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Hemos dividido el país en 8
regiones (Norte, Valle Central, Lagos
y Volcanes, Archipiélago de Chiloé,
Región de Aisén, Magallanes
y Tierra de Fuego, Isla de Pascua y Archipiélago
Juan Fernández). Iniciaremos por el norte,
desde Arica, para ir descendiendo hacia el sur, hasta
Tierra del Fuego.
EL NORTE DE CHILE
El desierto más árido
del mundo, rodeado por un lado por la Cordillera de
los Andes y por el otro, por Océano Pacífico,
da forma al variado norte de Chile. Con un excelente
clima, buenos hoteles, un activo comercio ligado a los
países fronterizos y rutas terrestres y aéreas
que lo unen al resto de Chile, el norte es el lugar
ideal para descansar. Pero sobre todo, es un lugar para
recorrer, tanto por sus tesoros arqueológicos
como por su riqueza ecológica que permite presenciar
fenómenos únicos en el mundo.
Aquí se conservan pequeños
poblados que mantienen sus costumbres ancestrales y
donde aún viven indígenas aymaras alejados
de toda civilización. Destacan aquí el
lago más alto del mundo, el Chungará,
de color esmeralda, lugar de flamencos, guayates y otras
aves silvestres; el Valle de la Luna, una explanada
sin vida vegetal ni animal, en pleno Salar de Atacama;
los Géiseres de El Tatío, columnas de
vapor de diez metros de alto, que sobrepasan los 85
grados centígrados así como los geoglifos,
enormes dibujos que se pueden observar en las laderas
de los cerros.
ARICA
Una ciudad rodeada de valles verdes,
con excelentes playas, gran actividad turística
y un casino de juegos. Desde aquí parte un pintoresco
tren que llega hasta La Paz, la capital boliviana. Arica
es un balneario donde se puede disfrutar de la playa
todo el año.
Existe un museo ferroviario en la
estación de trenes. Una vieja locomotora alemana,
que arrastraba trenes en la línea Arica-La Paz,
descansa ahora en la Estación Plazoleta.
La Iglesia San Marcos fue diseñada por
Alexandre Gustave Eiffel en 1875. De color azul claro
se erige al frente de la Plaza Cristóbal Colón.
Recuerde que Arica es uno de los pocos lugares al sur
del Ecuador donde hay aguas cálidas. Las mejores
playas están a lo largo de la Avenida Costanera,
donde se encuentran varias caletas protegidas.
El Museo Arqueológico San
Miguel de Azapa tiene una excelente colección
que documenta las diversas civilizaciones que habitaron
la zona desde el siglo VII a. C. hasta la llegada de
los españoles. 20 mil piezas de cerámica,
cestería y otras manifestaciones de las culturas
precolombinas esperan al visitante. Sorprenden las momias
conservadas con un sistema en base a arena, que tienen
10.000 años de antigüedad, lo que las transforma
en las más antiguas del mundo. Está en
el Valle de Azapa, a 12 kilómetros de
la ciudad.
PARQUE NACIONAL LAUCA
El Parque Nacional Lauca se
encuentra al noroeste de Arica, al lado de la
frontera boliviana, a altitudes de 3.000 a 6.000 metros.
Es una zona magnífica, especialmente alrededor
de Lago Chungará, a 60 kilómetros
de Arica, rodeada por los volcanes Parinacota, Sajama,
Wuisiquisini y hacia el sur, por el Quimsachata y el
volcán Guallatiri. En el parque abunda la vida
silvestre. Aun en una visita breve se pueden ver vicuñas,
alpacas, vizcachas y cóndores.
Camino hacia el parque se atraviesa
el Valle de Lluta, con geoglifos indígenas,
la vieja iglesia de adobe de Poconchile, el bien
llamado "cacto candelabro" y la restaurada
fortaleza india del valle de Copaquilla. Después
de Copaquilla el camino serpentea alrededor de
las montañas y a los 2.000 metros se ingresa
en el Parque Nacional, declarado Reserva Mundial de
la Biosfera. Aunque es muy seco a baja altura, a gran
altura puede nevar durante el verano. Los indios de
la aldea de Parincota venden ponchos y prendas
de lana de alpaca.
IQUIQUE
Famosa por sus extensas playas y hermosas
casas que hablan de un rico pasado como ciudad minera
ligada a la explotación de la plata y del salitre
natural, hoy es centro de pesca y el principal puerto
mundial de exportación de harina de pescado.
Su zona franca -la más grande de Sudamérica-
permite adquirir productos importados libres de impuestos.
Esta ciudad cuenta con un casino de
juegos e importantes museos que destacan la presencia
de poblaciones de cazadores -recolectores marítimos
desde el 4.000 a.C. Sus vestigios arqueológicos
y etnográficos se muestran en el Museo Regional,
ubicado en el antiguo edificio de los tribunales de
Justicia. Cuenta con una gran colección de objetos
artesanales y reliquias indígenas. Merece la
pena visitar el Museo Naval.
ALREDEDORES DE IQUIQUE
Hay varios geoglifos cerca
de Iquique, entre ellos, el mural que se extiende sobre
la ladera del Risco de Pintados y la enorme imagen de
un hombre en el costado del cerro llamado Sierra
Unida. Al contrario de las líneas de Nazca
(Perú), que se encuentran sobre llanuras chatas
y desérticas, los geoglifos chilenos están
en las laderas de las montañas, así que
toda la imagen se puede ver desde el nivel del suelo.
No se sabe cuando se realizaron las figuras y diseños
ni qué representan, aunque una teoría
sugiere que eran señales para mercaderes incaicos
o preincaicos.
El Gigante de Atacama
El Gigante de Atacama
es la mayor representación de una figura humana
en todo el mundo: 120 metros de longitud. Se extiende
sobre la ladera de la Sierra Unida. Las mejores
vistas del Gigante se obtienen desde el aire, pero la
figura -la cabeza incluida- se distingue claramente
si uno se detiene a varios cientos de metros del pie
del cerro. Le aconsejamos que no escale el cerro porque
podría causar daños a las imágenes.
El único modo de visitar el lugar consiste en
contratar un coche o un taxi en Iquique.
Humberstone
Fue una ciudad minera y ahora es un
interesante pueblo fantasma. Humberstone se encuentra
a 47 kilómetros al este de Iquique. Todavía
existen casi todos los edificios originales. Hay una
locomotora de vapor, grúas, palas, carretillas
y muchos objetos abandonados como si todos hubieran
huido al mismo tiempo. Otros pueblos fantasmas de Atacama
están renaciendo.
Pintados
Es uno de los mayores murales exteriores
del mundo. Toda la ladera de un risco está adornada
con 390 geoglifos agrupados en 60 paneles. Desde cerca
es casi imposible discernir qué representan las
figuras, pero desde lejos se distinguen figuras humanas,
llamas, círculos, cuadrados e incluso una flecha
gigante. Pintados se encuentra a cierta distancia de
la carretera Iquique-Antofagasta, cerca de la Reserva
Nacional Pampa del Tamargual.
Otros Sitios de Interés cercanos
a Iquique
En el Oasis de Pica, con sus
plantaciones de cítricos, mangos y guayabos,
es posible sumergirse en un baño en las "cochas"
o piscinas naturales, desde donde surgen manantiales.
En el cercano Oasis de Matilla, se conservan
edificiaciones del siglo XVIII. Sobresale la iglesia
de San Antonio con su fachada neoclásica y el
campanario construido en piedra.
Fascinante es una visita a La Tirana,
un pueblo dedicado al culto religioso. Sus casas, cerradas
todo el año, sólo se abren entre el 12
y 18 de julio, cuando llegan miles de personas a rendir
culto a la Virgen del Carmen, en una colorida fiesta.
Las Termas de Mamiña, a 120 kilómetros
de Iquique, deben su nombre a la leyenda "Mamiña,
niña de sus ojos", la que cuenta que esas
aguas termales devolvieron la vista a una princesa inca.
