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| PERU
- SITIOS DE INTERÉS |
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Para descubrir Perú, lo hemos
dividido en seis zonas. Iniciaremos nuestro recorrido
por la ciudad de Lima para desarrollar, seguidamente,
la Costa Norte y la Costa Sur. De aquí
viajaremos a la Región de los Andes, visitando
la Sierra Central y del Norte, para concluir
en una rápida visita por la Región
de la Selva.
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LIMA
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Fundada en el año de 1535 por Francisco Pizarro,
es la actual capital del Perú. Quizás
el nombre de Lima provenga del Valle de Rímac,
lugar donde se asentaba un antiguo pueblo de pescadores.
La llamada 'Ciudad de los Reyes'
es, en la actualidad, el hogar de más de 9 millones
de habitantes que han convertido la capital en un hermoso
caos. Numerosos puestos callejeros han invadido las
aceras, en donde es posible comprar cualquier cosa (en
el año de 1997 se han recolocado a mucho vendedores,
no sin duros enfrentamientos con la policía),
en las calles circulan vehículos de todos los
tiempos y, en los meses de invierno, debido a la 'garúa',
los cielos permanecen nublados sin que caiga una gota.
La perpetua humedad ha hecho que el polvo y la tierra
de muchos años se adhiera a las construcciones,
lo que la hace aparecer como una ciudad sucia. A pesar
de esta aparente confusión, la ciudad esconde
distritos muy interesantes, espléndidos museos
e impresionantes construcciones coloniales.
Dada su extensión, es imposible
realizar un circuito lógico, a excepción
del centro de Lima, razón por la que desarrollaremos,
en primer término, las iglesias y edificios coloniales,
seguido por los museos más importantes, para
terminar por algunos de los distritos de mayor interés.
Plaza de Armas y Alrededores
Le aconsejamos que el primer contacto
con Lima lo realice en la Plaza de Armas. En
el centro se encuentra una pila de bronce del año
1650 y a un costado la Catedral, reconstruida
totalmente después del terremoto del año
1746. En ella destaca la sillería del coro, la
capilla churrigueresca de la Inmaculada, las tallas
de Martínez Montañez, el Cristo de Marfil,
regalo del Rey Carlos V y la capilla donde se encuentran
los restos de Francisco Pizarro. Se conservan, no en
memoria del conquistador, sino por haber sido el fundador
de Lima (según afirman los limeños). En
el interior de la Catedral existe un pequeño
museo de arte sacro. (Horario: de martes a domingo de
10.00 a 18.00 h.).
A un costado de la Catedral se encuentra
el Palacio Arzobispal, con un precioso balcón
tallado en madera y, muy próximo, el Palacio
de Gobierno, antigua residencia de Pizarro y actual
sede y vivienda de Fujimori, presidente del país.
No puede visitarse pero se aconseja ver el cambio de
guardias que se realiza todos los días a las
11.45 horas. Al otro lado, El Ayuntamiento. En
este punto se localiza la Estatua Ecuestre de Pizarro.
Desde esta plaza se puede continuar
por Jirón de la Unión, una calle
peatonal que comunica con la Plaza de San Martín,
donde predominan diversas tiendas, restaurantes, cafeterías
y un ambiente muy particular. La Plaza de San Martín
es una de las más bellas, ya que los edificios
que la circundan están pintados de color rojizo.
En el centro se levanta la Estatua a José
de San Martín, el líder libertador.
Muy cerca de la Plaza de Armas se
encuentra el Edificio de Correos, cubierto por
una galería y a unos pasos, la Casa Aliaga,
una de las mansiones más antiguas de Lima que
destaca por su mobiliario colonial. Para visitarla hay
que concertar una cita previa al Tel. 427-66-24.
Iglesias y Conventos de Lima
Detrás de Correo, la Iglesia
y el Convento de Santo Domingo del siglo XVI y uno
de los conventos mejor conservados de la ciudad. Aquí
se encuentran los restos de Santa Rosa y San Martín
de Porras. Se distingue, además la torre, de
un singular estilo arquitectónico. (Horario:
de lunes a sábados de 9.00 a 13.00 h. y de 15.00
a 18.00 h. Los domingos y los festivos solo por las
mañanas).
La Iglesia de San Agustín,
del siglo XIX, destaca por su fachada churrigueresca,
por sus tallas de madera y por el artesonado llamado
'zócalo de azulejos'. (Horario: todos los días
de 8.30 a 12.00 h. y de 15.30 a 17.30 h.).
Probablemente la Iglesia y el Convento
de San Francisco sean una de las construcciones
religiosas más impactantes de Lima. Con un precioso
claustro con azulejos de Sevilla del siglo XVII, en
sus salas se distingue el Museo de Arte Sacro, la Sala
Francisco Zurbarán y el Refractario del convento.
Debajo de este complejo se encuentran las galerías
subterráneas o Catacumbas, que sirvieron
como cementerio durante los tiempos de la colonia. Se
calculan unos 70 mil enterramientos y curiosamente se
han colocado los huesos por tipo, es decir, en un lugar
todos los cráneos, fémures, clavículas,
etc. En cuanto a la Iglesia, destacamos las capillas
interiores y su fachada de un en extraño color
amarillo. (Horario: de 9.30 a 17.45 h. todos los días).
La Iglesia de la Merced, lugar
donde se oficio la primera misa en Lima y donde San
Martín declaró la independencia, La Merced,
con una pasado de derrumbamientos por temblores e incendios,
no ha sobrevivido a las remodelaciones. Sobresale su
fachada en piedra del siglo XVIII, el altar a la Virgen
de la Merced, Mariscala de Armas y la Cruz del Padre
Urraca. (Horario: de 7.00 a 12.30 h. y de 16.00 a 20.00
h. todos los días).
El Santuario de Santa Rosa de Lima
se construyó en el mismo lugar en el que
nació la Patrona del país. Se distingue
por su precioso jardín donde se encuentra la
ermita que construyera la santa con la ayuda de su hermano
y el pozo donde arrojó la llave de la cadena
que ceñía su cintura. En el interior se
encuentra la venerada imagen del Niño Dios. (Horario:
de 9.30 a 13.00 h. y de 15.00 a 18.00 h. todos los días).
La Iglesia de la Nazarenas
resalta, no por su arquitectura sino por la leyenda
que dio origen a la edificación del templo. Construida
en lo que fue el barrio de Pachacamilla, habitado por
descendientes de los esclavos negros de Angola, se dice
que uno de ellos pintó una cruz en un muro que
sobrevivió al terremoto del año 1655.
Posteriormente se hizo una réplica de la imagen
a la que se le llama el 'Señor de los Milagros',
'Cristo Morado' o 'Cristo de los Temblores' y que recorre
las calles de la ciudad, todos los años el día
18 de octubre. (Horario: de 7.00 a 11.30 h. y de 16.30
a 20.00 h. todos los días).
La Iglesia de San Pedro, del
siglo XVII, es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura
colonial. Edificada por los jesuitas en el 1638, desde
su consagración ha cambiado muy poco. En su interior
destacan los bellos altares decorados con mosaicos esmaltados
de estilo árabe. (Horario: de 7.00 a 13.00 h.
y de 17.40 a 20.30 h. todos los días).
No deje de acercarse al Palacio
de Torre Tagle, la mejor construcción colonial
y actual sede del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Sólo puede visitarse los sábados de 9.00
a 16.00 horas. Muy próximo, la única plaza
del mundo dedicada a los lustradores de zapatos.
Museos en Lima
En cuanto a museos, la lista puede
ser interminable, así que hemos realizado una
minuciosa selección. El primer sitio es el Museo
del Oro, una colección privada con miles
de piezas de oro, tumis, orejeras, pectorales, textiles,
momias, vasijas, etc. de las diferentes culturas precolombinas.
Lamentablemente no están colocadas adecuadamente
y si uno observa el aparador de tumis, con cientos de
ellos, es imposible apreciar el trabajo de los mismos.
