Los restos arqueológicos
de los que se disponen, prueban la existencia de vida
humana en China en el Paleolítico y Neolítico.
En 1920 se descubrieron fósiles humanos de un
homínido en Yuanmou, en la provincia de Yunnan
y en Lantian, en Shaanxi.
La cultura Yangshao y la cultura
Longshan son culturas neolíticas del año
3.000 a.C. encontradas en el territorio de la China
actual. Las leyendas chinas describen una sucesión
de emperadores míticos y héroes a lo largo
de los siglos hasta la posiblemente histórica
dinastía Xia, que según la tradición,
existió en los siglos XXI-XVI a.C. La existencia
de la siguiente dinastía tradicional, la Shang
o Yin, ha sido confirmada por descubrimientos
arqueológicos cerca de Anyang, una de sus capitales.
Los primeros centros de civilización
china tuvieron por asiento el valle del Huanghe o río
Amarillo. Antes del período Shang, según
la tradición, 1600-1100 a.C. los chinos probablemente
desarrollaron un modo de vida característico.
El pueblo Shang utilizaba una versión primitiva,
pero bastante perfecta, del lenguaje chino escrito,
tenía ciudades y templos y utilizaba el bronce.
Dinastía Zhou
Según la tradición,
en 1100 a.C., pero posiblemente un siglo más
tarde, la dinastía Shang fue derrocada por los
Zhou, procedentes del oeste. El pretexto fue que los
Shang se habían hecho indignos de la gracia del
Dios del Cielo debido a su corrupción.
Bajo el gobierno de la Dinastía
Zhou la cultura china se extendió hacia el sur
hasta el valle del Yangtse y hacia el este hasta el
mar. La primera capital de la dinastía fue
Hao, cerca de la actual Xi´an.
En el año 771 a.C. las tribus
nómadas, junto con príncipes feudales
descontentos, invaden el valle de Wei, destruyen la
capital y matan al rey. El hijo del rey muerto funda
la capital de la dinastía Zhou del Este en Luoyang.
Los Zhou vieron debilitarse el poder de esta Dinastía,
que duró hasta el año 221 a.C.
La dinastía Zhou se divide
en dos períodos: el período de Primavera
y Otoño (771-475 a.C.) y el de los Reinos
Combatientes (475-221a.C.). Los emperadores Zhou
fueron desde este momento simplemente figuras decorativas;
los jefes locales gozaban de una gran independencia,
razón por la que mantenían diferentes
luchas entre sí. Es en este período cuando
surgen varias filosofías y religiones que dominarán
la China posterior como es el caso del Confucionismo
y el Taoísmo.
Dinastía Qin
El estado de anarquía, debido
a la debilidad de la dinastía Zhou, se adueñó
de todo el territorio. De las continuas luchas surge
una dinastía efímera, que toma el nombre
de uno de los Reinos Combatientes del norte, Qin
(221-207). El emperador más importante de
esta Dinastía fue Shi Huangdi, el primer
emperador que unificó el Imperio. Establece la
capital en Xianyang, al oeste de la actual Xi´an.
Este sometió a los gobernantes en lucha y se
apoderó del poder, convirtiéndolo en un
poder centralizado. Gracias a los legalistas se suprime
el poder feudal. En este tiempo se unifica la escritura,
el sistema de pesos y medidas, la unidad monetaria y
la imposición de determinadas leyes. Para ello,
Shi Huangdi ataca a los doctores del confucionismo y
ordena quemar los clásicos de la literatura y
filosofía china. Pero la memoria y los ejemplares
ocultos se encargaron de la pervivencia de estas artes.
Para defenderse de las tribus nómadas, en el
año 215, a.C. se inicia la construcción
de la Gran Muralla en el norte de China.
Dinastía Han
Estuvo en el poder desde el año
206 a.C. hasta el 220 d.C. El primer emperador fue Liu
Bang que tuvo como capital la actual Xi´an. Se distinguen
dos dinastías: la del Oeste (206 a.C.-24)
y la del Este (25-220) cuya capital era a la
vez Luoyang. Es la época de la expansión
territorial, pero aún más importante la
del desarrollo político y cultural del país.
Uno de los descubrimientos más importantes de
esta época fue el papel.
La era de esplendor tuvo lugar bajo
el reinado del emperador Han Wudi (140-87 a.C),
cuando el imperio se extiende al norte, manteniendo
la frontera contra las tribus nómadas de los
hunos, conquistando el territorio de la actual Corea,
aumentando el comercio con el oeste a través
del Turquestán y abriendo el comercio con Asia
central, a través de la célebre Ruta
de la Seda. En el sur se someten los territorios
de Guangzhou.
Asimismo se restablece el confucionismo
y las enseñanzas clásicas chinas, floreciendo
en esta época el budismo, que había penetrado
en China, desde la India, a través de la Ruta
de la Seda.
Pero esta Dinastía se fue debilitando
en sus últimos años. Desde el 220, final
de la dinastía Han, hasta el comienzo de la dinastía
Sui, se sucedieron diversos Estados: Los Tres
Reinos y la Dinastía Jin del Oeste y del
Este, los Dieciséis Reinos y las Dinastías
del Norte y del Sur.
Dinastía Sui
En el 581 la dinastía Sui toma
el poder y, aunque reinó poco tiempo, logró
reunificar el Imperio y reorganizar la administración.