OLLAGUE
Si el tren a La Paz circula, los alrededores
de Ollague constituyen una interesante excursión,
ya sea desde Calama, al sur, o como un descanso
en el viaje a Bolivia. Las localidades fronterizas de
Ollague y Abaroa, Bolivia, están
rodeadas por picos volcánicos. Ollague, con una
población de 500 habitantes, está a 3.700
metros así que los días pueden ser soleados
pero las noches son frías. Entre las minas de
cobre de Collahuasi, 70 kilómetros al
norte, está Aucanquilcha, con fama de
ser la más alta del mundo.
CALAMA
Calama se yergue en la alta
llanura del desierto de Atacama y es el centro comercial
de las minas de cobre. Es el punto de partida para visitar
los atractivos de esta región. También
es la terminal del ferrocarril Calama-La Paz, un interesante
medio para llegar a Bolivia.
La Mina de Cobre de Chuquicamata
El gran depósito de Chuquicamata
fue descubierto en 1911 y hoy es la mayor mina cuprífera
abierta del mundo y el principal proveedor de cobre
del mundo. La fosa tiene de 350 a 400 metros de hondura.
La mina y planta de fundición se puede visitar
en tour guiados los lunes, miércoles y viernes.
Lleve el pasaporte como identificación y no olvide
que es aconsejable utilizar calzado adecuado, pantalones
largos y una cazadora de mangas largas para entrar en
el edificio de fundición.
San Pedro de Atacama
San Pedro de Atacama es un
oasis en el linde del Salar de Atacama,
un lago salino totalmente chato y casi seco. San Pedro,
con 1.600 habitantes, es la más importante aldea
de la región. En un costado de la Plaza Mayor
se yergue una preciosa casa de adobe restaurada.
Es típica de principios del período colonial
y fue construida en 1540. En el otro lado de la plaza
se levanta una de las iglesias más viejas de
Chile. Construida originalmente en el siglo XVI, la
actual Iglesia de San Pedro utiliza madera de
cacto, bálago, arcilla y grandes correas de cuero
en lugar de clavos.
No puede dejar de visitarse el Museo
Arqueológico Gustavo Le Paige de Walque,
uno de los más interesantes museos de Sudamérica.
Ofrece un panorama de la historia y la arqueología
de la zona con una gran variedad de artefactos y reliquias
indígenas. Las momias, bien preservadas, incluyen
a un niño sepultado en una urna de arcilla y
cráneos que revelan deformaciones deliberadas.
Valle de la Luna
En el otro lado del salar se encuentra
el Valle de la Luna, llamado así porque
las extrañas formaciones rocosas, esculpidas
por el viento y el agua, le dan un aire de paisaje lunar.
El mejor momento para ver el valle es durante la luna
llena, cuando la luz otorga a la tierra rojiza un extraño
fulgor.
Ruinas de Quitor
Tres kilómetros al noroeste
de San Pedro están las ruinas de una fortaleza
indígena construida hace más de 700 años.
La fortaleza constituyó el último bastión
contra los españoles y su torre fue la residencia
del último cacique indio local. Los arqueólogos
han reconstruido partes de las murallas para dar una
idea de cómo era el lugar. Desde la parte superior
se puede contemplar todo el oasis.
Desierto de Atacama
Atacama es un desierto perfecto.
Hay zonas donde la lluvia y la vida son fenómenos
desconocidos. A mayores altitudes los cactus sobreviven
extrayendo humedad de las espesas nieblas que en ocasiones
descienden sobre el desierto. En algunas partes la niebla
suministra humedad suficiente para unos diminutos oasis
llamados "lomas".
Durante miles de años los aborígenes
pescaron a lo largo de la costa o sembraron en los profundos
valles fluviales. Sus creaciones más imponentes
fueron esos enormes murales (geoglifos) en los riscos
de montaña, realizados agrupando oscuras piedras
sobre la clara arena. Incluyen imágenes de personas,
animales, formas geométricas y quizá deidades.
ANTOFAGASTA
Con 250.000 habitantes, Antofagasta
es el principal lugar de embarque del cobre que llega
desde Chuquicamata.
Junto con sus balnearios, Playa
Amarilla, Juan López, Mejillones
y Hornitos, Antofagasta exhibe "La
Portada", un roquerío de imponente belleza
en medio del mar, en forma de un gran arco formado por
la erosión marina. La ciudad cuenta con un rico
pasado que se aprecia en su Barrio Histórico,
donde destacan diversos monumentos nacionales, como
el Muelle Salitrero, el Edificio de la Aduana
y la Gobernación Marítima, hoy
Museo Regional.
COPIAPO
En pleno desierto, Copiapó
sorprende por sus contrastes. Las extensas llanuras
secas se transforman en un espectáculo único
cuando el invierno ha sido lluvioso, momento en el que
el desierto florece. Millones de semillas dormidas bajo
tierra brotan, entregando colores y especies que convierten
a esta zona en un punto de interés para botánicos
y amantes de la naturaleza. Entre agosto y octubre se
puede disfrutar de este espectáculo que atrae
a turistas de todo el mundo.
El Valle de Copiapó
ha visto crecer, en medio de la aridez, miles de hectáreas
de uva de exportación y, en menor cantidad, de
frutas tropicales. Esta zona, de rica historia ligada
a la minería, sorprende siempre. Desde sus costas
con solitarias playas de esmeraldas aguas como Bahía
Inglesa, hasta la cordillera con salares como el
de Maricunga o Pedernales, son un bello
espectáculo.
LA SERENA Y SUS ALREDEDORES
Famosa por su arquitectura neocolonial,
La Serena ha tenido un gran auge turístico en
los últimos años. Hoy presenta una oferta
de turismo integral, con el importante desarrollo inmobiliario
de su litoral. Un ejemplo de ello es la Avenida del
Mar que une La Serena con el Balneario Peñuelas
y los complejos turísticos Las Dunas, Puerto
Velero y Las Tacas.
Poco más al norte están
los Observatorios de Las Campanas y La Silla,
que conforman, junto a El Tololo, la trilogía
de observatorios más importantes del Hemisferio
Sur.
En el Valle del Elqui se asoman
Vicuña y Montegrande, lugares que
recrean la vida de la poetisa Gabriela Mistral. Bordeando
los ríos Elqui y Claro, la Ruta del Pisco
va mostrando las destilerías abiertas al
público para enseñar sus ancestrales secretos
y degustar su producto.
Desde La Serena también es
posible visitar el puerto de Coquimbo y La
Herradura. Este último es hoy un moderno
balneario con hoteles y puerto de yates.
Viajando de Coquimbo al sur, una infinidad
de playas son anzuelo para los veraneantes. Tortoralillo,
Morrillos, Guanaqueros, Playa Blanca,
y Tongoy, entre otras, permiten alternar el camping
con los más variados deportes náuticos
durante casi todo el año.
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EL
VALLE CENTRAL
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El fértil Valle Central,
el corazón de Chile, contiene un 70% de la población
total del país. En el Valle se encuentra Santiago,
la capital, con casi un tercio de la población
del país, Valparaíso, el principal
puerto de Chile y Viña del Mar, principal
balneario del país.
SANTIAGO
A los pies de la Cordillera de los
Andes se alza la capital de Chile, una extensa ciudad
de mas de cinco millones de habitantes. Desde la capital
se pueden organizar los más variados paseos:
la playa, el campo o la montaña están
a poco más de una hora en automóvil.
Cruzada de este a oeste por el río
Mapocho, la capital chilena está rodeada por
cerros en los casi 40 kilómetros cuadrados de
superficie que ocupa, lo que le da un aspecto único.
En pleno centro de Santiago se alza el Cerro Santa
Lucía, en cuyos pies acampó -en 1541-
su fundador, el español Pedro de Valdivia. Fue
él quien diseñó el primer trazado
de la ciudad, siguiendo el clásico damero español
que aún se conserva en la parte central.
La Plaza de Armas está rodeada
de interesantes construcciones como la Municipalidad,
el Palacio de Correos, la Catedral de Santo Domingo,
el Museo Histórico Nacional -antiguo Palacio
de la Real Audiencia- y los portales Bulnes y Fernández
Concha. Aquí también se encuentra la Bolsa
de Comercio, los Tribunales de Justicia, numerosas oficinas
privadas y el Palacio de La Moneda (siglo XVIII), sede
del Gobierno.