En la planta baja se encuentra el Museo de Armas,
que exhibe una de las más extensas colecciones
de piezas bélicas de diferentes épocas.
(Horario: todos los días de 12.00 a 19.00 h.).
El Museo Arqueológico Rafael
Larco Herrera, posee una de las mayores colecciones
en cerámica. Contiene, además momias,
piezas de orfebrería, tejidos y plumas de Paracas,
así como una Sala dedicada a las piezas eróticas
precolombinas donde se describen las prácticas
sexuales de las antiguas culturas andinas. Sin dudas,
uno de los mejores museos de Perú y de América.
(Horario: lunes a sábados de 9.00 a 13.00 h.
y de 15.00 a 18.00 h.).
El Museo Nacional de Antropología
y Arqueología es el lugar ideal para los
amantes de la arqueología. Dispone de varias
salas que van describiendo la evolución de las
culturas precolombinas del Perú hasta la llegada
de los españoles. Posee cerámica de las
culturas Chimú, Nazca, Mochica y de Pachacamac,
así como una reproducción de Machu Picchu.
A un costado se encuentra el Museo Nacional de la
República, con excelentes pinturas, muebles
coloniales y piezas de la época de la independencia.
Cuenta, además, con una excelente reproducción
de la Tumba del Señor de Sipán, recomendada
para quienes no piensan viajar al norte del Perú.
(Horario de ambos museos: de martes a domingos de 9.00
a 18.00 h.).
No deje de visitar el Museo de
Arte, alojado en un precioso edificio con diversas
colecciones de piezas precolombinas y coloniales, concretamente
de los siglos XVII y XVIII. (Horario: de martes a domingos
de 10.00 a 17.00 h.); el Museo Amano, con una
exquisita muestra de cerámica ordenada cronológicamente,
especialmente de la cultura Chancay (previa cita); el
Museo del Banco Central de la Reserva con piezas
que se han recuperado de los huaqueros, de las culturas
Piura y de la zona de Lambayeque (de martes de viernes
de 10.00 a 16.00 h. Fines de semana de 10.00 a 13.00
h.); y al Museo del Tribunal de la Inquisición,
sede de una espléndida biblioteca. En sus sótanos
se muestran las mazmorras y los instrumentos de tortura
de otras épocas. (De lunes a viernes de 9.00
a 13.00 h. y de 14.30 a 17.00 h.).
Si dispone de tiempo le aconsejamos
una rápida visita al Museo Nacional de la
Cultura Peruana, al Museo de Ciencias de la Salud,
para descubrir los conocimientos médicos de los
antiguos indígenas y al Museo Arqueológico
Amano, una modesta pero interesante colección
privada de cerámica, especialmente de la cultura
Chancay, hasta la llegada de los españoles (la
visita debe concertarse con antelación al Tel.
441-29-09).
Otros museos de Lima son el
Museo de Arte Italianao, Colección Pedro de Osma,
Museo Histórico Militar, Museo de Historia Natural
Javier Prado, Museo Filatélico, Museo Numismático
y Museo Teatral.
Distritos de Lima
Los distritos de más interés
turístico de Lima se encuentran hacia el sur
del centro de la ciudad, mirando a las costas del Pacífico.
El Distrito de Miraflores es uno de los más
modernos de Lima, con parques, plazas, cafeterías,
buenas tiendas para hacer las compras y sobretodo una
jovial y activa vida nocturna. Sus arterias principales
son la Ave. La Paz y Larco, que finaliza en un precioso
mirador hacia el mar. El Parque Kennedy acoge la mayoría
de las tardes y fines de semana a un buen número
de artesanos y pintores que exponen sus trabajos, así
como a grupos de músicos que ejecutan pasos dobles
o melodías contemporáneas. Los fines de
semana Miraflores se inunda de gente joven que trasnocha,
baila y bebe, especialmente en las calles aledañas
a la Ave. Benavides.
San Isidro es básicamente
un barrio residencial con algunos centros comerciales
de interés, hoteles, buenos restaurantes, el
Campo de Golf Lima y el bonito parque el Olivar de San
Isidro. Entre el distrito de Miraflores y de San Isidro
se encuentra la pirámide Huallamarca, una construcción
de adobe que data del año 100-500 d.C. perteneciente
a la cultura Maranga.
El Distrito de Barranco es
uno de los más animados de la capital, con un
espíritu bohemio que inunda y que se respira
en la mayoría de sus establecimientos. Barranco
se ha distinguido por acoger a artistas, escritores
y bohemios. Entre sus sitios más significativos
se encuentra el Puente de los Suspiros.
Finalmente, el Distrito de Callao,
donde se aloja el principal puerto del país.
Aquí se encuentran el Museo Histórico
Militar, que exhibe las armas utilizadas durante
la guerra de independencia.
Playas de Lima
En cuanto a playas de la capital,
destacamos la de Waikiki, Redondo, La Herradura y Barranquito.
Más hacia el sur, la de Punta Hermosa, Cerro
Azul, El Silencio y San Bartolo. En ellas es posible
bañarse y practicar algunos deportes acuáticos.
Es recomendable cerciorarse del nivel de contaminación
de las mismas.
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LA
REGIÓN DE LA COSTA NORTE
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La carretera Panamericana es la columna
vertebral de la Costa del Perú, ya que la atraviesa
desde el norte, frontera con el Ecuador, hasta el sur,
frontera con Chile. La nota predominante de esta zona
son los paisajes desérticos, plácidas
playas e importantes asentamientos arqueológicos.
Partiendo desde Lima, por la carretera
Panamericana, hacia el norte y por el litoral, encontraremos
algunos pueblos interesantes, además de los importantes
centros arqueológicos de Trujillo y Chiclayo.
CASMA
Antes de llegar a Casma, localizada
a 370 Km. de Lima, le aconsejamos hacer una breve parada
en Barranca para admirar las Ruinas de Paramonga
de la cultura Chimú, construidas completamente
en adobe.
Casma es una pequeña población
que destaca por su cercanía a las Ruinas de
Sechín, uno de los asentamientos más
antiguos del Perú (se puede acceder a pie desde
Casma). Emplazado en una colina, sobresale el templo
principal de adobe con bajorrelieves de guerreros, los
muros que lo rodean y los monolitos tallados en piedra
que alcanzan hasta 4 metros de altura. Se desconoce
muy poco sobre quienes construyeron estos templos, ya
que se calcula que sucedió 1.500 años
antes de nuestra era. (Horario: todos los días
de 9.00 a 17.00 h.).
En los alrededores de Casma se distinguen
otras ruinas como Sechín Alto, un impresionante
templo de forma rectangular, considerado la edificación
precolombina más grande del país, Palka,
con un templo y un cementerio o La Cantina y
Chanquillo (15 kilómetros al sureste de
Casma).
CHIMBOTE
Chimbote se encuentra al norte de
Casma, a 415 kilómetros de Lima. Constituye una
de las pocas bahías naturales del Perú,
siendo el puerto pesquero más grande del país
y capital de la industria del acero. En los últimos
años ha cobrado importancia por ser una de las
puertas de entrada a la Cordillera Blanca. Está
por finalizarse la carretera que conduce hasta el Cañón
del Pato. Si desea bañarse, ha de saber que
el baño está prohibido en la zona, además
la inseguridad ciudadana presenta niveles muy altos.
TRUJILLO
Llamada la "capital de las ciudades
costeras", Trujillo ofrece todo el embrujo de las
tradiciones históricas. Fundada en 1535 por Pizarro,
la ciudad ha ido acogiendo bellas mansiones, conservando
su sabor colonial. Por otro lado, no hay que olvidar
que aquí se desarrollaron las culturas Moche
y Chimú.
La visita a la ciudad hay que iniciarla
en la Plaza de Armas, núcleo de la ciudad
y una de las plazas más bellas del país.
Está rodeada por impresionantes construcciones
como la Catedral de blanca fachada y reconstruida
en el siglo XVIII, la Mansión Urquiaga,
sede del Banco Central y el Hotel Turistas con una pequeña
muestra de cerámica moche. En el centro de la
plaza se erige la estatua a los Héroes de
la Independencia.
