Epoca Precolombina
Aunque se han escrito varias versiones
sobre la historia de Bolivia antes de la colonización,
casi todos coinciden en que los primeros pasos hacia
la civilización agrícola se dieron en
el Altiplano.
Desde el año 1.500 a.C, indios
de lengua aymará, posiblemente de las montañas
del centro de Perú, atravesaron los Andes bolivianos
y ocuparon el Altiplano. Posteriormente, al principio
de nuestra era, se desarrolló la poderosa cultura
de Tiahuanaco que tenía su sede religiosa y política
en las costas meridionales del Lago Titicaca. Con el
tiempo Tiahuanaco se convirtió en una sociedad
organizada, próspera y ambiciosa y cruzó
las fronteras del Ecuador y de Chile. Los restos de
esta cultura milenaria reflejan una perfección
técnica que se puede apreciar en las reliquias
que se encuentran en diversos museos del país.
Conquista Española
A fines de la década de 1520
las rivalidades internas comenzaban a cobrar su precio
en el imperio incaico, pero la llegada de los españoles,
a quienes se tomó como emisarios del Dios Sol,
asestó el golpe definitivo. El inca Atahualpa
fue capturado en 1532 y hacia 1537 los españoles
habían consolidado sus fuerzas en Perú
y se adueñaban de Cuzco, sede del poder inca.
El español Diego de Almagro
instaló brevemente su poder en el Alto Perú
como llamaban entonces a Bolivia. Luego Francisco Pizarro
envió a su hermano Gonzalo a la cabeza de una
expedición para someter la provincia meridional
de Kollasuyo o Collao, como se llamaba antiguamente
La atracción consistía en unas minas de
plata, que ya se explotaban en tiempos de los Incas.
En 1538 Pedro de Anzures fundó la localidad de
La Plata como capital de la provincia de Charcas. Esta
ciudad se transformó en centro administrativo,
religioso y educativo de los territorios españoles
del Este.
En 1548 Alonso de Mendoza fundó
La Paz como puesto administrativo y estratégico
en la Ruta de La Plata que iba de Potosí a la
Costa del Pacífico. Veinticuatro años
más tarde los españoles fundaron Cochabamba
y Tarija, estableciéndose la estructura urbana
de Bolivia a fines del siglo XVI.
Independencia
En 1781 se quiso expulsar a los españoles
y restablecer el dominio inca. Treinta años después
Chuquisaca se convirtió en escenario de acciones
a favor de la independencia. Después de quince
años de guerra el general Antonio Olañeta
oponía resistencia a las fuerzas de liberación.
En 1825, Simón Bolívar
envió una expedición al Alto Perú
(Bolivia) al mando del general Antonio José de
Sucre quien derrotó a Olañeta en la batalla
de Tumusla. Así en 1825 se proclamó la
Independencia del Alto Perú transformándose
en la República de Bolivia. Bolívar se
convirtió en uno de los primeros presidentes
de la república.
En 1928 Andrés de Santa Cruz
alcanzó el poder y bajo la influencia de los
antiguos ideales incaicos, formó una confederación
con Perú, constituida en 1836. Chile protestó
ante esta situación cuyo ejército derrotó
a Santa Cruz en 1839, sumiendo a Bolivia en el caos
político. La anarquía alcanzó su
punto álgido en 1841, cuando tres gobiernos esgrimían
el poder simultáneamente.
Desde aquel momento se adoptó
un peculiar sistema de gobierno en que una junta militar
tras otra arrebataba el poder a sus predecesores. A
lo largo de 164 años de vida republicana, 189
gobiernos han administrado el país, dando origen
al caos económico posterior.
Pérdida de Territorio
A mediados del siglo XVIII el descubrimiento
de ricos depósitos de guano y nitratos en la
región de Atacama transformó un desierto
yermo y deshabitado en una zona de creciente importancia
económica. Bolivia era incapaz de poblar la costa
y explotar los depósitos por sus propios medios,
así que firmó contratos, principalmente
con compañías chilenas. A raíz
de un gravamen que el gobierno boliviano puso sobre
los minerales Chile ocupó la costa y Bolivia
le declaró la guerra. Durante la Guerra del Pacífico
Chile tomó 350 kilómetros de territorio
costero, dejando a Bolivia sin salida al mar. Aunque
Chile trató de compensar a Bolivia con un ferrocarril
desde Antofagasta a Oruro y una exención de impuestos
portuarios sobre sus exportaciones, los bolivianos no
han aceptado esta situación y aprovechan cada
oportunidad para pedir una salida al mar. Aún
en nuestros días el gobierno se vale de este
problema como convocatoria cuando desea unir al pueblo
tras una causa común.
A causa de los problemas con Brasil
por el caucho en 1903 Bolivia tomó de nuevo las
armas. Años más tarde en 1932, una nueva
guerra arrastró al pueblo boliviano. En esta
ocasión contra Paraguay por el control de la
región del Chaco por el tema del petróleo.
El conflicto con Paraguay influyó
negativamente en la economía de Bolivia, desacreditó
al ejército, difundió nuevas ideas entre
los trabajadores urbanos y los mineros y sembró
el descontento entre los intelectuales iniciándose
un proceso de fermentación social.
Tiempos Modernos
Pasada la Guerra del Chaco, la fricción
entre los mineros del estaño de Oruro y sus jefes
ausentes sufrió una escalada de confrontación.
Los radicales se congregaron bajo el estandarte del
Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), liderado por
Victor Paz Estenssoro.
Las elecciones de 1951 dieron la victoria
a Victor Paz y en 1952 junto con el MNR tomaron las
riendas por primera vez.
Las reformas sociales y económicas
fueron las protagonistas de aquella época junto
con la participación de los indios en las decisiones
nacionales. En el año 1964 el general René
Barrientos, derrocó a Paz y comenzó otro
período de dictadura que sumió a Bolivia
en una caótica inestabilidad.
En 1982 finalizó el régimen
militar con Hernán Siles Zuazo, un mal gestor
del país. Al cabo de tres años de nuevo
volvió Victor Paz para ser presidente por cuarta
vez hasta 1989.
La constitución boliviana dice
que se requiere del 50% del voto popular para llegar
a presidente en elecciones directas, de lo contrario
el Congreso debe tomar la decisión. En las elecciones
de 1989 ninguno de los candidatos obtuvo la mayoría
necesaria. En consecuencia, el derechista ADN (Acción
Democrática Nacionalista) hizo un trato con el
MIR, cuyo dirigente, Jaime Paz Zamora, fue elegido presidente
a cambio de los ministerios más importantes a
la oposición. Esta coalición garantizó
cierta estabilidad política por un tiempo, pero
es difícil predecir que depara el futuro.