Son variadas las manifestaciones culturales
y artísticas que se encuentran en el territorio
canadiense, gracias a la diversidad de las culturas
que han habitado a lo largo de la historia.
Se considera que en sus comienzos
el arte canadiense era un arte trasplantado de Europa.
Los franceses, primeros colonizadores del país,
llevaron a él sus artes y oficios, especialmente
los de carácter religioso y doméstico.
Con los años su acervo artístico fue adaptándose
a las necesidades y limitaciones del Nuevo Mundo, como,
por ejemplo, en la Arquitectura, pero no sin conservar
algunas de sus viejas formas.
Pintura
Los primeros artistas ingleses, aparecidos
a raíz de la conquista de Quebec (1759), eran
topógrafos, oficiales del ejército, agrimensores
y algún otro ilustrador. A diferencia de los
franceses, los ingleses tomaban generalmente sus modelos
de la naturaleza, y casi todos eran aficionados.
La Sociedad de Artistas de Montreal,
fundada en 1847 y precursora de la Asociación
de Arte (1860) es hoy el Museo de Bellas Artes de Montreal.
A finales del XIX se crea la Asociación de Arte
de Ontario y la Galería Nacional de Canadá.
La pintura se hallaba ya asentada en este país,
aunque dedicada naturalmente a imitar los convencionalismos
europeos.
Durante el siglo XIX el gusto de los
mecenas, de los propios fabricantes y comerciantes,
al adquirir cultura y prestigio, se inclina por la pintura
realista, que representaba confortables interiores holandeses
y plácidas represas de molinos. Los artistas
canadienses hubieron de acomodarse a esta atmósfera
tan adocenada y tan gris.
El "Grupo de los Siete",
si no inventó el paisaje canadiense, lo presentó
al menos dramáticamente ante los ojos del país
del mundo. Ya algunos precursores, inspirados por los
impresionistas, habían comenzado a ver el país
con ojo diferente y a pintarlo de forma más realista.
Pero la verdadera representación de Canadá,
en todo su esplendor y magnificencia estaba reservada
a "Los Siete". Este grupo recibió la
influencia de los impresionistas y de algunos pintores
escandinavos aparecidos en Estados Unidos, los "fauves".
El genio del grupo fue el cazador Tom Thomson
que en cuatro años de intenso trabajo consumó
la revolución artística arrastrando a
sus compañeros en su pasión por la Naturaleza.
En 1933 considerando que habían
cumplido su misión el Grupo de los Siete se separa,
pero, poco después, resurge mucho más
numeroso como Grupo Canadiense de Pintores. Durante
muchos años Montreal y Toronto fueron los centros
del arte canadiense. Las provincias atlánticas
pasaron desapercibidas. Pero a mediados del siglo XX,
el Oeste empieza a llamar la atención.
Escultura
El arte indio de la costa occidental
se basa esencialmente en la madera, si bien son muy
apreciadas sus esculturas en argilita. Al no disponer
de árboles los esquimales expresaron sus sentimientos
artísticos en piedra. Mientras que el arte indio
es formalista y ritualista, el arte de los innuit es
naturalista y personal. Las obras son pequeñas
pero, a menudo, de concepción monumental y tan
grandes por sus calidades formales como por su fidelidad
a la vida.
Literatura
Para entender mejor la producción
literaria se puede hacer una división entre literatura
francesa e inglesa.
-Literatura Francesa: las primeras
manifestaciones canadienses son relatos de colonos y
exploradores de los siglos XVI al XVIII, pero carecen
de valor histórico. Cuando en 1755 y 1764 se
abren las primeras imprentas en Halifax y Quebec, surgen
alrededor de los periódicos círculos influidos
por ellos como la Academia Literaria de Montreal, en
torno a la Gaceta Literaria en 1778. En 1815, cuando
finaliza la guerra franco-inglesa, conocen los canadienses
las corrientes enciclopedistas y románticas.
La primera generación literaria
que se extiende durante los dos últimos tercios
del siglo XIX tiene como centro a Quebec y es llamada
la "Escuela Patriótica". La mayor parte
de su producción se publica en revistas de la
ciudad y sus fuentes son sobre todo la historia, el
folklore y motivos religiosos. A finales del mismo siglo,
el centro se desplaza a Montreal, ampliando los temas
y géneros como la novela histórica.
A finales del XIX conviven un grupo
de poetas que siguen cultivando el romanticismo ya pasado
de moda, y otros más jóvenes, atraídos
por las corrientes nuevas. Más tarde surgen dos
movimientos: uno intimista, admiradores de los poetas
malditos, y otros que siguen poetizando en torno a temas
tradicionales como la exaltación lírica
de la tierra y los motivos religiosos.
-Literatura Inglesa: Se puede
dividir en tres períodos. El primero anterior
a la Confederación de 1867 representado por autores
de los actuales Ontario y Quebec; el segundo lo escrito
por los residentes de habla inglesa en colonias como
Nueva Escocia y New Brunswick; y el último escritos
en inglés desde la Confederación. En los
últimos años del siglo XVIII en Nueva
Escocia tiene lugar el comienzo de la literatura canadiense.
Música
El folklore se nutre de dos clases
de aportaciones, unas de origen autóctono y otra
de aportaciones de procedencia europea. A su vez las
autóctonas tienen su origen en los indígenas
y en los esquimales. En cuanto a las europeas, también
ocurre lo mismo; en Quebec predomina la influencia francesa;
y la británica en las provincias marítimas
y de Terranova.
Referente a la música clásica,
Toronto por su parte y Quebec y Montreal por otra, han
venido irradiando su influencia hacia las demás
zonas. En las principales ciudades se han constituido
asociaciones sinfónicas, también en las
Universidades se han incorporado Facultades de música
que sostienen, en muchos casos, a sus propias orquestas
y conjuntos de cámara.
Arte Esquimal
El arte esquimal ha sido cultivado
en ciertas zonas desde los tiempos paleolíticos.
Posee una unidad básica de concepto, pues ciertas
tradiciones se han difundido casi intactas de generación
en generación. Además, el denominador
común de estas culturas es tan fuerte que el
arte boreal paleolítico y esquimal moderno, entre
los que parece no existir conexión histórica
alguna, presentan notables puntos de contacto.
En una zona relativamente pequeña
de la desembocadura del Yukón se han encontrado
máscaras esquimales representativas de espíritus
vislumbrados por los brujos. Se ven a menudo siluetas
de animales y hombres arañadas en marfil, madera
y piedra. Muchos de estos trabajos, los realizados sobre
conchas o dientes de ballena, parecen aprendidos de
los balleneros norteamericanos, pero la tradición
es prehistórica y, en el caso de las tallas en
piedra de los indios del Norte, la antigüedad es
considerable. Aquí el dibujo del animal vislumbrado
en sueños, se cree que es equivalente al animal
mismo; el cazador piensa que al dibujar el animal, lo
sitúa bajo su dominio.
En las obras de marfil, cada figura
se yergue sola, sin fondo ni horizonte. Los artistas
toman a veces formas antiguas anteriormente esculpidas
y, sin borrar el trabajo primitivo, le incorporan otros
nuevos. Cada figura brinda un solo aspecto visual, pues
la perspectiva tridimensional no fue conocida hasta
que los blancos la introdujeron. Para el esquimal el
principio de la perspectiva lineal ha supuesto un cambio
radical, la ruptura violenta con el tradicional concepto
del espacio y la intrusión de la contrapartida
artística de la moderna noción del individualismo,
en que cada elemento se vincula al punto de vista único
del espectador en un momento dado.