Perú es un delicioso y extenso
Edén para las compras. Aquí encontrará
una gran variedad de artículos, sobre todo artesanía,
que constituye toda una tentación. Le aconsejamos
que se deje seducir por los colores y las formas, ya
que los precios son ventajosos. Recuerde que regatear
es la consigna y que ésta constituye una forma
de comunicación y de negociación, pero
no espere los grandes descuentos que se encuentran en
otros mercados (como los de Oriente o Africa), ya que
los peruanos tan sólo suben sus precios entre
un 10 y un 20 %.
A pesar de que en Lima es posible
adquirir la mayoría de productos que se producen
en las diferentes regiones del país, claro está,
a precios más elevados, lo recomendable es adquirir
aquellas cosas que nos gusten en el mismo momento y
evitar postergar las compras y los recuerdos. Si decide
hacer lo contrario le aconsejamos que se acerque a los
llamados 'mercados incas' que se encuentran en la capital.
Entre los productos que abundan por
doquier se encuentran las famosas chompas y ponchos.
Con el nombre de chompa se designa a los jersey
o chaquetas confeccionados con lana. A pesar de que
los vendedores afirman con rotundidad de que están
tejidas con lana de alpaca, lo cierto es que están
fabricados con mezcla de lana de oveja y de llama. Los
ponchos, guantes, chullos (gorros),
calentadores para las piernas, mochilas o
chalecos, presentan la misma situación.
Sin embargo, los precios son realmente irrisorios, además
de que tienen buena calidad y se presentan con bonitos
diseños. Estas prendas las encontrará
en casi todos los sitios, pero es aconsejable adquirirlas
en las zonas andinas como Huaraz, Cusco, Pisac, Arequipa
o Puno.
Existen establecimientos que ofrecen
productos 100% de alpaca, pero, lógicamente,
los precios son más caros. Las prendas elaboradas
con 'baby alpaca' (con la lana de la primera esquila)
han de ser de colores naturales, es decir, café,
gris, negro o blanco.
San Pedro de Cajas sobresale por sus
tejidos hechos de rollos de hilo y rellenos de lana.
En el mercado de Pisac, además de encontrar la
mejor oferta en sombreros, tapices, chompas, artesanía,
bisutería, etc. pregunte por una colcha de piel
de alpaca.
La cerámica es el otro
producto estrella del Perú. Se encuentra en todos
los sitios, pero la más delicada y mejor elaborada
es la que imita los diseños de la cultura Nazca,
de vivos colores (esta cerámica es muy difícil
de encontrar en otros sitios del Perú). En Trujillo
hallará magníficas reproducciones de piezas
de alfarería moche, que se distingue por
su tono rojizo, mientras que las piezas que imitan a
la cerámica chimú son de color
negro. En Cusco prevalece la cerámica que reproduce
los motivos incas, sobre todo aríbalos,
una especie de recipientes que se presentan en una gran
variedad de tamaños. Ayacucho, en cambio, es
considerado como uno de los centros más importantes
gracias a su producción en cantidades industriales
de cerámicas utilitarias, pitos (conjunto de
cinco músicos), juguetes, platos matrimoniales,
figuritas de iglesias, etc. En general la cerámica
del altiplano se decora con formas del entorno, mientras
que en los diseños de la selva provienen de las
antiguas creencias y mitos.
Si le gusta la música no olvide
comprar algún charango, con concha de
armadillo, flautas de pan, zampoñas,
quenas o sikus elaborados con cañas
de bambús o bien, las sempiternas ocarinas,
de forma ovalada, fabricadas en barro y pintadas con
diferentes motivos.
Los tapices peruanos gozan
de muy buena fama. Se elaboran, generalmente, con lana
de oveja, aunque los hay de alpaca, pero a precios más
elevados. Destacan por sus diseños, especialmente
el que reproduce cuadros de mujeres andinas, de espaldas,
casas bajas de pueblos serranos o el de los monumentos
incas. Los hay de todos los tamaños, pero sin
lugar a dudas, los más bonitos son los que imitan
los excelentes tejidos de la cultura Paracas.
Los trabajos del mate o calabaza,
son otro de las piezas más solicitadas. Los que
se encuentran en Huancayo describen, generalmente, escenas
comunes de la vida campesina, motivos precolombinos
o decoraciones antiguas, mientras que la realizada en
las zonas selváticas, reproducen escenas de gran
realismo.
Para máscaras, el sitio
por excelencia es Puno, a orillas del Lago Titicaca.
Se trata de máscaras que se utilizan en las celebraciones
rituales y que se distinguen por ser muy grotescas y
cargadas de detalles. En esta zona se distinguen, además,
los trabajos realizados con caña de totora,
como barcas, o figuras humanas. En ciudades como Trujillo,
Lambayaque o Chiclayo encontrará las máscaras
que reproducen los diseños de las culturas chimú
y mochica.
No olvide cargar alguno de los llamados
'cajones de', que representan escenas costumbristas
o conmemorativas de alguna festividad; con algún
ajedrez de 'incas contra españoles';
un retablo cusqueño con numerosas figuritas
(hechos en yeso y pintados con miles de colores); retablos
de madera policromada o bien, con algún sambleño,
que no es otra cosa que figuritas de santos, magos,
niños, etc. En Huancayo se pueden conseguir cabezas
talladas en madera.
En cuanto a joyería,
destacan los trabajos que imitan los diseños
de las joyas encontradas en Sipán, como son aretes,
brazaletes, colgante y orejeras. En Nazca se
encuentra buenos trabajos den plata que reproducen las
famosas y misteriosas 'líneas'. Sin embargo,
a todo lo largo y ancho de Perú, encontrará
numerosos puestos que ofrecen la más variada
bisutería. En cuanto a las compras de
piezas de oro, como tumis, pendientes, brazaletes
o collares, le aconsejamos que las realice en establecimientos
reconocidos que ofrezcan todas las garantías.
Sobre aviso no hay engaño.
Por último, déjese cautivar
por las pinturas peruanas, sobre todo las acuarelas.
Hay verdaderas obras maestras a precios muy asequibles.
Finalmente, evite comprar objetos fabricados con plumas,
conchas de tortuga, huesos o pieles de animales salvajes
o en peligro de extinción, así como piezas
precolombinas.