Norte y Sur dejan de estar divididos, y con el inicio
de la construcción del Gran Canal intercambian
sus mercancías. La dinastía fue derrocada
por una rebelión popular. En el año 618
un antiguo general de esta Dinastía funda la
Dinastía Tang.
Dinastía Tang
Las fronteras se extienden hacia el
oeste; es una época de florecimiento cultural
con la aparición de poemas como Chu-ci.
Se mantienen contactos con Japón, Corea y con
los árabes. Pero esta Dinastía, al igual
que las anteriores, también tuvo momentos de
debilidad, siendo interrumpida por los reinados llamados
tradicionalmente las Cinco Dinastías y
los Diez Reinos.
Dinastía Song
A continuación, en el año
960 sube al poder la Dinastía Song, que
se divide en una dinastía del norte y otra del
sur. Fomenta las artes y renueva la cultura. Se considera
la época de esplendor absoluto de la civilización
china. También tuvo su época de luchas
con los pueblos esteparios; en el 1127 los Nüzhen
conquistan Kaifeng y fundan la dinastía de los
Jin. Los Song se retiran al sur. En el año
1279 desaparece la dinastía Song del sur.
Dinastía Yuan
En el siglo XIII China se ve invadida
por los mongoles. En 1234 derriban a los Jin, y en 1271
conquistan a los Song del Sur. China, en 1279, con la
conquista de la provincia de Guangdong, entra a formar
parte del Imperio Mongol, que unía por vez primera
partes de Europa y Asia.
Kublai Khan, nieto de Gengis
Khan, funda la dinastía Yuan. La gran
extensión del Imperio mongol propicia el contacto
con las regiones occidentales y meridionales.
Dianstía Ming
Zhu Yuanzhang expulsa a los mongoles
y funda la dinastía Ming (1368-1644),
subiendo al poder como emperador Taizu en 1368.
Establece la capital en Nanjing, expulsando de
Beijing al emperador de la dinastía Yuan. El
tercer emperador Ming vuelve a establecer la capitalidad
en Beijing. Se recuperan las antiguas fronteras y se
inicia una actividad marítima que llega hasta
las costas de Arabia y de Africa. Florecen las bellas
artes, principalmente la porcelana y la arquitectura.
A comienzos del siglo XVI los portugueses
se establecen en Macao. A finales de este mismo
siglo los jesuitas promueven el contacto entre China
y Europa.
Dinastía Qing
Los manchures, una nueva tribu del
norte, penetra en China a comienzos del siglo XVII,
solicitados por un grupo de chinos, y en 1644 el hijo
de un jefe manchú es erigido emperador de la
última dinastía china, los Qing.
Se ensanchan las fronteras y el imperio
chino llega a su apogeo en algunos aspectos. En 1662
se conquista Taiwan, se incorpora el Tíbet
y el Turkestán Oriental (Xinjiang).
Fin de las Dinastías
La amenaza a la dinastía Qing
vino de Europa. El comercio europeo en el siglo XVIII
se concentraba en Macao y era creciente; es cuando empieza
a manifestarse la superioridad militar y material de
Europa. En 1840 se desencadena la Guerra del Opio
entre China y Gran Bretaña, que termina en
agosto de 1842 con el Tratado de Nanking, por
el que se cedía Hong Kong a Gran Bretaña
y se abrían al comercio Guangzhou y otras ciudades.
En 1844 se firman tratados con Estados Unidos y Francia
por los que se reconoce el derecho de extraterritorialidad
a los europeos. En 1858 estalla otra nueva guerra del
opio. En 1860 el Palacio de Verano es destruido, firmándose
un nuevo tratado muy ventajoso para las potencias europeas.
En 1900 el movimiento de los Boxers es abatido
por las potencias extranjeras. Finalmente en 1911 la
Dinastía Qing es derrocada por la Liga Republicana
Revolucionaria, acabando así el reinado de
los Hijos del Cielo que había comenzado
en el año 2000 a.C.
El Siglo XX
En 1911 Sun Yatsen crea la
República que pronto empieza a desmembrarse.
Entre 1916 y 1928 los 'Señores de la Guerra'
se mantienen en sus feudos gracias al apoyo de las potencias
extranjeras.
En 1927 Chiang Kai-shek toma
el poder y fija la capital en Nanjing. En 1930 declara
abolida la extraterritorialidad que ocurre definitivamente
al término de la I Guerra Mundial. Finalmente
en 1949 los privilegios y el capital extranjero son
suprimidos.
El 1 de Octubre de 1949 Mao Zedong
proclama en Beijing, en la Plaza de Tiananmen, la República
Popular China. Mao fue el responsable de la Revolución
Cultural (1966-79), morirá en 1976 y será
sustituido por Den Xiaoping (1904-1997).
A finales de los años setenta
China vuelve a abrirse al mundo. Los años ochenta
trajeron enormes cambios, el turismo se abría
cada vez más y los negocios internacionales y
el comercio se desarrollaron considerablemente. Den
Xiaoping se constituye como el líder de la 'modernización'
y apertura al exterior de China.
El nuevo presidente chino Jiang
Zemin, tiene como objetivo introducir poco a poco
una 'democracia con características chinas'.
De todas formas los jóvenes chinos van marcando
el paso de la modernización a través de
las distintas manifestaciones artísticas y culturales,
un paso imparable, aún para los más fieros
carros de combate del siglo XXI.