciadas por los tunecinos es el dromedario, introducido
desde Asia hace más de 1.500 años, este
animal se ha adaptado perfectamente al medio y es, sin
duda, un ejemplar fundamental en la cultura del desierto
ya que la existencia de los nómadas, por otra
parte cada vez más reducida, depende en buena
parte de ellos. De esta especie se aprovecha la piel,
la grasa, el agua, los excrementos para el fuego y la
construcción de las chozas, la leche y la carne,
además de ser un inmejorable medio de transporte
para atravesar los áridos desiertos.
Sin embargo, lo más interesante
de Túnez es su ornitofauna, con más
de 400 especies de aves. En los lagos existen multitud
de anátidas, limícolas, flamencos o estorninos,
que en primavera crían en las áreas meridionales
de los chott. Cabo Bueno acoge una gran riqueza de pájaros
diversos como ratoneros o halcones. Mientras que las
garcetas, los chorlitejos patinegros, los tarros blancos
y las gaviotas viven de manera permanente en Túnez.
Las aves migratorias como las cigüeñas o
las golondrinas pasan todo el invierno en el país.
En la época de la migración los cielos
tunecinos ofrecen un espectáculo impresionante
con miles de aves volando hacia su destino.
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