Hacia el oriente, ha emergido el "barrio
alto", con los elegantes sectores de Providencia,
las Condes, Vitacura, Santa María de Manquehue,
La Dehesa y La Reina.
El Barrio Bohemio
A pocos pasos del centro y bordeando
el río Mapocho, se encuentra el Parque Forestal,
de elegante diseño y famoso por sus avenidas
cubiertas de plátanos orientales. No puede dejar
de vistarse la Ex-Estación Mapocho, hoy
convertida en centro de convenciones y exposiciones
y el Mercado Central, edificio de arquitectura
metálica prefabricada en Inglaterra y que alberga
a vendedores de pescados, mariscos, verduras y frutas.
En pleno Parque Forestal se localiza
el Museo de Bellas Artes que exhibe una colección
permanente de más de 3.000 pinturas, esculturas,
grabados y dibujos. Muy cerca se encuentra el centro
cultural y artístico Plaza Mulato Gil de Castro,
que alberga escuelas de arte, galerías y librerías.
Cruzando el río Mapocho se
llega al Barrio Bellavista, centro de la bohemia
santiaguina. Numerosos restaurantes, teatros, centros
de artesanía, cafés, salas para recitales,
talleres artísticos y galerías de arte
se han abierto recientemente. Es en este bullicioso
barrio donde se encuentra "La Chascona",
casa del Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda.
A espaldas de este suburbio se alza
el Parque Metropolitano, compuesto por tres cerros
que, en una extensa superficie, ocupan buena parte de
Santiago. A la cúspide del Cerro San Cristóbal,
a 880 metros se puede llegar por un pintoresco funicular,
o bien en un moderno teleférico, en automóvil
o a pie. En lo más alto se erige una gigantesca
imagen de la Inmaculada Concepción de
36 metros de altura.
Otra gran área de recreación
en Santiago es el Parque OīHiggins, con jardines,
canchas de tenis, un museo de insectos y un acuario,
todo ello ambientado con lugares como el Pueblito,
conjunto de restaurantes de comida típica y puestos
de venta de artesanía y Fantasilandia,
el parque de entretenimiento para chicos y grandes.
Destaca, además, la Quinta
Normal, de 40 hectáreas, gran centro de recreación
que fue diseñado en el siglo pasado como un recinto
para aclimatar especies de fauna extranjera. Hoy cuenta
con una laguna, canchas y prados donde descansar y hacer
picnic, además de cuatro museos: el de Historia
Natural, el más antiguo de este tipo en Latinoamérica,
donde se exhiben colecciones entomológicas, geológicas,
antropológicas, arqueológicas y zoológicas,
el Museo Artequin, en un edificio de principios
de siglo con reproducciones de obras de arte, el Museo
del Ferrocarril, con 13 antiguas locomotoras y carros
y el Museo de Ciencia y Tecnología.
Museos en Santiago
La mayoría de los museos cierra
los lunes. Los domingos suelen abrir por la mañana.
* Museo Precolombino, Bandera
361. Expone 4.500 años de civilización
suramericana antes de la llegada de los españoles.
* Museo de Santiago, Merced
860, frente a la Plaza de Armas. Se encuentra en la
Casa Colorada, un edificio colonial. Documenta
el crecimiento de la ciudad desde sus límites
originales hasta la extensa masa actual.
* Sociedad Arte Precolombino Nacional,
Lastarria 305-321. Posee un interesante museo dedicado
a la Isla de Pascua. Se encuentra en la Colonia Artística,
donde las casas circundantes, bien restauradas, funcionan
como estudios de arte.
* Museo Aeronáutico,
Avenida Portales 3.530, en el límite meridional
del parque. Aunque no le interesen los aviones, vale
la pena ver el edificio, ya que se trata de una extravagante
estructura construida para la exhibición de París
de 1900 y luego trasladada a Santiago.
VIÑA DEL MAR
Una excelente carretera de aproximadamente
cien kilómetros conduce desde Santiago hasta
la costa, a través de los valles de Curacaví
y Casablanca, se llega a Viña del Mar, una ciudad
de 300 mil habitantes y vecina del pintoresco puerto
de Valparaíso (a 9 kilómetros).
Viña del Mar es llamada la
"ciudad-jardín" por sus bien mantenidos
prados, con una gran infraestructura hotelera, cafés
al aire libre, cientos de restaurantes y paseos a orillas
del mar, que se pueden recorrer en las tradicionales
"victorias" (coches tirados por caballos).
Cada mes de febrero artistas de categoría internacional
participan en el Festival de la Canción, que
se realiza en un anfiteatro construido en medio del
enorme parque de la Quinta Vergara. Esta bella zona
verde alberga el Palacio Vergara y el Museo
de Bellas Arte, dignos de visitarse.
El Museo Naval, en el Cerro
Castillo, en el lado de Valparaíso merece
una visita, no sólo por sus piezas sino por el
castillo mismo. En el otro lado de Marga Marga se encuentra
el Casino de Viña del Mar, construido
en la década de los 30 y el más importante
del país. Hay un moai (estatua de la Isla de
Pascua) en una plazoleta, entre el Museo Naval y el
Hotel Miramar.
Bordeando la costa, a lo largo de
unos cien kilómetros, a orillas del Océano
Pacífico, existen 25 balnearios de todo tipo.
Los hay muy elegantes, como Zapallar, con hermosas
casas de principios de siglo, Cachagua, con viviendas
de techos de paja, Reñaca y Concón
o entretenidos y con gran vida nocturna como Santo
Domingo, Algarrobo y Papudo, tradicionales
y tranquilos o populares como Cartagena.
VALPARAÍSO
A quince minutos de Viña del
Mar se encuentra Valparaíso, principal puerto
del país, donde la arquitectura neoclásica
de sus edificios públicos contrasta con el colorido
de sus casas. Escarpadas calles conducen a catorce de
sus cuarenta y dos cerros (también se puede acceder
a ellos por pintorescos ascensores públicos.
En el cerro Florida está asentada "La
Sebastiana", casa-museo de Pablo Neruda. Sin
embargo, la principal residencia y museo del poeta se
ubica en Isla Negra, a una hora del puerto.
El centro comercial es muy interesante
y tiene una suerte de hacinado encanto con sus calles
angostas y adoquinadas, sus edificios y sus bares y
clubes para marineros. Hay un enorme "mercado
de pulgas" los domingos en la Avda. Argentina
y en el parque de la Avda. Uruguay.
LA ZONA CENTRAL
La agricultura y la tradición
campesina se mantienen en este largo valle, que se encuentra
entre Santiago y Los Angeles. Viajando
por la Carretera Panamericana Sur, sorprenden las miles
de hectáreas plantadas de frutas y viñedos
que están abiertos al turismo, donde expertos
enólogos reciben a los visitantes, explican el
proceso de embotellamiento, enseñan las bodegas
y ofrecen degustaciones. Estas visitas pueden realizarse
durante todo el año, pero es aconsejable hacerlo
entre febrero y marzo, la época de la vendimia.
Las tradiciones campesinas permanecen
intactas. El rodeo, típica fiesta huasa en que
una pareja de jinetes o "collera" a caballo
corre en un ruedo o medialuna a un novillo con el propósito
de encerrarlo, tiene su evento cúlmen en Rancagua,
con el "Champion de Chile" en el mes de abril.
Rancagua (a 80 kilómetros de Santiago) capital
regional y escenario de una de las batallas de Bernardo
O Higgins contra los españoles, es un buen punto
de partida para visitar El Teniente, la mayor
mina cuprífera subterránea del mundo.
Es necesario solicitar autorización previa en
la oficina de minas.
Las casonas de adobe, con tejas de
arcilla, soleados corredores y patios interiores -típica
arquitectura chilena- encuentran aquí su máxima
expresión. La Hacienda Los Lingues, cercana a
San Fernando, es un buen ejemplo de ello.
Al interior de Santa Cruz,
encantan los pueblos de Lolol, San Pedro de
Alcántara, Paredones y Bucalemu.
Muy cerca de ahí, Vichuquén, localidad
costera y de rica historia (anterior a la llegada de
los incas).