La Iglesia del Carmen del siglo
XVIII es una de las construcciones más importantes
de Trujillo. Sobresale por su mobiliario e imaginería,
así como por su Pinacoteca Carmelita. No deje
de visitar la Iglesia de San Francisco con preciosos
retablos y un púlpito renacentista, la Iglesia
de San Agustín con un excelente altar dorado
del siglo XVI y la Iglesia de la Merced, que
aglutina en su fachada diversos estilos arquitectónicos.
En cuanto a museos, el recorrido debe
iniciarse en el Museo Cassinelli, que exhibe
una excelente y exquisita colección arqueológica
precolombina, especialmente Chimú y Mochica Aunque
parezca extraño, se encuentra en los sótanos
de una gasolinera. (Horario: lunes a sábados
de 8.30 a 11.30 h. y de 15.30 a 17.30 h.). El Museo
de Arqueología de la Universidad Nacional,
posee una buena muestra de cerámica y arte, así
como reproducciones de los murales de la Pirámide
de la Luna. (Horario: de 8.30 a 13.00 h.). Otro de los
museos de interés es el Museo de Zoología
de Juan Ormea, con algunos animales disecados y exposiciones
que muestran la naturaleza peruana. La entrada es gratuita
y el horario es de 8.00 a 14.00 h.
Las casas coloniales de Trujillo,
la mayoría sede de galerías de arte, bancos
o museos, son las responsables de la belleza de la ciudad.
Lo más recomendables es realizar relajados paseos
e ir descubriendo las distintas mansiones. Se distinguen,
el Palacio Iturregui, con patios de mármol,
la Casa de los Leones, de estilos arquitectónicos
diversos y sede de exposiciones de arte, la Casa
Aranda, con una espléndida fachada barroca,
la Casa de la Emancipación, donde se juro
la independencia en el 1820, o la Casa de Marsical
de Orbegoso, que acoge un museo, propiedad del Banco
Internacional.
Sitios Arqueológicos
Entre los diferentes sitios arqueológicos
para visitar desde Trujillo, destacamos Chan Chan,
la antigua capital de la Cultura Chimú.
Localizada a 5 Km. de Trujillo, fue en sus tiempos la
ciudad en adobe más grande del mundo. Construida
diagonalmente a lo largo del valle, se extendía
sobre una superficie de 20 kilómetros cuadrados
hasta la orilla del océano. Dentro de la ciudad
aun se perciben diez superficies rectangulares. Cada
una de ellas correspondía a un monarca y contenía
la residencia del soberano, los almacenes reales y el
centro administrativo. A la muerte del rey se convertía
en mausoleo, mientras el sucesor hacia edificar una
nueva superficie. De estos complejos urbanos, sólo
el llamado Tschudi puede ser visitado, mientras
que el resto se encuentran en procesos de restauración
y en algunos casos, en mal estado. (Horario: de 9.00
a 16.00 h.).
Huaca Arco Iris, al noroeste
de Trujillo, es uno de los templos mejor conservados
de las ruinas chimú. Rodeado por murallas, en
su interior sobresale el templo, donde se perciben en
sus paredes el grabado de arco iris. (Horario: de 8.00
a 17.00 h.).
Las Huacas del Sol y de la Luna,
a 12 kilómetros de Trujillo, son el mejor ejemplo
que pervive hasta nuestros días de la Cultura
Moche. La Huaca del Sol está considerada
como la construcción precolombina más
grande del Perú. A pesar de que en otro tiempo
estaba formada por tres niveles y que la erosión
los ha uniformado, aún pueden verse algunas marcas
en los ladrillos que identificaban al trabajador que
las había colocado. La Huaca de la Luna,
mucho más pequeña, se encuentra al frente
de la del Sol. Lamentablemente ha sufrido los saqueos
de huaqueros por lo que se encuentra en muy mal estado
y en proceso de restauración. Resaltan los frescos
con frisos policromados que conservan en gran medida
sus colores originales. (Horario: de 9.00 a 13.00 h.).
El complejo denominado El Brujo
es otro de los sitios de interés. Huaca Cao
una modesta pirámide de adobe es lo más
relevante, ya que en su muros conservan imágenes
en alto relieve policromado, así como del dios
Ai Apaec. Esta construcción se llevó a
cabo durante los años de mayor esplendor del
pueblo Mochica.
CHICLAYO
Es la segunda ciudad en importancia
de la costa norte. Se encuentra a 200 Km. al norte de
Trujillo, después de pasar por Huanchaco,
un pequeña villa de pescadores que destaca por
la elaboración de los caballitos de totora,
barcas de caña utilizada por los pescadores.
Chiclayo es la capital del Departamento
de Lambayeque y constituye una de las ciudades más
modernas del país. Entre los sitios de interés,
destaca el Mercado Modelo, uno de los más
grandes, animados, curiosos y exóticos del Perú,
la Catedral, construida de acuerdo al diseño
de un arquitecto inglés y el Palacio Municipal.
Para quienes busquen sol, playa y
arena, Chiclayo cuenta con algunos lugares indicados
para tales deseos: Pimentel, a 12 kilómetros
de Chiclayo, uno de los lugares más buscados,
Santa Rosa, un pequeño pueblo de pescadores
y Puerto Etén, donde se hacen los famosos
sombreros 'panamá'. Desde Chiclayo a Puerto Etén
se recomienda hacer una parada en Monsefú,
uno de los mercados artesanales de la zona, con bellos
trabajos de bordados, cestería y madera.
Chiclayo sobresale, además,
por su cercanía a los sitios arqueológicos
de la Cultura Lambayeque. Son dos los emplazamientos
más importantes: la Tumba del Señor
de Sipán, descubierta en el año de
1987 y el complejo de las Pirámides de Túcume,
el complejo arqueológico más importante
de aquella época.
La Tumba del Señor de Sipán
Antes del año 1987, los hallazgos
de piezas en el mercado negro, habían hecho suponer
a los arqueólogos que los huaqueros habían
descubierto algunas tumbas y que, seguramente, pertenecían
a una cultura anterior a la Chimú. Después
de varías investigaciones se dio con los huaqueros
y con el asentamiento ubicado en Huaca Rajada.
Afortunadamente y a pesar de que los ladrones habían
despojado una tumba completa, los sepulcros más
importantes habían quedado intactos.
El complejo comprende dos pirámides
y una plataforma funeraria o mausoleo real. El foso
de unos 5 metros de profundidad posee en su interior
reproducciones de los hallazgos. El 'Señor de
Sipán se encontró sepultado en un ataúd
de madera con broches de cobre, envuelto en ofrendas,
trece estrato de oro, sombreros de pluma, pectorales
de turquesa, coronas y collares de oro y vasijas de
cerámica. Recientemente se han descubierto otros
sepulcros de menor importancia como el Viejo Señor
de Sipán o el denominado Príncipe
de Sipán.
El Valle de las Pirámides
Emplazadas en Túcume, a 38
kilómetros de Chiclayo, el Valle constituye uno
de los sitios arqueológicos más importantes
de la cultura Lambayeque. Está compuesto por
mas de 25 pirámides, entre las que destaca Huaca
Larga, la más grande de todas. El recinto
en general está muy deteriorado por lo que es
aconsejable realizar la visita acompañados de
un guía. Es necesario señalar que se encuentran
todavía en procesos de excavación.
DE TÚCUME A TUMBES
Continuando hacia el norte por la
carretera Panamericana, destacan las poblaciones de
Lambayeque, donde se encuentra el Museo Arqueológico
Bruning, dirigido por el Dr. Alva, descubridor de
la tumba del Señor de Sipán. Exhibe maquetas
que reproducen cómo fue la tumba original, así
como los procesos de excavación y reproducciones
de los tesoros encontrados. Los originales se encuentran
en exposiciones itinerantes por el mundo para recabar
fondos y construir un museo en condiciones. (Horario:
de 9.00 a 18.00 h. todos los días).
