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ECUADOR, MONTAÑAS,
SELVAS Y COSTAS
Aunque pequeño, Ecuador es
uno de los países más variados del continente
americano. Bosques, picos escarpados y playas vírgenes
se combinan con la más pura selva amazónica.
La riqueza de los antepasados pobladores de estas tierras
se conserva en los ritos y tradiciones de comunidades
indígenas que pasan de padres a hijos sus tradiciones
y leyendas. Al no estar tan explotado turísticamente,
Ecuador guarda el gusto ancestral en su ambiente.
Otro sabor viene a juntarse al indígena,
la presencia española que se refleja en la más
hermosa capital, Quito. Desde allí se puede viajar
a la selva, a las montañas andinas, a las playas
del Pacífico, a los volcanes majestuosos de las
tierras altas, a las ruinas de grandes ciudades indígenas...
Otras capitales vienen a sumarse a ésta, Guayaquil,
el centro costero del sur y Cuenca, la ciudad imperial
de los incas.
Pero si lo que se desea es adentrarse
en una aventura única, nada mejor que las Islas
Galápagos, que proporcionan un agradable descanso,
un encuentro con una fauna sorprendente y gratas experiencias
en el fondo del mar. Pingüinos, delfines, pelícanos,
iguanas marinas y un largo etcétera de especies
hacen de las islas un paraíso. Ecuador es, sin
duda, la gran promesa de América del Sur.
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