Talca, fundada en 1692, es
un importante centro manufacturero. Es el lugar donde
los Chilenos declararon su independencia en 1818. No
deje de visitar su interesante Museo O Higgins. La ciudad
constituye una buena base para explorar la campiña
de este sector del Valle Central. A sólo dos
horas se encuentra Vilches, punto de partida
para visitar los volcanes Descabezado y Quizapo.
La bonita localidad de Curico, 55 kilómetros
al norte de Talca, se encuentra en el corazón
de la zona viñatera. Desde aquí se pueden
visitar los pintorescos desfiladeros y cascadas del
Parque Nacional Siete Tazas o las playas de
Llico y Lloca.
La naturaleza también es generosa
en esta zona. La Cordillera regala termas como las Del
Flaco en San Fernando, las de Panimávida
y Quinamávida en Linares y las famosas
Termas de Chillán.
Concepción, a orillas
del mayor río de Chile, el Bio Bío,
es un importante centro industrial y una de las ciudades
más grandes del país. Aquí el río
se ha convertido en una de las atracciones turísticas
más importantes gracias a sus famosas bajadas
en balsa y kayak por los rápidos, evaluados con
el grado 5, el más alto en la escala internacional
de peligrosidad. Concepción es un sitio muy atractivo,
con buen clima estival y populares playas alrededor
de Talcauano. El Museo exhibe detalles de la
historia de los mapuches.
Si le interesan las playas, las pintorescas
aldeas pesqueras o los buenos mariscos, podrá
realizar interesantes visitas a Dichato, Penco,
Lirquen, Coronel, Lota y Arauco.
De Concepción a Los
Angeles, el paisaje cambia dejando atrás
los frutales para dar paso a campos de trigo y grandes
bosques.
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ONA
DE LAGOS Y VOLCANES
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En el Sur de Chile el viajero podrá
encontrar todo lo que la naturaleza es capaz de ofrecer:
glaciares, ventisqueros, volcanes, lagos, montañas,
bosques milenarios, ríos, mar, islas solitarias
y preciosas playas. Todo en estado natural, casi virgen,
lo que da a esta zona del Distrito Lacustre chileno
el privilegio de ofrecer paisajes únicos en el
mundo. El Distrito se extiende al sur del río
Tolten por las provincias de Valdivia, Osorno
y Llanquihué. Los centros urbanos más
importantes son Valdivia, Osorno y Puerto
Montt.
TEMUCO
Temuco, la capital de la Región
de la Araucanía, con una población cercana
a los 160.000 habitantes y centro principal de la población
mapuche autóctona del país, constituye
un buen punto para visitar el distrito lacustre o los
asentamientos mapuches. El Museo Regional de la Araucanía,
en un atractivo edificio colonial, tiene una exhibición
que narra la historia de los mapuches antes, durante
y después de la presencia española.
El principal mercado de la
ciudad ocupa varias manzanas a lo largo de Pinto,
desde la Estación Ferroviaria hasta la Estación
Provincial de Autobuses. El mercado artesanal se encuentra
en la esquina de Diego Portales y Aldunte. Le
recomendamos las joyas, las piezas de alfarería,
los morteros de piedra pulida y los instrumentos musicales
tales como flautas de pan y tambores.
VILLARRICA Y PUCÓN
De Temuco hacia la cordillera, el
Volcán Villarrica, grande y majestuoso,
da la bienvenida a una zona privilegiada para el turismo.
A sus pies, el Lago Villarrica y los pueblos de Pucón
y Villarrica que se han convertido en importantes centros
turísticos.
Villarrica es uno de los principales
balnearios del Distritos de los Lagos, con imponentes
vistas del lago del humeante y nevado volcán.
La natación, la navegación a vela, la
pesca y otros deportes acuáticos atraen a las
multitudes en verano mientras que el esquí sobre
nieve es la principal recreación en invierno.
No deje de visitar la reconstrucción de una
"ruca", una casa mapuche tradicional de
forma oblonga, con paredes y techo de bálago
y dos figuras funerarias de madera y el Museo, que exhibe
piezas diversas.
Pucón, en el lado este
del Lago Villarrica, es una localidad con una playa
de negra arena volcánica. Es un precioso balneario
y buen punto de partida para explorar las inmediaciones,
sobre todo en invierno.
Ríos como el Trancura y
el Liucura se convierten en el entretenimiento
de quienes gustan bajar los rápidos. Otro río,
el Toltén, permite pescar durante todo
el año en medio de un paisaje virgen. Las Termas
del Huife y Palguín devuelven la salud los
365 días del año y, en las aguas de los
lagos Colico y Caburgua, se reúnen
veleros y embarcaciones, cuando el viento veraniego
comienza a soplar.
VALDIVIA
Valdivia fue uno de los primeros
asentamientos españoles en Chile. Fundado por
Pedro de Valdivia, fue reconstruido como puesto militar
tras quedar reducido a escombros a principios del siglo
XVII. Bordeando el ancho río Calle Calle, casonas
de madera hablan de un pasado de riquezas, y hacia el
final del mismo río, que cada mes de febrero
se engalana con coloridas embarcaciones en la Semana
Valdiviana, se levantan los fuertes de Niebla, Mancera
y Corral, construidos en el siglo XVII por los conquistadores
españoles y recientemente restaurados. Buena
parte del carácter actual de Valdivia es consecuencia
de la inmigración alemana de mediados del siglo
XIX.
El Torreón del Barro
perteneció a un fuerte español construido
en 1774. Se yergue al este de la terminal de autobuses
de Valdivia. El hermoso Museo Arqueológico,
en una bonita mansión de madera, cuenta con una
gran colección de piezas mapuches y enseres domésticos
de los colonos alemanes.
Fuerte de Corral.
Muy cerca de Valdivia, donde los ríos
Valdivia y Tornagaleones se unen con el Océano
Pacífico, hay varios fuertes españoles
del siglo XVII. El Fuerte de Corral el más
grande y majestuoso, fue construido en 1645 y restaurado
y ampliado a mediados del siglo XVIII. Aún se
ven las almenas y el cañón. El Fuerte
Castillo de Armagos, se yergue sobre un peñasco
que domina una pequeña aldea pesquera. El mejor
modo de llegar a los fuertes es mediante uno de los
transbordadores que zarpan regularmente de uno de los
muelles.
OSORNO
Osorno es una de las mayores
ciudades del sur de Chile. Tiene una población
de más de 110.000 habitantes y es un importante
centro de comunicación para los autobuses y trenes
que van al Distrito de los Lagos. Osorno se encuentra
en la ruta a Puerto Montt y al igual que Valdivia, en
ella se percibe la influencia alemana. Le aconsejamos
que visite el Cementerio Católico, donde
sus criptas familiares superan a las del resto del país,
el Distrito Viejo, entre la Plaza de Armas
y la Estación Ferroviaria, una zona con mucha
vida y el Fuerte Reina Luisa construido en 1793,
que custodia la entrada fluvial de Osorno.
La introducción de nuevos cultivos,
como los arándanos, ha cambiado el tradicional
paisaje agrícola dedicado principalmente a la
ganadería. En este sector, de grandes extensiones
verdes, se levantan exclusivos cotos de caza como el
Rupanquito, donde la cacería del ciervo
reúne a cazadores procedentes de todo el mundo.
EL CIRCUITO DE LOS LAGOS
Desde aquí se puede iniciar
el "Circuito de los Lagos". Rumbo al sur y
siempre bordeando la cordillera, comienzan a asomar
entre ríos, cascadas, bosques y volcanes, los
lagos Calafquén, Panguipulli, Pirehueico,
Riñihue, Ranco y Rupanco.
De coloridos y extensiones impresionantes, son famosos
por su abundante pesca, por la soledad de sus paisajes
y por la arquitectura de los pueblos cercanos. Desde
estos lugares es posible también cruzar la frontera
hacia Argentina para llegar a dos centros turísticos
de importancia: San Martín de Los Andes y San
Carlos de Bariloche.
Más hacia el sur aparece el
lago más grande de la zona: el Llanquihue.