Piura, una de los primeros
asentamientos fundados por Pizarro, se encuentra a 264
Km. de Chiclayo. Cuenta con un modesto Museo donde se
muestran diversas cerámicas Vicús, la
Catedral, con pinturas de Ignacio merino, la Iglesia
de las Mercedes, con bellos balcones y muebles coloniales
y la Iglesia de San Francisco, donde se declaró
la independencia del país en 1821.
Continuando hacia el norte, siempre
por la Panamericana, es aconsejable hacer altos en las
poblaciones de Cabo Blanco, a 30 Km. de Talara,
y que se distingue por sus playas y por ser el lugar
en donde se inspirara Ernest Hemingway para escribir
la novela El Viejo y El Mar. Es un buen lugar para bañarse,
practicar el surfing y para la pesca de altura.
Tumbes, muy próximo
a la frontera con Ecuador, sobresale por unas modestas
ruinas ubicadas en San Pedro de los Incas, por sus playas
de Caleta La Cruz y Zorritos y por sus cercanía
al Santuario Nacional los Manglares de Tumbes, muy cerca
de Puerto Pizarro. Más hacia el norte se encuentra
Ecuador.
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HACIA
EL SUR DE LIMA
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Al igual que en el norte, la carretera
Panamericana, es el nervio central de la zona. La nota
predominante son los paisajes desérticos de una
sobrecogedora belleza y los lugares de interés
como Pachacamac, Pisco, Paracas, Ica y Nazca.
PACHACAMAC
Localizadas a 30 Km. de Lima, las
ruinas de Pachacamac constituyen el emplazamiento arqueológico
más importante de las culturas del Valle de Lurín.
Sus orígenes datan del año 400 d.C. y
a la llegada de los incas, quienes respetaron la religión
de estos pueblos, perdieron su función ceremonial.
Destacan el Templo del Sol, el Mamacuña o Casa
de las Mujeres Escogidas, construido por los incas,
siendo el que se encuentra en mejor estado, y el templo
Mayor o Casa de Dios. El pequeño museo a la entrada
del recinto exhibe la talla de Dios Pachacamac esculpida
en madera. (Horario de 9.00 a 17.00 h. todos los días).
PISCO
Pisco es una pequeña población
que se encuentra a 235 Km. de Lima. Destaca por ser
la región donde se produce la uva blanca con
la que se elabora la bebida nacional, el pisco, por
su actividad portuaria y por ser el centro para las
excursiones hacia la Reserva Nacional de Paracas. Antes
de llegar a Pisco le aconsejamos que se detenga en el
restaurante de carretera El Piloto; con una de las cocinas
más limpias de la zona y con un delicioso cebiche,
la parada bien vale la pena.
PARACAS
Se trata de un pequeño poblado
de pescadores que se ha convertido, con el tiempo, en
un lugar de descanso, gracias al emblemático
Hotel Paracas. Con habitaciones en forma de bungalos
y en medio de jardines muy bien trabajados, el ambiente
es único. Desde aquí se realizan las excursiones
hacia las Islas Ballestas y a la Reserva Nacional de
Paracas. Por lo demás, el pequeño pueblo
no presenta ningún interés.
Islas Ballestas
A tan sólo unos kilómetros
de la Bahía de Paracas, las Islas Ballestas constituyen
uno de los espectáculos naturales más
sorprendentes del Perú. Numerosos leones marinos,
focas, pingüinos de Humboldt, junto a miles de
aves, habitan en estas escarpadas islas. Gracias a la
presencia de las aves, existen grandes cantidades de
guano, que desde tiempos remotos se ha explotado ya
que es un buen fertilizante. Aquí pueden verse
pelícanos, cormoranes, gaviotas, pariguanas,
guanay, chuitas, zarcillos, águilas pescadoras,
chorlos, playeritos, etc.
Nadie puede bajar a las islas y las
barcas parten del embarcadero del Hotel o desde el pueblo.
Durante el recorrido puede admirarse el Candelabro,
un geoglifo de 200 metros de longitud. Se desconoce
por completo su origen pero se afirma que, colocando
fogatas en alguno de sus puntos, pudo haber servido
como faro para los navegantes de las culturas precolombinas.
La Reserva Nacional de Paracas
Establecida en el año de 1975,
la Reserva comprende cerca de 335 mil hectáreas
de las que más de la tercera parte son marítimas.
Gracias a la abundancia de oxígeno, causada por
la convergencia de las corrientes del Niño y
Humboldt, la zona es considerada como pulmón
del océano. Comprende las islas Ballestas, Isla
San Gayán, la península y sus alrededores.
Destacan Lagunilla, un puerto de pescadores,
muy próximo el Mirador de los Lobos, donde
se pueden ver más animales acuáticos.
Por lo demás, el extraño paisaje, en ocasiones
y dependiendo del clima, aparece como si de un lugar
extraterrestre se tratara.
ICA Y NAZCA
Además de ser un apacible pueblo
colonial, son tres las razones para visitar Ica. Lo
primero es el Museo Regional de Ica, un pequeño
museo, pero, sin duda, uno de los mejores del país,
ya que aquí es posible admirar de cerca y muy
didácticamente la evolución de las culturas
precolombinas. Posee una rica colección de cerámica
Nazca, tejidos Paracas, fardos funerarios, momias y
piezas incas. Además, por un reducido coste,
es posible tomar fotografías y filmar. (Horario:
de lunes a sábados de 7.45 a 19.00 h. Los domingos
de 9.00 a 13.00 h.).
El segundo motivo de la visita a Ica,
es su proximidad a la Laguna de Huacachina, un
oasis en medio de doradas dunas. A sus aguas se le atribuyen
propiedades curativas, razón por la que son muy
visitadas. A un costado se encuentra un precioso hotel,
donde se puede beber algo refrescante.
La tercera razón de la visita
es que desde aquí se pueden realizar los vuelos
para sobrevolar las 'Líneas de Nazca'.
Las avionetas tipo Cessna, con capacidad para 3, 5,
6 y 12 personas, realizan en 20 minutos el trayecto
hasta las líneas, sobrevuelan la zona otros 20
minutos, para finalmente retornar. Es aconsejable no
comer mucho antes de volar (ya que los pilotos planean
de un lado a otro para que puedan percibirse bien las
líneas), evitar la aprehensión con respecto
al bamboleo del vuelo y evitar las cámaras fotográficas
o de vídeo, ya que son buenas herramientas para
el mareo, además de que es casi imposible captar
buenas tomas.
Las Líneas de Nazca
En el año de 1939 Paul Kosok
sobrevoló la pampa y descubrió las impresionantes
figuras formadas por líneas. Estos geoglifos
han sido trazados utilizando un método que consiste
en remover la capa superior de tierra (hasta un máximo
de 30 cm.) y colocar los residuos a los costados. Dadas
las condiciones climáticas de aridez y ausencia
de lluvias, los trazados permanecen a perpetuidad. Según
las afirmaciones de María Reiche, quien durante
50 años ha estudiado las líneas, se trata
de un calendario astronómico, es decir, un observatorio
astronómico donde diversos puntos de mira estarían
orientados a determinadas estrellas. Sea cual sea la
causa, las líneas forman figuras enormes, algunas
alcanzan los 300 metros de longitud, como es el caso
del Pelícano y sólo pueden apreciarse
desde las alturas. Las formas que pueden apreciarse
son el Colibrí, Araña, Cóndor,
Mono, Perro, Astronauta, Ballena, Loro, Espiral, Alcatraz
y Lagarto, al que la carretera Panamericana corta su
cola. Existe una torre de observación, a un costado
de la Panamericana, a 20 Km. de la ciudad de Nazca.
Desde se pueden observar tres figuras, pero su percepción
no es nada buena.
