Cualquier persona de cualquier gusto
culinario puede satisfacer plenamente su apetito en
los Estados Unidos. En la gastronomía, también
es posible, percibir la mezcla étnica existente
en este variopinto país.
En las grandes ciudades la cocina
rápida o 'fast food' es la nota predominante.
Se vive apresuradamente por lo que el desayuno
y la cena se convierten en las comidas principales del
día, mientras que el almuerzo es más ligero.
Huevos con bacon, tostadas, zumo, frutas y café
se acostumbran al comenzar el día de modo que
pueda aguantarse el duro ritmo laboral. El almuerzo,
sin embargo, consistirá en una ensalada, un sandwich,
una hamburguesa o un perrito caliente acompañado
de cualquier bebida con gas. Y es que los estadounidenses
urbanos tienen poco tiempo para comer por lo que se
trata de reponer mínimamente las fuerzas para
aguantar la jornada vespertina. Es típica la
imagen de los puestos callejeros de perritos calientes
a los que cualquier persona, desde ejecutivos hasta
amas de casa, se acercan incesantemente al llegar el
mediodía. También las cadenas de restaurantes
de comida rápida, como hamburgueserías,
bocadillerías o pizzerías se llenan a
rebosar durante el almuerzo. Al llegar a casa por la
tarde las cosas cambian. La cena es la comida
más fuerte del día y suele consistir en
un primer plato a base ensalada o pasta, de segundo,
carne o pescado y un buen dulce de postre acompañado
de un enorme vaso de leche. Los fines de semana estas
costumbres se modifican ligeramente ya que al levantarse
más tarde que de costumbre, los norteamericanos
unen el desayuno con el almuerzo creando lo que ellos
llaman brunch. Consiste en crepes, tortitas de
nata agria y salmón con crema de queso, entre
otras alternativas.
Pero no se desanime, ya que no tiene
que seguir este régimen de comidas. Numerosos
restaurantes, la mayoría tienen horario continuado,
abren sus puertas para ofrecer todo aquello que estimule
su apetito. Cocina italiana, griega, francesa, alemana,
china, india, japonesa, rusa y en algunos lugares, también
española. Podrá comer cualquier tipo de
pasta italiana acompañada del mejor
café expreso, las mejores setas chinas con bambú
o los famosos Dim Sum, menú chino compuesto
de buñuelos rellenos y otras porciones de comida,
salchichas de Munich acompañadas de la
mejor cerveza, o el estupendo caviar rojo traído
directamente de Rusia. Incluso si busca un poco
más, seguro que le será sencillo degustar
una estupenda paella hecha con el mejor aceite de oliva
como si estuviese en las playas de Valencia.
En cuanto al precio se puede elegir entre una gran oferta,
desde precios inalcanzables hasta los más irrisorios.
Procure hacer reserva con anticipación y recuerde
que si le sobra comida es habitual que se la pongan
en una bolsa (doggy-bags) para llevar a casa, incluso
en los restaurantes de lujo.
En la zona oeste de Estados
Unidos comerá carnes excelentes. Extensos
pastos para el ganado hacen que la calidad de la carne
sea estupenda aunque la variedad en la cocina no es
muy rica. Las costillas barbacoa han empezado
a exportarse ya como receta a otros países, consiste
en costillas con un aderezo especial y asadas lentamente
en barbacoa como su propio nombre indica. Pero podrá,
además, degustar excelentes bistecs, entrecots
o filets mignon siempre acompañados de patatas
cocidas, fritas o con distintas salsas. El pollo
a la cazuela, especialidad de los estados de Indiana,
Missouri y Ohio, es delicioso y si tiene oportunidad
no deje de probar el pastel con crema agria recubierto
de merengue Paso de Corinto, es una maravilla
y se come frecuentemente en Minnesota, Wisconsin e Indiana.
También puede encontrar buen pescado en
los alrededores de los Grandes Lagos.
En el este, las posibilidades
son infinitas, pero prevalece el marisco, sobre
todo en la zona costera, es muy fresco y lo preparan
muy bien. En esta región podrá encontrar
cualquier especialidad latina como, por ejemplo,
comida cubana, lechón asado o cangrejos moros
y degustarla mientras escucha los sones caribeños
de un buen grupo. Los restaurantes con espectáculo
están muy de moda y ya puede tratarse de los
sitios en los que es posible observar cómo preparan
la comida que usted ha elegido previamente en el mismo
sitio donde va a disfrutarla, es decir, delante de usted,
o bien de restaurantes propiedad de estrellas de cine
en los que a parte de que puede tener la suerte de ver
a algún famoso los camareros son el verdadero
espectáculo o, acaso, lugares acogedores con
pantallas gigantes en las que podrá ver a la
selección de fútbol de su país
y corear los resultados con sus compatriotas.
En la parte sur de Estados
Unidos, limítrofes con México, la influencia
de la comida del país de Pancho Villa se deja
sentir, bajo la denominación de comida 'Tex-Mex'.
El chile, verdaderamente picante, acompaña
muy bien las carnes rojas. Pruebe los tacos o
los nachos, tortillas de maíz rellenas
de todo lo que usted pueda imaginar, como carne, pimientos,
tomate, cebolla, queso derretido, etc., acompañados
de distintas salsas. Son una delicia y recuerde que
deben comerse con las manos. Pruebe también los
frijoles, judías cocidas y fritas con
abundante chile. La comida mexicana suele ser muy picante
así que tenga siempre a mano una buena margarita,
tequila y zumo de limón muy frío y con
el borde del vaso untado de sal. Puede resultarle muy
extraño pero es sencillamente deliciosa.