Adornado con el más perfecto de los volcanes
del sur, el Volcán Osorno. Este lago es
el núcleo de las localidades de Puerto Varas,
Frutillar, Puerto Octay y Llanquihue.
En todas ellas está presente la influencia de
la colonización alemana (1850), tanto en su gente
como en la arquitectura, costumbres y, sobre todo, en
la gastronomía.
Puerto Octay
Esta atractiva y pequeña ciudad
de las laderas de los cerros bajos que bordean el Lago
Llanquihué, evoca una aldea europea. Hay un museo
al que todos los habitantes parecen haber aportado viejas
máquinas rurales y objetos hallados en altillos
y sótanos.
Frutillar
Es una ciudad pequeña
a orillas del Lago Llanquihué, dividida en dos
partes: el balneario del lago, Frutillar Bajo
y Frutillar Alto. En verano los bañistas,
nadadores y quitasoles parecen casi surrealistas contra
el trasfondo del nevado Volcán Osorno
que se yergue en el horizonte en el otro lado del lago.
La ciudad es célebre por sus conservadas casas
alemanas y por su interesante Museo de Colonización
Alemana.
Ensenada
Ensenada está a la sombra del
Volcán Osorno (2.660 metros), en
la costa del Lago. Cuenta con una bella playa de arena
negra y magníficas vistas del volcán.
Al sur se ve el Volcán Calbuco. Ensenada
se encuentra en el camino de Petrohué
y Lago Todos Los Santos, quizás,
el lago más bello del distrito.
Petrohué
Petrohué, en el extremo
oriental del Lago Todos Los Santos, es la base
de CONAF (Corporación Nacional Forestal) que
administra el Parque Nacional Vicente Pérez
Rosales. Petrohué es el punto de partida
de los transbordadores que navegan a Peulla, un viaje
por asombrosas aguas azules con el trasfondo del volcán
Osorno. Los ferrys zarpan por la mañana, se detienen
en Peulla para el almuerzo y regresan a Petrohué
por la tarde. La gran playa de arena negra, Playa
Larga, es una de las más buscadas por los
turistas. Una nave de turismo va diariamente de Petrohué
a Isla Margarita en las tardes de verano. Es
una bella isla con una pequeña granja. El viaje
de ida y vuelta dura dos horas.
Hacia el este, los saltos del río
Petrohué se han convertido en un lugar escogido
por los amantes del deporte, de la aventura que, usando
kayaks y balsas, se lanzan a las emociones que brindan
los rápidos.
Peulla
Al aproximarse a Peulla, el Lago Todos
Los Santos cambia de un azul profundo a un verde esmeralda.
La Cascada Los Novios está a pocos minutos
de marcha de este pequeño pueblo. Un viaje en
autobús de 17 kilómetros hacia la Argentina
brinda magníficas vistas del Tronador,
un volcán extinguido con un enorme glaciar que
se desliza por una ladera. No puede olvidarse que la
zona se distingue por su variada pesca.
PUERTO MONTT
Puerto Montt, punto de distribución
del transporte aéreo, náutico y terrestre
del sur chileno, se encuentra en la antigua zona colonizada
por alemanes a mediados del siglo XIX. Es una de las
más grandes ciudades del sur de Chile y constituye
la puerta de entrada del extremo meridional del Distrito
de los Lagos, de la Isla de Chiloé y de la Patagonia
chilena. Muchas de sus casas son de estilo nórdico
europeo, con tejas sin pintar, techos altos y ornamentados
balcones. La gran Catedral de la Plaza Mayor,
construida en 1956 con madera de pino, es el edificio
más viejo de la ciudad y uno de los testigos
más importantes de viejos tiempos.
Angelmo es una aldea pesquera
y un bello mercado a tres kilómetros al sudoeste
del centro. En sus tiendas de artesanía es posible
comprar jerseys, botas, curiosidades, piezas de cobre,
ponchos y guantes de lana. No deje de visitar el Museo
Vicente Pérez Rosales, con una colección
de curiosidades y armas de la época colonial.
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ARCHIPIÉLAGO
DE CHILOÉ
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Desde Puerto Montt, hacia el sur,
Chile se fragmenta en un conjunto de islas, conformando
una zona encantadora y de gran interés turístico:
la Cordillera de los Andes deslinda con el Océano,
el Valle Central desaparece y la Cordillera de la Costa
da origen al Archipiélago de Chiloé. Son
estas islas las que dan carácter a su paisaje
de lomas verdes, adornados con casas de madera y sus
más de 150 iglesias -9 de ellas declaradas Monumentos
Nacionales- testimonian el paso evangelizador de jesuitas
y franciscanos.
Chiloé, una de las mayores
islas de Sudamérica, tiene 180 kilómetros
de longitud por 50 kilómetros de ancho. Durante
el invierno la isla está envuelta en brumas y
lluvias, pero cuando el sol irrumpe, es espectacularmente
verde y bella, con vistas del golfo y los nevados volcanes
de la tierra firme.
Su clima, templado en comparación
con las de las islas y fiordos más meridionales,
permitió a los primeros colonos indígenas
cultivar patatas en el rico suelo volcánico.
La isla tiene cerca de 115.000 habitantes, la mayoría
de los cuales vive cerca del mar. Enormes bosques vírgenes
sobreviven en el centro pero la mayor parte de las tierras
se utiliza para el trigo las hortalizas y el ganado.
Ancud, Castro, Quellón,
exhiben toda la tradición dedicada hasta hace
poco preferentemente a la agricultura y hoy, revolucionada
con el cultivo de salmones (Chile es hoy el segundo
exportador mundial después de Noruega). Artesanía
de telares que transforman la lana local en mantas,
chalecos y alfombras se encuentra en casi todas las
islas. Especialmente recomendable es la Feria de Artesanía
que se instala cada domingo en Dalcahue, donde
los artesanos chilotes llegan navegando desde sus islas
para ofrecer cestería de fibras vegetales y objetos
en piedra "cancagua", arenosa y blanda.
Ancud
La ciudad de Ancud se fundó
en 1765 como fortaleza para defender el país
contra las incursiones extranjeras. Construida sobre
una serie de colinas que dominan la bahía que
se extiende al norte, es la mayor ciudad de la isla
y uno de los mejores sitios para pasear, relajarse,
visitar cafés y hablar con los lugareños.
El Museo, con forma de pequeño fuerte,
posee muestras relacionadas con la historia temprana
de la isla y las regiones meridionales de Chile, mientras
que el Fuerte San Antonio, construido en 1770,
domina la bahía. Fue el último baluarte
español en Chile.
Castro
Castro, con más de 15 mil habitantes,
capital de la provincia de Chiloé, es una ciudad
con un pasado interesante. En ella destacan sus casas
de madera edificadas sobre pilotes en el agua conocidos
como los "palafitos". Se trata de casas
de pescadores construidas sobre estacas a orillas del
río. Es reconocida, además, por su Festival
Costumbrista (febrero), donde se puede probar el
"curanto", las roscas y el licor de oro. Su
principal atractivo lo constituye la Catedral de
San Francisco de Castro, construida en madera en
1906 y pintada con un color naranja.
No olvide visitar el Museo Regional
con una extraordinaria colección de reliquias
indígenas, el Mercado de Lillo, el mejor
lugar para comprar ponchos, jerseys, guantes, gorras
de lana y cestos. También se vende algas secas
y turba.
Chonchi
Chonchi es el puerto de los transbordadores
que parten a Chaiten y Puerto Chacabuco.
Destaca la iglesia San Carlos de Chonchi,
con un alto campanario y arcadas al frente. La ciudad
fue fundada por jesuitas y la iglesia original se construyó
en el siglo XVIII, aunque la estructura actual se restauró
a mediados del siglo pasado.
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REGIÓN
DE AISÉN
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Los paisajes de la región de
Aisén son agrestes y hermosos, no tienen parangón
en el mundo. El camino avanza entre peñascos
que descienden hacia valles, entre paredes de agua que
se precipitan por enormes laderas rocosas, gargantas
que se internan en vastos valles y lagos que cambian
de color.