Alrededores de Nazca
Desde Nazca se pueden realizar excursiones
a sitios con cierto interés. Si se dispone de
tiempo puede acercarse a las ruinas de Cahuachi,
al oeste de la Líneas, un conjunto arqueológico
formado por una pirámide, un patio ceremonial
y diversas construcciones; a la llamada La Estaquería,
una serie de postes de madera tallada, según
se cree que sirvieron como observatorio astronómico,
pero que las últimas investigaciones indican
que los postes servían para secar los cuerpos
antes de proceder a su momificación. Otro de
los sitios aledaños es el Cementerio de Chauchilla,
30 Km. al sur de Nazca. Aquí se pueden ver miles
de huesos diseminados por todos los sitios. Son el resultado
de muchos años de expoliación por parte
de los 'huaqueros' (profanadores de Huacas, es decir,
lugares sagrados).
DE NAZCA A TACNA
Pocos son los viajeros que realizan
esta ruta, dada las condiciones actuales de la carretera
Panamericana. Sin embargo, en los últimos años,
la situación ha mejorado. En este trayecto, destacamos
Chala, un pequeñísimo pueblo de
pescadores donde se puede beber algo, Camaná,
lugar donde se puede hacer un alto para comer, especialmente
en el Rincón Trujillano; y Mollendo, sitio
preferido por los arequipeños por sus buenas
playas.
Tacna, muy próxima a
la frontera con Chile, destaca por su ambiente animado,
propio de las fronteras (se encuentra a sólo
35 Km. de Chile). No deje de visitar el Museo Ferroviario,
para ver locomotoras, el Museo de Historia, con una
exposición sobre la Guerra del Pacífico
del siglo XIX y la Plaza de Armas, el sitio más
animado de la ciudad.
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LA
REGIÓN DE LOS ANDES
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Comenzaremos el recorrido por la Región del Sur,
dado que aquí se concentran los sitios de interés
turístico más importantes. Después
desarrollaremos brevemente los enclaves más relevantes
de la zona central y norte de los Andes.
CUSCO
Emplazada en el legendario Valle del
Huatanay, a una altitud de 3.360 metros, Cusco ha estado
habitada desde tiempos remotos, siendo la ciudad más
antigua del continente americano. Aquí se encontraba
Qosqo, el 'ombligo del mundo', la capital del Tahuantinsuyu,
del glorioso imperio inca.
En la época colonial, Cusco
fue la capital económica y militar del Virreinato
del Perú, mientras que en el período de
la independencia constituyó la primera prefectura
del país. Sin dudas es una de las ciudades más
bellas del Perú y probablemente del mundo.
No hay recorridos para conocer la
ciudad, tan sólo hay que callejear y no olvidar
ningún rincón de sus entresijadas y empedradas
calles. En estos paseos irán surgiendo numerosos
sitios de interés, a los que hay que acceder
sin postergar la visita para otro día. Su ambiente,
sus claros cielos, en lo alto de los Andes, Cusco es,
para quienes la conocen, una experiencia inmemorable
e imborrable.
Si lo desea, puede comenzar por la
Plaza de Armas, rodeada por galerías y
por algunas de las construcciones más emblemáticas.
La Catedral, en lo que fuera el Palacio del Inca
Wiracocha, el Kiswarkancha. El templo de estilo renacentista
se construyó con planta de cruz latina y en su
interior destacan los trabajos en madera del coro, las
capillas laterales, los cuadros donde se percibe la
influencia indígena, la imagen del Señor
de los Temblores y los altares de madera y plata. En
una de sus bóvedas se encuentran los restos del
Inca Garcilaso de la Vega, el célebre historiador.
A un costado de la Catedral se levanta el templo más
antiguo de Cusco, la Iglesia del Triunfo, anexionada
en el año de 1959, por donde suele hacerse el
acceso a la Catedral. Cuenta con un impresionante altar
de granito y con una imagen de la virgen muy venerada.
(Horario: de lunes sábados de 14.00 a 17.30 h.).
Por el otro costado de la Catedral, se levanta la Iglesia
de Jesús María.
La Compañía de Jesús
del siglo XVI fue construida sobre el antiguo palacio
del Inca Huayna Capac. Su fachada es de estilo barroco,
destacando los trabajos de labrado del interior del
templo. Bellamente decorada, posee pinturas coloniales,
retablos de madera en oro y algunas esculturas de santos.
La Iglesia de la Merced, reconstruida
en el año de 1654, se distingue por sus decorados,
con algunas modestas capillas laterales, además
de acoger una impresionante custodia incrustada de diamantes.
El convento tiene un claustro que es un buen ejemplo
de la arquitectura colonial. (Horario: de 8.30 a 12.00
h. y de 14.30 a 17.30 H.).
La Iglesia de San Francisco,
al frente de la plaza del mismo nombre, del siglo XVII
cuenta con dos fachadas y una torre de cantería
de estilo español. Se distingue el gran lienzo
que describe la genealogía de la familia franciscana
y el coro tallado en madera de cedro. (Horario: de 6.00
a 8.00 h.).
La Iglesia de San Blas, en
lo alto del barrio del mismo nombre, destaca por su
espléndido púlpito mestizo tallado en
cedro, el más impresionante del país.
(De lunes a sábados de 14.00 a 17.30 h.).
La Iglesia de Santa Catalina,
de estilo renacentista y construida en lo que fuera
el Palacio de las Vírgenes del Sol, se distingue
por sus trabajos en orfebrería, así como
por su exposición de diversas obras de arte y
piezas coloniales.
La Iglesia de San Pedro, del
siglo XVII, muy próxima a la estación
de tren donde parten los vagones hacia a Machu Picchu
y al mercado de Santa Ana, sobresale por su sobriedad.
(Horario: de lunes a sábados de 10.00 a 12.00
h. y de 14.00 a 17.00 h.).
Finalmente, en cuanto a templos se
refiere, el de Santo Domingo, es quizás
el más importante por estar edificado en lo que
fuera el Coricancha, el Templo de Oro de los
incas. Alrededor del claustro están los restos
del templo, donde se percibe el magnífico trabajo
de los incas en el tallado de las grandes piedras. Las
bases han sobrevivido a tres temblores de gran intensidad.
Reiterando que caminar incansablemente
es la mejor forma para conocer Cusco, le aconsejamos
la visita al Museo Arqueológico, alojado
en el Palacio del Almirante, con algunas momias y piezas
precolombinas (de lunes a viernes de 8.00 a 17.30 h.
los fines de semana de 8.00 a 14.00 h.); al Museo
Histórico Regional, en lo que fuera la Casa
del Inca Garcilaso de la Vega, junto a la bella
Plaza del Regocijo. Aquí pueden admirarse
algunas antiguedades y pinturas sobre Cusco (abierto
e 8.00 a 18.00 h.). El Museo de Arte Religioso,
en el Palacio Arzobispal que fuera construido sobre
el Palacio del Inca Roca, exhibe una de las mejores
colecciones de pinturas de la escuela cuzqueña.
(Horario: de 8.00 a 18.00 h.).
Conforme se camina por las calles
de Cusco, van apareciendo restos de la cultura inca
por doquier. Muchas de las calles conservan paredes
precolombinas, sobre las que se edificaron las casas
coloniales. Una de las más populares es la calle
de Hatunrumiyoc, donde se encuentra la famosa
piedra de los doce ángulos. Aquí se encontraba
el palacio del Inca Roca. Otros de los sitios donde
pueden apreciarse restos incaicos son el Portal de
Panes de la Plaza de Armas, en el interior de La
Peña se pueden ver los muros de lo que fuera
el Palacio de Pachacutec o en las calles de Mauri
y San Agustín que cuentan con una
bella muestra de la mampostería incaica. Asimismo,
en las calles de El Triunfo, Matuchaca,
Pumacurco, etc. encontrara vestigios de la cultura
incaica. Caminar por estas calles cargadas de historia,
degustar un buen mate de coca en alguna de las cafeterías,
entretenerse con los puestos de venta de artesanía
que se encuentran en los portales, descansar en una
banca de la plaza y observar la vida transcurrir en
Cusco, es la experiencia más cercana al paraíso.
