La cocina chilena es muy rica y variada,
además de ser una de las cocinas más sabrosas
del Cono Sur. Su gastronomía se basa, principalmente,
en la tradición culinaria española.
Para comenzar, los desayunos
se componen, generalmente, de tostadas con mantequilla
y mermelada, acompañados de té.
En cuanto a las comidas principales
la variedad donde escoger puede complicar la decisión.
Le aconsejamos que se decante, en primer término
por los pescados y mariscos, ya que, gracias a las extensas
costas, el país posee lo mejor. Comience con
el chupe de mariscos, típico plato de
mar aderezado con una deliciosa salsa tradicional de
pan, con un toque de picante, o bien con el tradicional
curanto y el pulmay, dos platos a base
de mariscos que sólo se diferencian por su forma
de preparación. El primero se cocina en un hoyo
abierto en la tierra, sobre piedras calientes con hojas
de nalca. En él se depositan los mariscos, carne
de ave y cerdo, cebollas, ají y otras especies.
Se sirve acompañado con patatas y con "chapaleles"
(especie de tortillas al rescoldo). El pulmay, en cambio,
se cocina en una olla. Pruebe además, la sopa
de mariscos, la cazuela de mariscos o la
sopa de pescado, todas ellas una delicia.
Los chilenos condimentan la carne
con muchos ingredientes. Existen carnes muy variadas
que pueden tomarse cocidas, como el ajiaco con cebolla,
ají, patatas, pan y jugo de limón y naranja
o la cazuela, de origen español y que
consiste en un cocido de trozos grandes de carne, ya
sea vaca, pollo o cerdo, con patatas, zapallo y choclo
(maíz tierno), acompañado de arroz. La
carbonada es una carne frita cocida con toda
clase de verduras, mientras que el charquicán,
una plato auténticamente chileno (probablemente
de origen mapuche), es una mezcla de carne o charqui,
preparada con una variedad de verduras y servida con
cebollas en escabeche. El charquicán de trilla,
se sirve durante las labores de la trilla y se prepara
con costilla de vaca. Le recomendamos el asado al
palo, el plato rey en las fiestas criollas, en donde
se ensarta en dos estacas un cordero abierto, para cocinarlo
sobre fuego. Se suele acompañar con la famosa
ensalada a la chilena, a base de cebollas, tomates,
cilantro y ají verde, todo bien aliñado.
Para picar, entre comidas, la lista
puede ser interminable. Pero no se puede abandonar Chile,
sin haber probado la empanada chilena. Son ya
más de 300 años desde que esta delicia
comenzó a conquistar un espacio en la cocina
del país. A pesar de que existen muchas versiones,
básicamente consiste en un envoltorio de masa
sencilla, rellena con "pino", mezcla de carne
picada con cebolla y ají de color, a la que se
le agrega aceituna, huevo duro y algunas pasas. El pequén,
una variedad de la empanada, no contiene carne. No olvide
probar las sabrosas humitas, choclo fresco machacado
y cocinadas en las misma hojas, sin olvidar el pastel
de choclo, hecho a base de maíz tierno sobre
pino, al que se le agrega carne de pollo, todo ello
horneado en pailas de greda (recipientes de barro),
espolvoreado con azúcar. Le aconsejamos, además,
los porotos granados, cocinados con choclo y
zapallo.
En cuanto a postres, lo primero
que hay que degustar, sobre todo en época de
invierno, son las sopaipillas y los picarones,
fritos y preparados a base de zapallo y endulzados con
almíbar de chancaca (azúcar mascabado).
Si lo prefiere puede disfrutar de las frutas
como el mango, guayaba, papaya, chirimoya, lúcuma,
melocotón, sandía, naranja, manzana, pera,
frambuesa o uva, preparados en deliciosos zumos o bien,
en "licuados", a base de leche.
Son diversos los lugares para comer,
que se dividen en diversas categorías. Las cafeterías
y hosterías funcionan como restaurantes,
las confiterías son principalmente lugares
donde se encuentran aperitivos, además de café,
té y otras bebidas, los snack-bars ofrecen
comida rápida, mientras que los restaurantes
se distinguen por su calidad y servicio. Los bares
sirven platos ligeros además de bebidas con
y sin alcohol. No podemos olvidar los grandes mercados
cubiertos que albergan pequeños locales de
comida muy económica. Recuerde que en Chile el
menú se llama carta y la factura cuenta.
Bebidas
En cuanto a bebidas, encabeza
la lista los prestigiosos vinos chilenos, especialmente
los del Valle del Maipó, donde se obtienen los
mejores caldos tintos y blancos. Chile es famoso por
sus excelentes vinos que se exportan a todo el mundo.
Por otro lado, no deje de probar el
pisco, especialmente el "pisco sour",
bebida preparada con jugo de limón y azúcar.
Para las festividades nacionales se acostumbra beber
chicha, zumo de uva o manzana fermentado.
La guinda es una fruta parecida
a la cereza, que se utiliza para preparar el guindado.
La fruta se embotella con agua y se deja fermentar 2
ó 3 meses hasta que se transforma en un líquido
oscuro y rojo, adquiriendo consistencia y sabor. El
guindado nuevo es de color naranja.
Los bares y restaurantes suelen vender
cerveza de barril (chop), más económica
que la cerveza embotellada. Sólo nos resta decir
que en Chile el agua es potable en casi todos
los sitios.