Desde Puerto Montt hacia el sur nace
la Carretera Austral, un tramo de 1.100 kilómetros
que sorprende por la infinidad de recursos naturales
en estado virgen. Este camino sinuoso, especial para
quienes gustan del turismo de aventura, penetra parques
naturales, donde ventisqueros colgantes y gigantescas
nalcas (helecho típico) sobrecogen por su inmensidad,
bordea acantilados que separan el mar de la selva, irrumpe
en lagos de aguas verdes y ricos en especies salmonídeas,
se encarama cordillera arriba, se acerca a termas de
aguas saludables, bordea ríos de fuerza arrolladora
y sigue, interminable, al sur, pasando por pequeñas
ciudades como Coihaique y Puerto Aisén, para
cruzar, después, al lago más extenso de
Chile (Laguna de San Rafael), hasta terminar en la extrema
localidad de Cochrane.
Para hacer este recorrido por la Carretera
Austral es recomendable un vehículo 4 x 4. También
se puede acceder en avión hasta Puerto Montt,
Coihaique o Balmaceda, y desde allí, alquilar
un vehículo todo terreno para visitar la zona.
Chaitén, Puerto Chacabuco
y Puerto Aisén
Chaitén es un pequeño
y apacible puerto en el extremo norte del camino austral,
mientras que Puerto Chacabuco, constituye un
buen punto para ingresar en la Región de Aisén.
Tiene conexiones por transbordador con Chaitén
y con Chonchi (Chiloé). Camino arriba, hacia
Coyhaiqué, está Puerto Aisén
y que, a pesar de su nombre, ya no funciona como tal
debido a que tiene su bahía obstruida por sedimentos.
Coihaiqué
Coihaiqué, capital de la región,
fue fundada en 1929 y es una de las ciudades más
grandes al sur de Puerto Montt. Es ante todo un centro
militar y gubernamental y una excelente base para realizar
excursiones por las montañas circundantes.
Puerto Ibáñez
Recibe su nombre del presidente que
inició la colonización de esta zona. Es
un lugar pulcro a orillas de un lago color esmeralda,
encerrado por áridos riscos y cerros con chaparrales.
El camino a Puerto Ibáñez ofrece
vistas panorámicas del valle y del río
Ibáñez, donde se ven flamencos rosados
y cisnes de cuello negro.
Chile Chico
Chile Chico fue fundada en 1928 por
inmigrantes que venían del Brasil, Argentina,
Alemania, Italia, Francia y otros países con
el propósito de hacer fortuna. En la cima de
un cerro que domina la ciudad, una hilera de banderas
representa las diversas nacionalidades. Las esperanzas
de prosperidad se basaban en una mina de cobre, y aún
se ven a su lado filones de cobre en las colinas rocosas
por la zona sur de la ciudad. Se distinguen sus campos
de frutas, gracias al microclima cálido y soleado
casi todo el año, muy diferente al clima frío
de Coyhaiqué, lo que permite buenos cultivos.
Laguna San Rafael
Navegando por canales y por los archipiélagos
de la Región de Aisén, se llega a la Laguna
San Rafael, pequeña entrada del Océano
Pacífico de 15 por 10 kilómetros y famosa
por su glaciar de 30 mil años que con sus impresionantes
formas de tonos blancos y azules, sorprende por su belleza.
Sin dudas es la principal atracción turística
de la zona. Barcos de todo tipo ofrecen un recorrido
cómodo, que incluye también recaladas
en termas, aldeas de pescadores y pueblos de la zona.
También es posible sobrevolar el glaciar en aviones
pequeños que pueden ser contratados en Coihaique
o Puerto Montt.
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LA
REGIÓN DE MAGALLANES Y TIERRA DE FUEGO
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Magallanes, la pequeña y maravillosa
franja que hay al este y sur de los Andes, constituye
la tierra firme más meridional de Chile, antes
de Tierra del Fuego, de la que está separada
por el Estrecho de Magallanes.
MAGALLANES
Magallanes es una virgen tierra con
montañas, glaciares, bosques y lagos, cuyos parques
nacionales incluyen el Torres del Paine, al norte de
Puerto Natales.
Parque Nacional Torres del Paine
Las graníticas Torres del
Paine se yerguen sobre una llanura seca y ventosa.
A pesar del constante y gélido viento, esta es
una de las mejores zonas de senderismo de Chile, con
montañas, lagos, cascadas y glaciares, además
de su interesante fauna como las manadas de guanacos,
bandadas de flamencos rosados, cóndores y grandes
liebres patagónicas.
Se dice que el nombre de las Torres
y del Parque se debe a una alpinista llamada Paine,
aunque "paine" es también una palabra
indígena que significa "azul".
Se necesitan semanas para explorar
el parque, pero es posible cubrir una buena parte, en
una excursión desde Puerto Natales. Un camino
tosco pero transitable llega hasta el Lago de Grey,
donde se pueden ver enormes témpanos azules que
se han desprendido del glaciar y se desplazan flotando
por el lago. Las tres altas torres de roca que dan su
nombre a esta formación son la Torre Sur (2.900
metros), la Torre Central (2.850 metros) y la
Torre Norte (2.600 metros). Al sur hay otro grupo
conocido como los Cuernos del Paine y al oeste
de estos hay un macizo, el cerro Paine Grand,
de 3.500 metros. Es aconsejable e imprescindible ir
provisto de prendas de abrigo e impermeables.
Puerto Natales
Puerto Natales es una pulcra
ciudad de casas de madera y hierro corrugado. Es muy
popular entre los excursionistas y montañistas
durante los meses de verano, pues constituye el portal
del espectacular Parque Nacional Torres del Paine. También
es el punto de partida para el Glaciar Balmaceda y la
Caverna del Milodonte.
El imponente Glaciar Balmaceda,
al noreste de Puerto Natales, se despeña por
una montaña hacia un fiordo. Enormes trozos de
hielo se desgajan y flotan en la laguna frente a la
pared del glaciar. Varias agencias de Puerto Natales
ofrecen excursiones para navegar. por la laguna. En
el trayecto se pueden ver pequeñas cascadas,
cóndores y grupos de focas.
La Caverna del Milodonte es
una enorme cavidad en una montaña, en cuyo lomo
había antes una hacienda ovina. Un explorador
sueco visitó la caverna en 1896 y halló
restos de piel, la cuenca ocular de un enorme mamífero,
una zarpa, un enorme fémur humano y algunos enseres
de piedra. Cuando excavaron la caverna se hallaron restos
de un asentamiento humano en la capa superior, así
como vestigios del hoy extinguido caballo americano
y los restos de un milodonte (un gigantesco perezoso,
grande como un toro y típico de Sudamérica
con más de 10.000 años de antigüedad)
en la capa inferior. Ahora hay un modelo del milodonte
en tamaño natural en la entrada de la caverna.
Punta Arenas
En 1843 el presidente Bulnes reclamó
Tierra del Fuego, buena parte del sur de la Patagonia
y el territorio que rodea el Estrecho de Magallanes.
En ese año se estableció Fuerte Bulnes
y 5 años después, se fundó la ciudad
de Punta Arenas, que se transformó en
puerto de escala de las naves que rodeaban el Cabo
de Hornos, sobre todo las que se dirigían
hacia las minas de oro de California. Cuando los americanos
terminaron de construir el Canal de Panamá, la
navegación por el Cabo de Hornos declinó
drásticamente y los puertos Chilenos de la costa
oeste de Sudamérica quedaron marginados.
Punta Arenas es hoy una ciudad de
80.000 habitantes a orillas del Estrecho, frente a Porvenir
y Tierra del Fuego. En la ciudad se distinguen
los monumentos a los primeros colonos yugoslavos y a
los granjeros que fueron pioneros en la zona. El Cementerio
de Bulnes contiene criptas y tumbas de colonos británicos
y yugoslavos. El Museo Regional de Magallanes
se encuentra en una mansión donde se exhiben
piezas que describen la historia de la colonización
de Punta Arenas y Tierra del Fuego. Las salas principales
se conservan tal como eran cuando la familia propietaria
vivía allí y el mobiliario es el original.