Los alrededores de Cusco
Son 4 los sitios arqueológicos
que se encuentran cerca de Cusco. Si decide visitarlas
por su cuenta, lo más recomendables es tomar
un autobús hasta Tambo Machay, la ruina más
alta y más alejada y descender, aproximadamente
8 kilómetros hasta Cusco, haciendo alto en las
otras ruinas.
Sacsahuayman, la antigua 'fortaleza'
tiene el diseño, según se afirma, de la
cabeza de un puma, donde la ciudad de Cusco sería
el resto del cuerpo. Lo cierto es que aquí tuvo
lugar la última batalla de Manco Inca contra
los españoles, de la que salió derrotado,
huyendo hacia Vilcabamba. Las ruinas están conformadas
por tres plataformas construidas en piedra, superpuestas
por más de 300 metros de largo en forma de zig-zag,
lo que permitía una excelente defensa. Este es
un buen lugar para apreciar la habilidad de los antiguos
incas para trabajar la piedra, no sólo por el
hecho de que algunos monolitos pesan más de 300
toneladas, sino por la exactitud del ensamblado. Frente
al complejo sobresale el Rodadero, una colina donde
se encontraba el trono del inca. El 24 de junio en la
Fiesta del Inti Raymi, la Fiesta del Sol que
celebra el solsticio de invierno, Sacsahuayman acoge
a miles de indígenas que recrean la antigua ceremonia
incaica.
Muy próximo a estas ruinas
se encuentra Qenko, que significa 'zig-zag'.
Fue un importante centro de culto y ofrendas y se trata
de una gran roca de piedra donde se han tallado canales
y túneles que conducen a un altar, donde, quizás,
se ofrendaban llamas a la Pacha Mama. Más al
norte, Puca Pucará, que significa 'Fuerte
Rojo', fue una antigua fortificación. Es la menos
visitada, ya que los trabajos arquitectónicos
que presenta son muy toscos. Tambo Machay, más
hacia el norte, es una bella construcción emplazada
en una pequeña ladera, como si de una pirámide
se tratara. Desde lo alto baja una corriente de agua
que, en un sencillo y a la vez complejo sistema de canales,
va inundando los diferentes baños hasta llegar
a la base. Se puede beber agua (tres sorbos) ya que
según las creencias populares es la mejor fórmula
para la fertilidad. Las ruinas están abiertas
todos los días desde las 7.00 a las 17.30 horas.
Otro de los sitios cercanos a Cusco
son las ruinas de Tipón, entre el poblado
de Oropesa y Saylla. Cuenta con algunos baños
incas, terrazas, sistemas de irrigación y un
pequeño templo. Piqillacta, a 30 Km. de
Cusco y muy cerca de Huambutio, es uno de los restos
arqueológicos más importantes de la Cultura
Wari (anterior a los incas). Se distinguen el Templo
del Mono y las murallas Rumicolca. (Horario: de 7.00
a 13.00 horas todos los días).
EL VALLE SAGRADO DE LOS INCAS
Formado por la cuenca de los ríos
Urubamba y Vilcanota, este valle es uno de
los paisajes más bellos de la zona. Gracias a
su altitud y a lo benigno de la naturaleza, los incas
adoraban estas tierras ya que son excelentes para la
agricultura. Según se discurre por el valle,
siguiendo el curso del río, van apareciendo el
ingenioso y laborioso trabajo de andenería, donde
se aprecian las terrazas de cultivo, la única
forma de aprovechar la riqueza de la tierra, a golpe
de fuerza humana, ya que es imposible trabajarla con
maquinaria.
Pisac
Ubicado a 32 Km. de Cusco es una pequeña
población andina que destaca por sus mercados
tradicionales llenos de colorido. Se accede a ella por
la carretera de Puca Pucará entre paisajes de
increíble belleza. Innumerables puestos de artesanía
ocupan toda la plaza y es un buen lugar para realizar
las compras. A un costado del mercado artesanal, los
indígenas y campesinos ponen sus productos a
la venta, muchas transacciones se realizan por trueque.
Beba chicha de jora, deambule por las calles y si tiene
suerte podrá ver alguna procesión o escuchar
misa en quechua.
Las Ruinas de Pisac, que no
suelen incluirse en las visitas organizadas, se encuentran
a 10 Km. del pueblo. Se trata de uno de los sitios arqueológico
más importantes del pasado inca. Probablemente
fue una importante ciudad, debido a su trazado, donde
destacan los torreones y diversos conjuntos arquitectónicos.
Las ruinas, en pocas palabras, son impresionantes.
De Pisac a Ollantaytambo
La carretera que va de Pisac a Ollantaytambo
y que sigue el curso del río Vilcanota, discurre
por paisajes indescriptibles. La primera población
que aparece es Calca, seguida de Yucay,
donde pueden verse las ruinas del Palacio del Inca Tupac,
hechas de adobe.
La población de Urubamba
es el poblado más importante de la zona y puede
accederse a ella desde Pisac o bien, desde Chinchero.
A partir de aquí, el río toma el nombre
de Urubamba. Lo más destacable del pueblo es
su cercanía a las Salinas Incas, que se encuentran
a 3 Km.
19 kilómetros más adelante
se encuentra Ollantaytambo, un pequeño
pueblo edificado sobre los cimientos de la antigua ciudad
inca y punto de entrada hacia Machu Picchu. En la plaza
se concentran los 'porteadores' que llevan el equipaje
de quienes realizan el Camino Inca. Lo más destacable
son las Ruinas de Ollantaytambo, un gran complejo
social, agrícola y religioso. Se trata de una
impresionante fortaleza formada por una bella andenería
y por diversas edificaciones de grandes piedras, entre
los que destaca el inconcluso Templo del Sol, construido
con inmensos monolíticos. Subir hasta lo alto
de las ruinas por las escalinatas, puede resultar fatigoso,
pero las panorámicas que se obtienen son inmejorables.
Desde aquí se contempla todo el valle, así
como grandes piedras en el fondo, a las que se les conoce
como 'piedras cansadas'. Estas nos pueden dar la idea
de cómo se traían desde el lugar donde
se encontraba la cantera. En el otro extremo, en las
laderas de la montaña, se perciben diversas construcciones
que servían como graneros.
Chinechero se encuentra entre
Cusco y Urubamba. Es imprescindible hacer una parada
por tres razones: para descubrir las ruinas incaicas
que se encuentran en el pueblo, para disfrutar del mercado
artesanal que se instala en la plaza, al frente del
templo y, por último, para maravillarse en el
interior de la Iglesia. Llamada la 'Capilla Sixtina
del Perú', por sus frescos en el techo y paredes,
es una verdadera joya.
MACHU PICCHU
La Ciudad Perdida de los Incas, el
sitio arqueológico más importante del
Perú, salió del olvido en el año
de 1911, cuando Bingham las descubrió. Suspendida
en el tiempo y envuelta en el misterio de su pasado,
Machu Picchu es sobre todo un lugar mágico.
Se accede a las ruinas por tren, desde
la estación Puente Ruinas, ubicada después
del Pueblo de Aguas Calientes. Desde aquí se
sube por un sinuoso camino en pequeños autocares
hasta las puertas del recinto. Existe un servicio de
consigna y es necesario señalar que está
prohibido comer dentro de las ruinas, así como
el mover o sacar piedras, por pequeñas que sean.
La vuelta de regreso se hace de la misma manera.
Machu Picchu se divide en tres sectores:
el agrícola, compuesto por los andenes
de cultivo, el sector urbano y el sector religioso,
en el lado izquierdo de la ciudadela (estos últimos
divididos por un foso seco). El sector sagrado y el
urbano albergan los mayores elementos arquitectónicos
de la ciudad inca, siendo la zona donde se aprecia de
mejor manera el talento de los obreros. Los principales
recintos son el Templo del Sol, una construcción
semi-circular, el Intiwatana, en lo alto de una colina,
donde se halla una roca monolítica con 4 vértices
que apuntan a los cuatro puntos cardinales, el Grupo
de la Roca Sagrada, que se asemeja a un felino, el Templo
de las Tres Ventanas, uno de los más bellos por
sus finos trabajos de tallado, el Templo Principal,
el Grupo del Cóndor, un importante observatorio
astronómico (se creía hasta el año
de 1995 que eran antiguas prisiones), o la Plaza Mayor.
