La historia concreta de Bután
aún guarda secretos para los historiadores. Los
orígenes más concretos se encuentran en
algunas crónicas locales de los monasterios y
aún queda mucho por investigar pues conocer el
país por su historia es también entender
su misticismo. Michael Davis, el mejor conocedor de
Bután se encuentra entre los tibetólogos
más reconocidos y es quien ha dado a la luz lo
que se conoce actualmente. Los datos históricos
hablan de la existencia del rey del Tíbet Songtsen
Gampo, que fue el primer líder que reconoció
oficialmente al budismo como religión del país
y mandó construir los monasterios de adoración
al culto no sólo en su propio territorio, sino
también en áreas vecinas entre las que
se encontraba Bután. Así se edificaron
construcciones religiosas en Kyichu, en el valle
del Paro y en Jampa, en el valle de Bumthang.
Otra fuerte influencia recogida por
las crónicas cuenta la existencia del santo Indio
Furu Padmasambhara, que fuera conocido popularmente
como el fundador del budismo tibetano, pues incluso
le seguía una particular escuela llamada Nyngma.
Se cuenta que durante el siglo IX Padmasambhara
visitó Bután en dos ocasiones, influyendo
así a los pobladores con las creencias de su
religión.
El paso del tiempo trajo consigo la
visita de numerosos lamas tibetanos pertenecientes a
diversas sectas. Cuando en la India se derrumbaba la
supremacía del budismo, en el Tíbet se
suscitaron una serie de luchas entre las numerosas sectas
que querían obtener la supremacía en el
país. La fuerza triunfal quedó en la ascensión
del Dalai Lama, jefe de los "bonetes amarillos"
quien forzó a los demás a correr a otras
regiones. Así fue cono los Kagupa o "bonetes
rojos" se instalaron Bután, Nepal y Sikkim.
Del Siglo XVII a nuestros días
Diversos enfrentamientos dieron pie
a la imposición de la secta de los Drukpas
allá por el siglo XVII. Con Ngawang
Namgyel como líder, se logró consolidar
el estado unificado en el siglo XVII. Se estableció
el sistema dual de administración que diferenciaba
lo religioso de lo secular, se dividió al país
en tres grandes provincias Dagana, Paro y Tongsa,
y se establecieron relaciones con los demás países
tibetanos.
Para el siglo XVIII se suscitaron
enfrentamientos con el expansionismo de las fuerzas
británicas por la zona de los Duars que dio lugar
a la firma del Tratado de Sinchula. Esto significó
la pérdida de la zona y la recepción a
cambio de un subsidio anual por parte de los británicos.
En 1949 el protectorado pasó a la India, que
continuó el pago de los subsidios.
Por mucho tiempo las fuerzas del poder
estaban divididas en el Dharma Raja, encarnación
de Buda, y el Deba Raja. En 1907 se proclama monarca
hereditario Ugyen Wangchuk; su sucesor, Jigme Wangchuck
es el artífice del moderno Bután. Actualmente
gobierna el cuarto rey, Jigme Singye Wangchuk desde
la implantación de la monarquía por representantes
civiles y monásticos.