Le aconsejamos que visite el Museo del Colegio Salesiano,
que descubre la geografía, fauna y flora de la
Patagonia Meridional. Grandes dioramas describen el
modo de vida indígena antes de la llegada de
los blancos. Probablemente sea el mejor sitio para obtener
una vista panorámica de la historia natural del
sur de Chile. El Instituto de Patagonia
tiene una extraordinaria colección de viejos
implementos de granja, entre ellos un primitivo arado
y tractores de vapor construidos en Inglaterra y el
continente europeo, utilizados en Tierra del Fuego y
Magallanes en el siglo XIX y principios del XX. También
se encuentra la reconstrucción de la casa de
un colono de Punta Arenas, que data de 1875 a 1880.
No olvide acercarse a la zona franca, donde se venden
mercancías exentas de impuestos.
El Pingüinero se localiza
a poca distancia de Punta Arenas. Los pingüinos
magallánicos anidan en surcos que cavan cerca
de la costa. Pasan desde abril hasta agosto en el mar,
desplazándose hacia el norte, y de septiembre
a marzo, en sus terrenos de procreación.
El Fuerte Bulnes
se encuentra a 55 kilómetros de Punta Arenas.
Para llegar allí es necesario alquilar un coche
o contratar un tour. Los primeros y toscos edificios
del Fuerte Bulnes se construyeron con troncos, bálago
y lodo en 1843. Este puesto solitario cobró el
respetable status de fuerte cuando se le añadieron
cañones y una empalizada de estacas puntiagudas.
Se ha restaurado parcialmente y ahora constituye un
monumento nacional.
TIERRA DEL FUEGO
El archipiélago de Tierra del
Fuego abarca una superficie poco menor que la de Irlanda,
de la que un 70% pertenece a Chile. La frontera entre
Chile y Argentina es una línea recta que va de
norte a sur y atraviesa el Canal de Beagle. La
parte norte de la isla es una comarca ventosa de colinas
ondulantes y vastas llanuras. La región central
incluye montañas que están cubiertas de
nieve de abril a noviembre, siendo el paisaje demasiado
escabroso para la agricultura o la ganadería.
El principal asentamiento del territorio
chileno es Porvenir, donde se puede abordar un
transbordador hasta Punta Arenas. Con 4.500 habitantes
Porvenir es la única localidad de cierta relevancia
en la Tierra del Fuego chileno. El grupo étnico
predominante es de origen yugoslavo.
Al sur de Tierra del Fuego, separada
por el estrecho Canal de Beagle, se encuentra la Isla
de Navarino. El único asentamiento es la
base naval de Puerto Williams, que se puede visitar.
Puerto Williams
Puerto Williams, en la Isla
de Navarino, fue base naval desde 1953. El
predecesor de este asentamiento fue el aserradero más
meridional del mundo. Las últimas persona de
reconocible origen indígena (tribu Yahgan) viven
en un pequeño enclave llamado Ukika, a
poca distancia de Puerto Williams. El senderismo es
limitado porque hay pocos senderos y sólo dos
caminos, aunque existe una rama lateral que se extiende
4 kilómetros hasta una cascada. El museo tiene
buenas muestras sobre la historia natural de la región,
los indígenas que la habitaban y la exploración
y colonización europea.
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ISLA
DE PASCUA
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En medio del Océano Pacífico,
a 3.700 kilómetros de la Costa Chilena y a 4.000
kilómetros de Tahití, se encuentra una
isla fascinante, apenas tocada por la civilización,
llena de misterios y bellezas. Isla de Pascua
o "El Ombligo del Mundo", como la llamaron
sus habitantes, constituye un museo arqueológico
al aire libre.
Se han fraguado toda suerte de teorías
acerca de los habitantes originales de la Isla de Pascua
y de cómo llegaron a poblar la isla más
aislada del mundo. También resulta desconcertante
que hayan podido tallar cientos de enormes estatuas
(moais) en duro basalto volcánico, transportarlas
varios kilómetros hasta la costa (pesan alrededor
de 50 toneladas y miden mas de diez metros) y erigirlas
sobre grandes plataformas de piedra.
La tradicional historia de Isla de
Pascua se divide en tres períodos. Primero, cuando
la llegada del rey Hotu Matua y sus seguidores y el
período de colonización inicial. A éste
siguió un período de rivalidad entre los
grupos los Orejas Largas y los Orejas Cortas, que concluyó
con el exterminio de los Orejas Largas. Por último,
hubo una guerra tribal más reciente, entre las
gentes de la región de Tuu y las gentes de la
región de Hotu-Iti.
Los 160 kilómetros cuadrados
de la isla se puede recorrer en auto, moto, caballo
o incluso a pie. Para quienes quieran admirarla con
perspectiva, es posible contratar barcas para ir a islotes
cercanos. Y aquellos que aman la aventura, podrán
descubrir el maravilloso mundo submarino buceando en
las cercanías de la costa.
La isla, pequeña y montañosa,
tiene una forma vagamente triangular, con un volcán
extinguido en cada punta. Terevaka es el volcán
más grande y se eleva 600 metros en el rincón
norte de la isla. Katiki, con 400 metros forma
el promontorio oriental llamado Península
de Poike. Rano Kau con 410 metros forma el
rincón sudoeste de la isla y contiene un lago
de agua dulce de un kilómetro de diámetro
en el cráter. Hay varios cráteres más
pequeños, como Rano Raraku, en cuyo duro
basalto se tallaron los gigantescos moai. Puna Pau,
al noreste de Hanga Roa, es un pequeño
cráter de roca roja que se usó para los
copetes de los moai. Orito es un cono volcánico
de donde se extraía obsidiana negra para fabricar
puntas de lanza y herramientas cortantes.
La isla descansa sobre una plataforma
que está a 50 o 60 metros por debajo del nivel
del mar, pero entre los 15 y los 30 kilómetros
de la costa, la plataforma termina y el fondo oceánico
desciende a 1.800/3.600 metros. No existen arrecifes
alrededor de la isla y la acción del mar ha producido
peñascos de hasta 300 metros de altura en ciertos
lugares. No hay puertos naturales y Anakena en
la costa norte, es la única playa ancha y arenosa.
Hay tres islas pequeñas frente
a Rano Kau: Motu Nui, Motu Iti y Motu
Kao Kao. Motu Nui es la más grande
y tiene más terreno chato que las demás.
Alberga miles de aves marinas y junto con la aldea ceremonial
de Orongo, en la cresta de Rano Kau, fue
centro del culto del hombre pájaro, que persistió
hasta mediados del siglo XIX.
En la Isla de Pascua hay suficientes
precipitaciones fluviales para mantener una alfombra
permanente de hierbas, pero el suelo volcánico
es muy poroso y el agua pronto se filtra en el subsuelo.
No hay arroyos permanentes por lo que el agua se extrae
de los lagos volcánicos o de napas subterráneas.
Es posible que la vegetación fuera antaño
mucho más exuberante, pero la mayoría
de los árboles que hoy se ven en la isla, como
los eucaliptos, se plantaron durante este siglo.
La vida en la isla se basa fundamentalmente
en el turismo y también en la pesca, la agricultura,
y la elaboración de artesanía tallada
en madera o trabajada en piedra volcánica. Una
continua actividad arqueológica, tanto de investigadores
chilenos como extranjeros, ha favorecido la restauración
de moai y centros ceremoniales (ahu).
La Isla de Pascua se encuentra al
sur del Trópico de Capricornio pero su clima
subtropical recibe la profunda influencia de los vientos
y las corrientes oceánicas. Los meses más
calurosos son enero y febrero y los más frescos
julio y agosto. Aunque las temperaturas medias son moderadas,
puede haber un sol aplastante y un calor bochornoso
en verano, y puede hacer mucho frío en invierno
cuando los vientos antárticos azotan la isla.
El mes más húmedo es mayo, cuando son
comunes los chubascos ligeros pero puede haber violentos
chaparrones durante todas las estaciones.
Hanga Roa
En el pueblo de Hanga Roa viven sus
dos mil habitantes, la mayoría de origen polinesio.
Teléfono internacional, aeropuerto para grandes
aviones, correo, un moderno hospital, iglesia y diversos
servicios satisfacen las necesidades de los visitantes,
que pueden hospedarse en hoteles, residencias o en las
mismas casas de los isleños. Langosta, atún,
piña, plátanos y melones son algunas de
las exquisiteces que ofrece la naturaleza.