Se puede subir al Huayna Picchu, que quiere decir
'Cima Joven' y a pesar de que el camino es arduo, la
experiencia bien vale la pena. Otra alternativa, es
hacer el camino hasta Intipunku, la Puerta del
Sol, o bien, hacia el Puente del Inca, en la
dirección contraria del primero. (Horario: de
6.00 a 16.00 h. todos los días).
DE CUSCO AL LAGO TITICACA
La forma más rápida
para llegar a Puno, es volar hasta Juliaca, una ciudad
muy joven y la más importantes de la zona. Otra
alternativa es hacerlo en tren, por el trayecto que
atraviesa 'La Raya', un mítico punto con más
de 4.300 metros, una de las rutas de ferrocarril más
alta del mundo.
Puno y el Lago Titicaca
Puno, la 'Capital Folclórica
del Perú' gracias a sus vistosos bailes populares,
está emplazada en las inmediaciones del Lago
Titicaca. Es una pequeña población con
un animado ritmo de vida. Puno no cuenta con edificaciones
de importancia, a excepción de su Catedral, pero
constituye un buen lugar para hacer compras y para caminar
por sus mercados y calles, una de ellas atestada de
restaurantes y cafeterías.
El Lago Titicaca, a 3.820 metros
sobre el nivel del mar, es el lago navegable más
alto del mundo. Y si uno observa un mapa con detenimiento,
de forma inversa, descubrirá que el lago mayor
tiene la forma de un felino y el lago menor (Huinay
Marca) la de un conejo. Una parte del lago corresponde
a Bolivia, mientras que la zona del Perú posee
las islas naturales de Taquile, Amanataní
y Soto, así como las islas flotantes artificiales
de los Uros.
Los Uros, una casta de sacerdotes
y chamanes, después de sufrir la invasión
de los incas y no pudiendo soportar la presión
del trabajo, decidieron asentarse en los islotes
artificiales y flotantes que construyeron
con la caña de totara que crece en el lago. La
totora es un elemento indispensable en su vida ya que
con ella construyen sus casas, la utilizan como leña
y fabrican sus barcas para pescar. En Taquile y Amantaní,
a 24 kilómetros de Puno, habitan cerca de 1.700
indígenas de ascendencia quechua, siendo uno
de los pueblos que mantienen y conservan sus tradiciones.
En las islas no existe alojamiento, pero los indígenas
suelen alojar a los visitantes en sus casas, por unas
cuantas monedas.
Por otro lado, desde Puno puede visitarse
las Chulpas de Sillustani, una de las necrópolis
más grandes de América. Se encuentran
en una península bordeada por la Laguna de Umayo
(un paisaje increíble). Las chulpas son monumentos
funerarios construidos por los Kollas y según
los místicos aquí se concentra una buena
cantidad de energía.
AREQUIPA
La principal ciudad del sur del país,
a orillas del Río Chili, es Arequeipa, la 'Ciudad
Blanca', ya que la mayoría de sus construcciones
coloniales están hechas con la blanca piedra
de sillar. A pesar del sentimiento nacionalista de sus
habitantes, quienes dicen pertenecer a la 'República
Independiente de Arequipa' son gente con buen sentido
del humor, vanguardistas y muy buenos comerciantes.
De la ciudad destacamos la Catedral,
a un costado de la Plaza de Armas, rodeada de
una bella arquería. Se distingue por ser una
de las pocas catedrales del mundo que tiene su fachada
en un costado, por su modesto tallado de piedra y por
su monumental órgano.
La Iglesia de la Compañía,
la más antigua de la ciudad, posee una fachada
mestiza muy trabajada, un amplio claustro, pero sobretodo
una preciosa capilla, la capilla de San Ignacio, con
los murales multicolores más impresionantes de
la región (Horario: de 9.00 a 12.00 h. y de 15.00
a 18.00 h.).
La Recoleta, antiguo monasterio
franciscano, reconstruida después del terremoto
de 1648, posee una excelente biblioteca con ejemplares
incunables del siglo XV y un pequeño museo con
diversas piezas (de lunes a sábados de 9.00 a
12.00 h. y de 15.00 a 17.00 h.). Sin embargo, uno de
los sitios más importantes de Arequipa es el
Monasterio de Santa Catalina, una pequeña
ciudadela rodeada de murallas, de pequeñas callejuelas,
casas austeras, plazas bellamente adornadas, arcos,
pinturas, mobiliario colonial, patios y colores que
van del ocre y rojo hasta el azul. En este laberinto
de silencio y de luz es posible abstraerse del frenesí
de la ciudad. La visita se hace con guías del
monasterio, de forma obligatoria. (Horario: de 9.00
a 16.00 h.).
Entre los barrios más importantes
de Arequipa, destacan el Distrito de Yanahuara,
con un buen mirador, Cayma, con una preciosa
plaza, Yura, donde se pueden ver una fuentes
termales, Paucarpata, región con andenes
de cultivo o Sachaca, que acoge el Palacio Goyeneche
y con un espléndido mirador desde el que se obtienen
bellas panorámicas de Arequipa y sus volcanes.
8 Km. al norte de la ciudad se encuentra Sabandía,
célebre por su famoso Molino, restaurado y convertido
en un restaurante.
Los Alrededores de Arequipa y El Cañón
del Colca
Arequipa se encuentra rodeada por
los volcanes Misti, con una perfecta forma cónica
y con 5.821 metros de altura y por el Chachani,
aun sin hacer erupción con 6.100 metros. La ascensión
al Misti no requiere de condiciones especiales, tan
sólo de las precauciones necesarias en cuanto
a la altitud se refiere.
El Cañón del Colca,
el más profundo del mundo, se encuentra a 5 horas
de camino de Arequipa. El viaje es una experiencia inolvidable
que discurre por acantilados que cortan la respiración,
como la andenería de Chivay, o por encantadores
pueblos de la sierra como Achoma. El viaje culmina
en la Cruz del Cóndor, un mirador que
pende sobre el acantilado. La profundidad del Cañón
es de 3.400 metros. Por la mañana, con un poco
de suerte, puede observarse a los cóndores sobrevolando
la zona con elegancia. Aunque la visita al cañón
puede hacerse en un día (partiendo por la madrugada),
lo recomendables es invertir un par de días como
mínimo.
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LA
SIERRA CENTRAL Y DEL NORTE
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De la zona central, destacamos las poblaciones, de sur
a norte, de Ayacucho, Huancayo y Huanuco, así
como la Región de la Cordillera Blanca. De la
región central, tan sólo desarrollaremos
Cajamarca.
AYACUCHO
Se trata de una preciosa ciudad colonial,
fundada por Pizarro en el 1539, en las proximidades
donde se desarrolló la Cultura Wari. Ayacucho
se distingue por sus coloridas celebraciones de Semana
Santa, sin olvidar que saltó a la fama por ser
el lugar donde surgió Sendero Luminoso. Sin embargo,
dadas las condiciones actuales del Perú, la visita
es muy segura y muy recomendable.
La ciudad cuenta con más de
30 templos entre los que destaca la Catedral,
del siglo XVII con un excelente museo de arte religioso,
el Templo de San Cristóbal, el más
antiguo, la Iglesia de la Compañía,
con una buena muestra de pintura cuzqueña, los
Conventos de San Francisco y Santa Clara con
delicados claustros coloniales y las Iglesias de San
Juan Bautista y La Merced.
El Museo de Arqueología
y Antropología exhibe piezas de la cultura
Wari, mientras que el Museo Histórico Nacional,
ofrece una visión de la historia de la región.
Después de las visitas a templos
y conventos, nada mejor que recorrer las apacibles calles
para disfrutar de las bellas mansiones coloniales
de Ayacucho. Destacan, especialmente, por su arquitectura
que comprende un patio central, rodeado de arcos de
piedra y balaustradas talladas en madera. El conjunto
lo completan un segundo patio y la huerta. En la actualidad
la mayoría de las casas están ocupadas
por bancos u oficinas, sin embargo, es aconsejable visitarlas.
