México es un paraíso
para las compras. Las tentaciones, en forma de artesanía,
asaltan inesperadamente por doquier. Le aconsejamos
que se deje tentar, ya que los precios son ventajosos
y la calidad es aceptable. Recuerde que regatear es
la consigna, especialmente en los centros de artesanía
y en los puestos callejeros. En los establecimientos,
tiendas y boutiques es menos frecuente, pero por intentar
nada se pierde.
La mejor alternativa es perderse en
los innumerables mercados que existen en casi todos
los sitios. Laberintos de puestos y tenderetes donde
abundan los colores, aromas, sonidos y sabores, así
como una gran variedad de productos.
En la Península de Yucatán
y en las zonas de la Ruta Maya, principalmente en Cancún,
Mérida, o San Cristóbal de Las Casas encontrará
excelentes hamacas tejidas en algodón
puro, en tonos suaves y pálidos, cestería
y alfarería de barro no vitrificado y
vitrificado, tazas, jarras, platos, soperas, etc. Destacan,
además, las bellas máscaras talladas
en madera de la región de Chiapas. En Cancún
encontrará artículos de todas las zonas
del país, sin embargo, los precios suelen ser
bastante elevados por lo que le recomendamos realizar
las compras en otras ciudades.
En cuanto a tejidos y textiles,
México conserva una tradición milenaria.
Sobresalen los famosos y típicos "huipiles"
(camisas sin mangas) de la zona de Guerrero, Ometepec
y Oaxaca, así como los bordados de Puebla y la
de los indios huicholes. Hallará excelentes tejidos
en Aguascalientes, la capital de los blancos y en Pátzcuaro
y Mérida. En San Luis Potosí encontrará
delicados "rebozos" o chales de seda, mientras
que en Veracruz puede adquirir un Quechquémtl,
una capa para las mujeres, bordada en punto de cruz
por los indios huastecas. Otros de los sitios donde
se encuentran excelentes tejidos es Jocotepec.
Los artículos de cestería,
jarapas y bolsas, tienen su capital en Tequisquiapan,
en el Estado de Querétaro. En Veracruz, por toda
la zona costera, puede adquirir esterillas elaboradas
con hoja de palma. En San Miguel de Allende, Guanajuato,
encontrará variada artesanía, y no olvide
preguntar por las figurillas delicadamente trabajadas
en papel maché. Las pinturas en corteza de
árbol, llamadas hamate, se encuentran preferentemente
en el Estado de México. Los sombreros de Panamá
se tejen en Bekal, Campeche.
Tlaquepaque y Tonalá, en el
Estado de Jalisco, son los mejores lugares para adquirir
cerámica y alfarería. Desde
los más simples objetos, como las máscaras
ricas en colores, hasta importantes obras artísticas.
Aquí se encuentran los talleres de los más
afamados artesanos, como el de Sergio Bustamante, que
destacan por sus innovadores diseños y por sus
propuestas vanguardistas. Pero el número de lugares
es casi infinito: Puebla para las vajillas, azulejos
y cerámica de Talavera y para los elaborados
"árboles de la vida", Oaxaca para las
piezas con formas de animales o para la cerámica
tradicional al fuego sin horno en colores verde y negro
y Michoacán para las piezas vidriadas en tonos
verdes. Por otro lado es conveniente tener en cuenta
que muchos artículos de cerámica, al igual
que en la alfarería, se decoran en ocasiones,
con pinturas a base de plomo, por lo que no deben ser
utilizadas para la preparación de los alimentos.
En cuanto a piezas trabajadas en madera
y laca, le aconsejamos las producidas en Sonora,
especialmente las elaboradas por los indios Seris. Sin
embargo, Uruapan y Paracho, en el Estado de Michoacán,
destacan por los objetos lacados o pintados y por su
guitarras. Los muebles mexicanos, de estilo
colonial y con una lograda apariencia de antiguos, los
encontrará en los Estados del centro de la República,
como en Guanajuato. Los de caoba y cedro se fabrican
en Mérida, Yucatán, Valladolid, Tabasco
y Campeche.
México es el primer productor
de plata del mundo, razón por la que encontrará
un amplio abanico de artículos trabajados en
este metal. Taxco, en Guerrero, es la ciudad de la plata
por excelencia y sus calles están abarrotadas
de joyerías. Pero, si no le es posible trasladarse
hasta aquí, tiene como alternativas el Estado
de México, Toluca, Oaxaca, Zacatecas, Guanajuato,
Tlaquepaque o Querétaro. Procure adquirir la
plata en establecimientos reconocidos, donde ofrecen
toda clase de garantías y cerciorarse de que
en la pieza aparece el grabado ".925", que
significa que es de plata con un 92,5% de pureza. Por
otro lado, encontrará cobre en Michoacán
y en Villa Escalante.
No puede abandonar el norte de México
sin ir vestido como un vaquero. Desde la cabeza, con
un excelente sombrero tejano, pasando por los
cintos de cuero y piel, grabados, repujados y
con miles de hebillas para escoger. Y por último,
un par de botas vaqueras. Las hay de todo tipo
y de todas las pieles: de avestruz, de toro, de elefante,
de iguana, de víbora, etc. Las artesanías
tarahumaras a pesar de ser más primitivas
y menos elaboradas que las de los pueblos del sur, tienen
un especial encanto: tallas en madera, vasijas de barro
y cintos de colores tejidos a mano.
Deje un espacio para una botella de
mezcal (con el gusanito incluido) y para una buena
botella de tequila del pueblo de Tequila donde
se encuentran los mejores agaves, en el Estado de Jalisco.
No se olvide, además, de saborear y adquirir
los deliciosos dulces de Puebla, Guanajuato,
Morelia y León.
Para finalizar, en la Ciudad de México,
encontrará todo lo que se produce en el país.
Hay numerosos mercados de artesanías y
mercadillos de fin de semana, donde encontrará
piezas únicas, como es el caso del Bazar del
Sábado, en San Ángel, sin olvidar los
centros comerciales con una rica variedad de artículos
y con las mejores firmas internacionales. Por otro lado,
las tiendas de artesanía gestionadas por el gobierno,
conocidas como Fonart, ofrecen artículos
de calidad pero los precios son más caros que
en otros sitios.
La exportación de piezas precolombinas
está prohibida, por lo que le aconsejamos evitar
este tipo de compras.