Emplazamientos Arqueológicos
Además de los moai (gigantescas
cabezas de piedra), hay otros trabajos en piedra en
la Isla de Pascua. Otros artefactos incluyen los grandes
"ahu" (plataformas sobre las cuales descansaban
los moai), túmulos de roca donde se sepultaban
los cuerpos y los cimientos de piedra las chozas con
forma de embarcación.
Aunque muchas de las estructuras fueron
dañadas por los habitantes originales y probablemente
los moai fueron derrumbados durante guerras tribales,
varios lugares han sido restaurados en los últimos
tres decenios, entre ellos Ahu Tahai, Ahu
Akibi, la aldea ceremonial de Orongo y Ahu
Nau Nau. Otras como Ahu Vinapu y Ahu Vaihu,
están en ruinas pero no obstante son imponentes.
La Costa Oeste
En la costa oeste hay cuatro complejos
de ahu. Ahu Tautira, cerca del pequeño
muelle de Hanga Roa, se yergue junto al pequeño
puente de Hanga Roa, que sólo es usado
por botes pesqueros. Han vuelto a erigir el torso de
dos moai rotos sobre los ahu.
Ahu Tahai
Aunque parece el nombre de todo el
emplazamiento aquí hay tres ahu restaurados:
Ahu Tahai, el ahu del medio del grupo y que sustenta
un grande y solitario moai sin copete, Ahu To Ko
Te Riku, que sostiene un grande moai con el copete
en su lugar y, del otro lado, Ahu Vari Uri que
sostiene 5 moai de varios tamaños. La gran plaza
que se extiende frente a Ahu Tahai ha sido restaurada
y hay varios rasgos interesantes, entre ellos las piedras
de los cimientos de algunas casas. Ahu Akapu con
su solitario moai se yergue en la costa, al norte de
Ahu Tahai.
Ahu Tepeu
Este gran ahu está en la costa
noroeste, entre Ahu Akapu y el cabo norte. El
lado del ahu que da al mar es el rasgo más interesante
de la estructura. Tiene una pared de 3 metros cerca
del centro, compuesta de grandes losas verticales de
piedra. Varios moai se erguían sobre el ahu,
pero todos fueron derrumbados. Al este de Ahu Tepeu
hay restos de una extensa aldea, indicados por las piedra
de los cimientos de varias casas con forma de embarcación
y las paredes de varias casa redondas.
Ahu Vinapu
Hay dos ahu, uno junto al otro, en
el suelo del valle. Ambos sostenían moai, pero
se vinieron abajo y la mayoría están rotos,
con el rostro hundido en la tierra y los escombros.
Un interesante hallazgo del emplazamiento
de Vinapu es una larga piedra de ladrillo rojo con forma
de columna de cuatro lados que ahora está frente
a uno de los ahu. Obviamente no es un moai común,
pero si se examina detalladamente se percibe que es
una especie de moai con brazos y manos pero sin cabeza.
También tiene piernas cortas, mientras que la
mayoría de los moai de la isla no tienen piernas.
Rano Raraku
Antes llamado El Proveedor, el volcán
Rano Raraku suministraba el duro basalto donde
se tallaban los moai. La montaña está
plagada de moai en todas las etapas de construcción,
y hay canteras tanto en el exterior como el interior
de la ladera y en el borde del cráter. Al venir
del sur se ve que la ladera del volcán está
sembrada de moai, la mayoría erguidos, pero hundidos
en tierra hasta el hombro o el cuello de modo que sólo
las cabezas asoman sobre las laderas. Si se sube desde
el portón de entrada, aparece un gigante de 21
metros, el mayor moai jamás construido. En la
ladera sureste se levanta el único moai de rodillas,
el Tukuturi, desenterrado en 1955. Altos y poderosos,
fueron tallados con afiladas hachas de sílice.
Cada rostro es único pero siempre muestra una
actitud solemne. Los nativos aún creen en el
poder que ejercen.
Ahu Te Pito Te Kura
En la costa norte de la isla, sobre
la bahía La Pérouse se encuentran
los moai más grandes jamás desplazados
desde Rano Raraku y erigidos sobre un ahu. El
nombre del ahu viene de una piedra llamada "te
pito te kura" ("el ombligo de la luz").
En altura, proporciones corporales y aspecto general
es similar a los altos moai aun sepultados hasta el
cuello en Rano Raraku.
Anakena
Anakena es la legendaria tierra
donde desembarcó Hotu Matua. Hay muchas cabezas
en la zona. Los isleños creen que Hotu Matua
ocupó una de ellas mientras esperaba a que le
construyeran su casa en la playa. Muy cerca están
los restos de una hare paenga (casa en forma de barco),
inusitadamente grande. Originalmente tenía 25
metros de longitud.
Península de Poike
El extremo oriental de la isla es
una elevada meseta llamada Península de Poike.
El límite occidental de la península está
marcado por una angosta depresión llamada Ko
te Ava o Iko, o trinchera de Iko, que va
de un lado a otro de la isla. Según la leyenda
fue construida por los Orejas Largas para defenderse
de los Orejas Cortas, al separar Poike del resto de
la isla.
La Aldea Ceremonial Orongo
Casi cubierta por una capa de juncos
de totora, el lago de Rano Kau luce como un gigantesco
caldero de brujas. Encaramada a 400 metros en el linde
de la pared del cráter de Rano Kau, frente al
mar, la aldea ceremonial de Orongo ocupa una
de las zonas más sobrecogedoras de la isla. Fue
el lugar ceremonial más importante, sobre todo
en el último período. La aldea parece
haber sido el centro de un culto del pájaro asociado
con los dioses Make Make y Haua. La aldea está
parcialmente restaurada y tiene un entorno imponente.
Las casa se construían tallando un piso en la
ladera, las paredes se hacían con losas de piedra
horizontales y superpuestas y el techo consistía
en losas de piedra creando un arcado. El museo de la
isla está a cierta distancia de la costa, a medio
camino de los Ahu Tahai Ahu Akapu. Cada mes de febrero
se realiza el Tapati Rapa Nui, semana de competencias
acuáticas y terrestres a la usanza de los antepasados,
junto con ceremonias que rememoran los inicios de esta
civilización milenaria.
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ARCHIPIÉLAGO
DE JUAN FERNÁNDEZ
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Descubierto el 22 de noviembre de
1574, este archipiélago se ubica a 667 kilómetros
de las costas chilenas, frente al puerto de San Antonio.
Está conformado por las islas Santa Clara, Alejandro
Selkirk y Robinson Crusoe.
En 1704 fondearon en la Isla Masatierra,
actual Robinson Crusoe, dos barcos ingleses dejando
castigado a uno de los tripulantes sin más que
una Biblia, un cuchillo, un fusil, un hacha, una libra
de pólvora, algo de tabaco y ropa. Permaneció
ahí más de cuatro años, hasta que
una expedición corsaria lo rescató devolviéndolo
a Inglaterra. Su relato inspiró la pluma de Daniel
Defoe, quien escribió "Robinson Crusoe".
Hoy Juan Fernández es
un Parque Nacional declarado Reserva de la Biosfera
por ser uno de los lugares de mayor interés botánico
del mundo. Posee flora y fauna endémica, entre
la que destacan árboles como el manzano, peralillo,
canelo, el Juan Bueno y gran variedad de helechos trepadores
y arbóreos. Entre su fauna sobresale el lobo
de Juan Fernández y el picaflor rojo de Juan
Fernández, ave que despliega su color durante
el vuelo.
Sus más de 500 habitantes se
han instalado en el poblado de San Juan Bautista
y viven principalmente de la captura controlada de langosta
(que también pueden realizar los visitantes),
atractivo al que se suman numerosas posibilidades para
la práctica del turismo aventura.
Al archipiélago se puede llegar
en vuelo aéreo, partiendo desde Los Cerrillos.
Las líneas aéreas Lassa y Robinson Crusoe
ofrecen frecuencias semanales. El trayecto tiene una
duración de 2 a 3 horas según las condiciones
climáticas.
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