Resaltan la casa que acoge la Municipalidad, la Casa
Moya, Casa Jáuregui o donde se encuentra la Universidad.
No deje de acercarse a las Ruinas
Wari, a 22 Km. de Ayacucho, muy cerca de Quinua,
la antigua capital de los Wari, anteriores a los incas,
rodeada por impresionantes murallas; a las ruinas de
Vilcashuaman, a 120 Km. al sur de Ayacucho, un complejo
incaico, donde sobrevive una pirámide.
HUANCAYO
Capital del Departamento de Junín,
esta moderna ciudad destaca por sus mercados tradicionales,
especialmente los domingos, donde se pueden comprar
excelentes calabazas decoradas, tapices, chompas o tallas
en madera. La ciudad cuenta con el Museo Salesiano
que exhibe más de 5.000 piezas de variada índole.
Desde aquí pueden realizarse las excursiones
a los pueblos que se encuentran a lo largo del Valle
de Mantaro, en donde las tradiciones andinas se
conservan con gran pureza.
HUANUCO
La razón para visitar este
apacible pueblo es su cercanía a las ruinas del
Templo de Kotosh, eregido hace más de
4.000 años. Se encuentra a 6 kilómetros
de la ciudad y se trata de una construcción de
adobe sobre la que se encuentra una estructura de un
templo ceremonial. Es aconsejable hacer la visita con
un guía experimentado.
EL CALLEJÓN DE HUAYLAS
El Callejón de Huaylas, por
donde corre el río Santa Ana, es el paraíso
para los amantes de la aventura, de las actividades
al aire libre y de las ascensiones. Este impresionante
valle (callejón) discurre por más de 180
kilómetros, entre la Cordillera Blanca
y la Cordillera Negra. Aquí se encuentran
las cimas más altas del Perú, como el
Nevado del Huascarán (6.768 m.) dentro
del Parque Nacional del mismo nombre, constituyendo
el sistema montañoso tropical más alto
del mundo. El corazón de la zona es la ciudad
de Huaraz, a orillas del Río Santa Ana,
desde donde pueden hacerse las excursiones a los diferentes
nevados, así como a las Ruinas de Chavín
de Huántar, con dos impresionantes templos.
En la zona es posible practicar rafting, senderismo,
ascensiones o esquí de alta montaña.
En Huaraz le aconsejamos la visita
al Museo Regional de Ancash que contiene monolitos y
'huacos' de la Cultura Recuay y al Museo de Miniaturas
del Perú, una colección de muñecas
con vestidos peruanos.
CAJAMARCA
Fue aquí donde se inicio el
fin del imperio inca, cuando Pizarro logró capturar
a Atahualpa. De aquella época tan sólo
se conserva el Cuarto de Rescate, donde estuvo
preso el Inca. Se trata de un cuarto simple, donde se
aprecia la arquitectura inca. Recibe este nombre ya
que Atahualpa hizo llenarlo una vez de oro y dos de
plata para pagar su liberación. Sin embargo,
la ingenuidad y su honor, le impidieron sospechar que
Pizarro faltaría a su palabra. (Horario: miércoles
a viernes de 9.00 a 13.00 h. y de 15.00 a 17.45 h. Los
fines de semana de 9.00 a 12.45 h. Los martes está
cerrado).
Cajamarca se encuentra a 860 Km. al
norte de Lima y la mejor forma para acceder a ella es
desde la población costera de Pacasmayo. De la
ciudad colonial sobresale la Plaza de Armas,
el corazón de Cajamarca, la Catedral,
del siglo XVII y aun inconclusa, la Iglesia de San
Francisco, con un modesto museo de arte sacro, el
Museo de Etnografía, dedicado a la cultura
Cajamarca, el Conjunto Belén, compuesto
por un antiguo hospital colonial y una iglesia con un
espléndido púlpito de madera y el Museo
Arqueológico, con importantes piezas precolombinas.
En los alrededores de Cajamarca se
encuentran algunas ruinas como los Baños del
Inca, un importante balneario de aguas termales,
Otuzco, una necrópolis en la ladera de
una montaña, con numerosas criptas, el Cerro
de Santa Apolonia, con tallas precolombinas y trono
del inca y Cumbe Mayo, un sistema de canales,
que constituye una magnífica obra hidráulica.
LA REGIÓN DE LA SELVA
La selva amazónica del Perú
ocupa casi la mitad de la superficie total, a lo largo
de toda la franja oriental. De la vasta zona, son dos,
los sitios más explotados por el turismo: Iquitos
y Puerto Maldonado. El primero se encuentra al
norte, próximo al lugar en que se unen los ríos
Ucayalí y Marañón, para formar
el Río Amazonas. Puerto Maldonado, en el Departamento
Madre de Dios, se distingue por su cercanía al
Parque Nacional de Manu, la única zona
de la selva que conserva casi intactos sus recursos
naturales. El resto de la región selvática
se encuentra muy poblado, percibiéndose los irreparables
daños causados por la deforestación,.
IQUITOS
Fundada en 1750 como una misión
jesuita, Iquitos es una bulliciosa ciudad que posee
el mayor índice de motocicletas por habitante.
En el siglo XIX se vio envuelta en la fiebre del caucho,
tiempo en el que se hicieron grandes mansiones (aun
quedan rastros de aquella bonanza) y, posteriormente,
en el siglo XX, concretamente en los años 60,
por la fiebre del petróleo, que tanto mal ha
causado al medio ambiente de la zona.
Desde aquí parten diversas
embarcaciones que navegan corriente arriba, hacia Pucallpa
y Yurimaguas y los que descienden por el Amazonas,
hacia la frontera con Colombia y Brasil. De la ciudad
destacamos su cálido ambiente, la Casa de
Hierro del arquitecto Eiffel, próxima a la
Plaza de Armas, el Mercado Belén,
donde pueden adquirirse algunas cosas interesantes,
el Malecón, la Laguna de Quistococha,
a 13 Km. del centro y sede de un zoológico y
acuarium y el Lago Rumococha, un buen sitio para
pescar. En Iquitos es posible sobrevolar la zona en
alguna hidroavioneta, así como preparar lo necesario
para las excursiones por la selva. Existen varios circuitos
(de 3 a 6 días) de diversa dificultad, pernoctando
en los lodges o bien, acampando de forma libre. Es necesario
señalar que, en la visita a los grupos étnicos
como Yaguas o Bora, éstos han sufrido los procesos
de aculturización. Si lo que se quiere es ver
una tribu en su hábitat natural, será
necesario invertir 6 ó 7 días de camino
para internarse en la selva y acceder a grupos menos
aculturizados.
PUERTO MALDONADO
Puerto Maldonado está emplazado
en la confluencia de los ríos Madre de Dios
y Tambopata, destacando, sobretodo, por ser uno
de los sitios de selva menos explotado. En el pueblo
no hay nada que ver, pero eso sí, en sus restaurantes
es posible disfrutar de la buena comida de la región.
Desde Puerto Maldonado se realizan las excursiones a
la selva, especialmente al Parque Nacional de Manu,
con más de un millón y medio de hectáreas
en plena jungla amazónica. En esta reserva habitan
más de mil especies de aves, cientos de mamíferos,
como jaguares, ocelotes, caimanes, osos moteados, monos
araña, pumas o nutrias. Gracias a su biodiversidad,
una de las mayores del mundo, el Parque ha sido declarado
por la UNESCO, Reserva de la Biosfera. Puede accederse
al parque por avioneta, hasta Boca Manu o bien,
por vía terrestre y marítima desde Cusco.
Es aconsejable hacer las excursiones en expediciones
organizadas (los circuitos básicos tienen una
duración de 4 a 8 días, pernoctando en
lodges o acampando de forma libre), si lo que se pretende
es disfrutar, ya que las condiciones de la región
son muy difíciles.
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