Dada la gran riqueza y variedad de
artículos que se pueden encontrar en Brasil,
realizar las compras constituye toda una aventura. Los
recuerdos típicos, como llaveros, camisetas o
bisutería abundan por todos los sitios y muy
especialmente en los centros turísticos.
La mayoría de los productos
artesanales que produce Brasil se pueden encontrar en
Río de Janeiro y en Sao Paulo, considerados los
centros de compra por excelencia. Eso sí los
precios son más elevados, a excepción
de la famosa Feria de Ipanema, un mercadillo de artesanía
muy típico que se celebra todos los domingos
en la Plaza General Osorio. En este bazar, inaugurado
en el año de 1975 y que ahora es "menos
hippie", podrá adquirir artículos
de piel, piedras semipreciosas, pinturas, grabados o
artículos de cuero. En uno de sus puestos más
populares se venden instrumentos de percusión.
No puede abandonar Brasil sin al menos una cinta de
música regional, popular o nacional. Las mejores
tiendas de discos las encontrará en Sao Paulo.
Los artículos brasileños
en piel, a precios muy competitivos, gozan de muy buena
reputación. Zapatos, cintos, bolsos de viaje
y de mano los encontrará en Ipanema y Copacabana.
Las pinturas, libros, videos de carnaval, polvo de guaraná
(según algunos un afrodisíaco), litografías,
tangas, bikinis, amuletos, incienso, figuras de estilo
afrobrasileño, son algunas de las gangas que
podrá comprar en Brasil. En cuanto a los artículos
eléctricos los precios son muy similares a los
de Europa, por lo que desaconsejamos su adquisición
En las tiendas oficiales llamadas
Funai, presentes en las principales ciudades, se pueden
adquirir la mayoría de los productos elaborados
por los indígenas. Los precios son más
elevados, pero la calidad es satisfactoria. Fuera de
las grandes ciudades lo mejor es acercarse a las ferias
artesanales y a las tiendas de las cooperativas, que
ofrecen una variada mercancía a buenos precios.
Otra posibilidad, sobre todo para la compra de litografías
e impresiones de arte regional, son las tiendas que
suelen encontrarse en casi todos los museos.
Salvador y Cachoeria,
en el Estado de Bahía, son notables por sus trabajos
en madera. En esta zona la influencia portuguesa se
deja sentir en sus ricos y variados productos como son
los blancos encajes artesanales elaborados en hilo zizal,
cigarros, trabajos en metal, orfebrería en oro
y plata y la cerámica cocida en miniatura. Las
figuras de la Carranca, mascarones de proa típica
utilizados por las antiguas embarcaciones que navegaban
sobre el Río San Francisco, son muy populares,
así como los trabajos de cuero, antiguedades,
pinturas naif y las cintas para las muñecas del
"Senhor do Bomfim", para la buena suerte.
En Bahía, los amuletos y las piezas de magia
y superstición abundan en todos los escaparates.
Los artesanos de Ceara destacan
por los preciosos encajes de laberinto, una técnica
de hilar que consiste en colocar el tejido en un gran
armazón en el que las artesanas, pacientemente,
dan una punzada tras otra creando delicadas mantelerías,
blusas o toallas. Sobresalen, además, los encajes
de bolillo, las hamacas bordadas a mano, figuras multicolores
de cerámica de personajes realizando actividades
cotidianas, los sombreros, bolsos, mochilas, esteras
o zapatillas elaboradas con carnaúba, un árbol
parecido a la palmera. Cachaca y rapaduras, bebidas
nacionales, elaboradas artesanalmente en alambiques
tradicionales, se pueden encontrar en algunos mercados
como en los que hay en la ciudad de Fortaleza.
En el interior, en Pernambuco
y particularmente en Caruaru, destaca la amplia y vasta
gama de cerámica, así como los trabajos
realizados en piel.
El Estado de Minas Gerais es
el mejor sitio para adquirir piedras preciosas. En los
mercados al aire libre, sobre todo el que se realiza
en la Plaza Libertade, encontrará numerosos sitios
que ofrecen antigüedades, gran variedad de piedras
preciosas, arte y diversa artesanía. Sin embargo,
le aconsejamos realizar las compras de gemas y piedras
preciosas en las grandes ciudades y en establecimientos
reconocidos, que ofrezcan todas las garantías.
Si se encuentra en esta zona, no deje de dar un paseo
por el mercado de las flores y el de comidas, todo un
espectáculo de colores, olores y sonidos.
En la región del Amazonas,
la variedad y la riqueza de la cultura indígena
son los componentes de la artesanía de la zona.
Destacan la cestería y textiles de trazados geométricos,
los trabajos hechos con plumas, las hamacas, las armas
de caza y guerra como la de los Tukano, Baniwa y Dessana
o los collares de los indios Sateré-Mawé.
La población ribereña confecciona objetos
con la masa del guaraná (fruta típica
de la región).
En Porto Alegre se pueden adquirir
buenas artículos de piel, ropas, joyas, trabajos
en madera y plata, vidrio, cuero, tejidos, macramé
y textiles. Los objetos típicos de Argentina
y Paraguay procedentes de Iguazú, le permitirán
contemplar un auténtico y rico muestrario de
artesanía suramericana. Figuras de fósiles,
tallas y cuadros grabados en madera invitan a adentrarse
en un arte autóctono, natural y fascinante.
En Brasilia, la capital del
país, se pueden adquirir los trabajos realizados
por los indios Xavante, artículos de paja y mimbre,
tapicerías y diversas tallas.
Río de Janeiro es el
centro por excelencia para realizar cualquier clase
de compra. La ciudad brinda al visitante una extensa
gama de artículos característicos de cada
zona. Quienes deseen adquirir piedras preciosas y semipreciosas
como amatistas, topacios, jaspes, ojos de gato, granates
o aguamarinas tienen una parada obligada en las prestigiosas
joyerías H. Stern. La Casa del Folklore ofrece
la mejor colección de artesanías de Río,
mientras que en la Feria de Sebastiao (o Feriarte II)
es famosa por su gran selección de antigüedades,
monedas y sellos. En la Plaza Marechal Ancoray encontrará
porcelanas, plata, alfombras persas, libros raros e
incluso discos viejos. Las tiendas más prestigiosas
están presentes en el Centro Comercial Río
Sul (Rua Laura Müller, 116. Copacabana). Este lujoso
espacio cuenta con la mayor oferta de la ciudad incluida
una completa selección de butiques y tiendas
de ropa de primera clase. Dispone de 400 tiendas, además
de cines, restaurantes y un estacionamiento para 1.000
coches.