YIBUTI
Es la capital y el puerto más
grande del país. Aproximadamente las dos terceras
partes de la población vive en ella. Es una ciudad
con múltiples facetas, en la que encontraremos
cosas muy agradables y otras no tanto. Es lo más
parecido a un gran museo al aire libre cuyo tema es
el colonialismo francés.
Un paseo por el centro de la ciudad
es indispensable, pero sin olvidar los suburbios del
sur. Las calles están a la agradable sombra de
árboles de laurel yemeníes. No siempre
se permite pasar al puerto, pero un paseo hasta pasado
el palacio presidencial, a L´Escale, es posible
para ver los grandes barcos anclados aquí.
El Mercado es muy colorista
y se extiende desde la Plaza Mahamoud Harbi hacia
las calles de alrededor. Tomar un poco de qat
permite seguir frescos: el qat es un suave estimulante
usado extensivamente en Africa del Este y en Arabia;
crece en altas montañas y es importado hasta
aquí.
No hay museos en Yibuti, pero se puede
tener una visión de la riqueza marina del Mar
Rojo en el Acuario Tropical de Yibuti, en la
calle Charles de Foucauld, que abre de 16.00 a 18.30
h. diariamente (cierra durante el Ramadan).
Las mejores playas de los alrededores
de la ciudad son Doralé y Khor-Ambado,
a 13 y 20 kilómetros al oeste respectivamente.
Los autobuses no llegan más allá de Doralé,
pero seguir en taxi puede no resultar caro.
Las islas Ile Maskali y Ile
Moucha se extienden al norte de Yibuti, en la Bahía
de Tadjoura: se puede alquilar un bote para llegar a
las islas y acampar en tiendas por la noche.
ALI SABIEH
Quizá la mejor localidad para
visitar sea Ali Sabieh, cerca de la frontera con Etiopía.
Lo que es la ciudad en sí misma puede ser vista
en una o dos horas, pero se necesita un día entero
para una excursión completa.
Aunque los bloques de hormigón
del centro de la ciudad nos pueden desanimar, en un
paseo por los alrededores aún podemos tener la
oportunidad de ver alguna tradicional construcción
redonda, las viviendas de los afar.
Los 97 kilómetros de la carretera
hacia Ali Sabieh cruzan las dos planicies desérticas
más espectaculares de Yibuti: la Grand Bara
y la Petit Bara. Este última tiene
una longitud de este a oeste de 20 kilómetros
y en el este hay un centro de windsurfing donde se puede
practicar dicho deporte sobre ruedas a lo largo de la
llanura salada.
Se puede accder en tren o en autobús
desde la capital, pero para retornar sólo se
puede hacer en autobús debido a lo cambiante
de los horarios de los trenes.
Se sitúa en la carretera hacia
Etiopía, a 120 kilómetros de la capital.
Este lugar fue una vez punto de partida de varias expediciones
al oeste, al Lago Abhé, un inverosímil
sitio de reunión de los flamencos rosados en
medio del poco hospitalario desierto.
Lo mejor es ver la zona en una excursión
de un día desde Yibuti capital, aunque existen
alojamientos básicos si se desea.
La ruta de Ali Sabieh se bifurca de
ésta a los 80 kilómetros, por lo que hay
que estar pendiente de ello tanto al ir por ella, como
al volver. No hay autobuses entre las dos ciudades.
OBOCK
Es una de las más conocidas
capitales de distrito de Yibuti. Este es el lugar donde
la colonización comenzó: en 1862 los sultanes
afar vendieron sus tierras por 10.000 talentos a los
franceses, que buscaban el control del Estrecho de Bab
al-Mandab. La importancia de la localidad decreció
rápidamente después de 1888, cuando la
construcción del puerto de Yibuti comenzó.
Desafortunadamente, durante la guerra
civil Obock quedó fuera de los límites
de los turistas. Mientras la situación no cambie,
la única manera para llegar es en barco desde
L´Escale en la capital. La carretera es mala y no hay
autobuses.
TADJOURA
Otra ciudad afar (étnia de
la zona), Tadjoura da su nombre a las aguas que separan
las tierras de los afar y de los issa; la pequeña
localidad se sitúa en la costa norte de la Bahía
de Tadjoura. Aunque la ciudad en sí misma no
es muy espectacular, su colocación es muy atractiva.
Rodeada de bellas playas y montañas, Tadjoura
parece magnífica cuando se ve desde el mar. Hacia
el interior se levantan varios picos montañosos
de más de 1.300 metros de altitud.
Como todas las regiones de los afar
al norte de Yibuti, Tadjoura está fuera de los
límites posibles del viajero. No hay servicio
de autobuses hasta allí, y tampoco existen hoteles.
Mientras no cambie la situación de división
del país, la única manera de llegar a
Tadjoura es en barco, que salen de L'Escale en Yibuti.