Antes de la llegada de los portugueses
el actual Brasil estaba habitado por cerca de tres millones
de indígenas que conformaban diversos grupos
tribales. No constituían un conjunto cohesionado
o definido, mucho menos centralizado, como sucedía
en otras regiones de América Latina, desplazándose
periódicamente en busca de tierras más
ricas razón por la que no dejaron importantes
reliquias arqueológicas. Los indios brasileños
vivían en pequeños grupos dispersos por
toda la selva y sus principales actividades eran la
caza, pesca y recolección de frutos. La música,
la danza, las pocas pertenencias, debido a su nomadismo,
y la cosmovisión de la existencia desde un punto
de vista del disfrute, así como una estructura
social en equilibrio con el ecosistema, son los rasgos
que caracterizaron a los antiguos indios brasileños.
La Colonia y la Independencia
Brasil fue descubierto por Pedro Alvarez
Cabral, quien había partido de Lisboa con trece
barcos y 1.200 hombres en busca una ruta comercial hacia
las Indias, desembarcando el 22 de abril del año
1500 en el actual Porto Seguro. Recibido por los indios
Tupiguaraní, Alvarez llamó a aquella tierra
"Tierra de Vera Cruz". Permaneció tan
solo nueve días partiendo con sus hombres y algunos
troncos de "pau-Brasil" (palo de Brasil),
madera que producía un tinte de color rojo. Este
sería el único producto exportable durante
el siglo XVI, ya que las siguientes expediciones portuguesas
quedarían defraudadas por lo encontrado en aquellas
tierras.
Brasil fue un virreinato portugués
hasta el año de 1822 cuando se proclamó
su independencia. El primer asentamiento de europeos
tuvo lugar en el actual Puerto do Santos en Sao Paulo
en el año de 1531, por orden del Rey Joao III
de Portugal, quien, posteriormente dividiría
la costa en 12 capitanías. El primer gobernador
de Brasil fue Tomé de Sousa, en el año
de 1549, quien centralizó la autoridad, haciendo
perdurar las capitanías.
Durante el período colonial
Brasil estuvo dominado bajo la influencia de varios
ciclos económicos, de acuerdo a los productos
de exportación. El primero de ellos se basó
en la comercialización del "pau-Brasil",
una madera muy utilizada para la producción de
tintas y pinturas. En el siglo XVII el país se
convirtió en el principal productor de azúcar,
siendo este período cuando se produjo la gran
importación de esclavos procedentes de Africa,
para trabajar en las plantaciones. Tiempo después,
la caña de azúcar sería sustituida
por la explotación del oro y los diamantes. La
abolición de la esclavitud en Brasil tendría
lugar hasta finales del siglo XIX, después de
numerosas insurrecciones, entre las que destaca la de
Cabanagem, en el estado de Pará.
En el año de 1807 Napoleón
invade Portugal, por lo que el rey Joao VI traslada
su corte a Río de Janeiro, en Brasil, desde donde
continuaría reinando. Se abren los puertos al
comercio internacional y la colonia se va consolidando
poco a poco. Sin embargo, la caída de Napoleón
obliga al rey Joao VI a regresar a Portugal para aplacar
las convulsiones revolucionarias, nombrando a su hijo
Pedro I como emperador de Brasil. Este pronto lograría
la independencia, dotando al recién nacido país
de una constitución. Sin embargo, diversos tratos
en favor de los portugueses le obligarían a abdicar
en favor de su hijo Pedro II en el año de 1831.
Este último reinaría hasta el año
1889 cuando fue depuesto por los republicanos. Durante
este tiempo Pedro II alimentó un sistema parlamentario,
entró en guerra con Paraguay, interfirió
en asuntos argentinos y uruguayos, alentó la
inmigración masiva, abolió la esclavitud
y forjó una nación que se deshizo para
siempre de la monarquía. En 1889 los republicanos,
aprovechando el desconcierto en el país provocado
por el brote de una epidemia de fiebre amarilla, preparan
la conspiración contra Pedro II, quien se hallaba
en Petrópolis a salvo de la enfermedad, dando
un certero golpe militar y derrocando al emperador.
Después de la Independencia
Durante la segunda mitad del siglo
XIX, la exportación de café era la principal
actividad económica, actividad que se vería
resentida por el "boom" del caucho, que provocó
prosperidad y desarrollo en las regiones del norte.
El mariscal Deodoro de Fonseca, quien proclamó
la república, diseña una nueva constitución.
Sin embargo, la agitación revolucionaria haría
que los gobiernos fueran depuestos según eran
nombrados.
Entre los años de 1906 y 1908
el presidente Moreira sentó las bases del desarrollo
con la construcción de líneas de ferrocarril,
con el diseño de puertos y con la gran exposición
de 1908. Su muerte truncó sus futuros proyectos
y hasta el año de 1930 los gobiernos siguieron
sucediéndose, sin que ningún presidente
logrará mantenerse por más de cuatro años
en el poder. Es en este año cuando Getúlio
Vargas, jefe de los liberales brasileños, aprovechando
la crisis mundial logra hacerse con el poder, después
de asestar un golpe de estado, modificando la constitución
en sentido autoritario. Durante la II Guerra Mundial
Brasil se alineó con las potencias democráticas.
Al finalizar la guerra, las autoridades militares le
obligaron a dimitir pero, en 1951, volvería a
ser presidente. Fue en el año de 1954 cuando
fue depuesto por la oposición, suicidándose
en ese mismo año.
Las Dictaduras Militares
A Vargas le sucedió del año
1954 a 1955 J. Cafe Filho. En 1955 Kubitschek fue elegido
presidente y durante su mandato construyó Brasilia,
la nueva capital. Sin embargo, los militares se desembarazaron
de él en el año de 1960. Le siguieron
J. Kuadros (1960-61) y J. Oao Gulart (1961-64). En 1964
el poder fue asumido por el mariscal Castelo Branco
quien modificaría profundamente la constitución
instaurando un régimen dictatorial. Le sucedieron
el Mariscal Silva y el General Garrastazú.
La Historia Reciente: Hacia la Democracia
Después del período
de dictaduras, Brasil se encaminaría hacia una
prudente democracia con los generales Geisel y Figeirero,
en el cargo hasta 1979. En 1985 se celebrarían
unas elecciones presidenciales en las que saldrá
victorioso Tancredo Neves, que moriría un mes
después dejando el país en manos de su
vicepresidente electo, José Sarney, quien se
mantuvo en el poder hasta el año de 1990. Celebradas
las primeras elecciones presidenciales por voto popular,
después de casi 30 años, 82 millones de
votantes eligieron a Fernando Collor de Mello, que terminaría
siendo cesado por corrupción.
Hoy día, tras muchos problemas
salvados, Brasil se presenta al mundo como un país
abierto, concebido por y para el visitante. La vitalidad
que desprende este pueblo, tras haber sufrido infinidad
de injusticias, es la que les permite hacer una apuesta
hacia el futuro. Brasil deberá encarar la modernidad
y los nuevos retos tecnológicos en base a políticas
sociales que eliminen para siempre la injusticia que
sufre la gran mayoría.