|
Es la capital del país. Se encuentra situada
en el borde septentrional de la llanura del Norte
de China. Limita con la meseta de Loes por el oeste
y por el norte con la meseta de Mongolia Interior,
tiene una superficie de 16.808 Km. cuadrados y supera
los 11 millones de habitantes.
Beijing es la fusión entre el presente y la
historia. La ciudad tiene una antiguedad de tres mil
años aunque sólo cuenta con mil años
de existencia como capital imperial o real. Su principal
atractivo es haber sabido combinar su cultura milenaria
con los ritmos de la modernidad, permitiendo la convivencia
de culturas de diversas nacionalidades y épocas.
Sus habitantes hablan el dialecto "putonghua".
Como capital, es el centro desde donde se dirigen
todos los engranajes de la política china.
En su área hay más de 2.600 templos
y monasterios, más de 50 emplazamientos con
ruinas de antiguas culturas y 24 entidades de protección
estatal, dada su importancia como patrimonio cultural.
En ella encontrará decenas de monumentos, palacios
y templos famosos en todo el mundo, que destacan por
su antigüedad y grandiosidad convirtiéndose
en el principal punto de mira de todo visitante. Beijing
es también un agradable lugar para el turista,
con todos los elementos de una gran ciudad, además
de ser limpia y acogedora.
Más de 50 museos, exposiciones y residencias
de personajes famosos le aguardan para narrarle la
historia de la ciudad. Entre los anchos bulevares
y las construcciones militares aparecerán ante
sus ojos majestuosos tesoros históricos y culturales.
La
Ciudad Prohibida
En el centro de Beijing se encuentra la ya mítica
Ciudad Prohibida (Zijin Cheng), así llamada
por que éstos fueron sus límites durante
500 años para el pueblo. Las autoridades de
Beijing la denominan gugong, algo así
como palacio museo. Se trata del conjunto más
grande y mejor conservado de antiguos edificios y
construcciones palaciegas del mundo y a su vez el
más importante complejo cultural y artístico
de china. Fue la residencia de las dinastías
Ming y Qing. Los emperadores no salían
de este lugar, a medio camino entre el paraíso
y el infierno, a no ser que fuera realmente necesario.
Desde este pequeño mundo, independiente del
resto de la ciudad, los emperadores gobernaban China,
a menudo perdidos entre tanta inmensidad asignaban
el poder real a la "corte de los eunucos".
La construcción del palacio fue ordenada por
el Emperador Yong Le en el siglo XV, utilizando a
más de un millón de campesinos como
obreros. Las edificaciones que actualmente podemos
contemplar son en su mayoría posteriores al
siglo XVIII. La Ciudad Prohibida sufrió numerosos
incendios, unas veces por causa de los accidentes
que sucedían en los Festivales de la Linterna,
animados por las repentinas ráfagas de viento,
y otras provocados por las especulaciones de eunucos
y oficiales. El foso que rodea el Palacio, ahora usado
para embarcaciones, fue construido para sofocarlos.
La Ciudad Prohibida fue muchas veces víctima
de asedios y pillajes. En 1664 los Manchures tomaron
la ciudad y la quemaron. No sólo los edificios
desaparecieron entre el humo sino también libros,
pinturas y pergaminos. Además, en este siglo
hubo dos grandes asaltos en el Palacio, el primero
protagonizado por las fuerzas japonesas y el segundo
por el Koumintang, en vísperas de la llegada
del comunismo en 1949. Cientos de reliquias fueron
llevadas a Taiwán, donde son ahora expuestas
en el Museo del Palacio Nacional de Taipei. El palacio
contiene actualmente otros tesoros provenientes de
diversos puntos de China. La puerta tradicional de
entrada a la Ciudad prohibida es la de Wumen, donde
tenían lugar las ceremonias en tiempos de la
dinastía Qing.
El museo abre diariamente de 8.30 a 17:00 h. y se
venden las últimas entradas a las 15:30 h.
El precio incluye la visita a todos los salones de
exhibiciones. Se puede adquirir una cinta de cassette
como guía personal, disponible en varios idiomas.
El reproductor de audio lo podrá conseguir
gratis, dejando un depósito.
El
Palacio de Verano
Es uno de los jardines imperiales más grandes
de China y uno de los mejores lugares para contemplar
toda la ciudad de Beijing. Está situado al
oeste de la ciudad, alejado del casco urbano. Este
inmenso parque, que se llena de gente en verano, originalmente
se usaba como residencia de la estación estival
y estaba dividido en 4 secciones: recepción
de la corte, residencias, templos y áreas de
paseo.
El Lago Kunming, con sus 30 kilómetros
cuadrados, ocupa gran parte del parque. El edificio
principal es el Salón de la Benevolencia
y la Longevidad, situado al final del lago en
dirección a la puerta Este. En su interior
encontrará un gran trono de madera y un patio
con figuras de animales de bronce. En este salón
el emperador trataba los asuntos de estado y recibía
los enviados. En la orilla norte del lago se encuentra
el Gran Corredor, de más de 700 metros
de largo, decorado con escenas míticas. Las
mejores vistas del lago se contemplan desde el Templo
del Mar de la Sabiduría Budista, hecho
de azulejos vidriados. Sobre la llamada Colina
de la Longevidad hay varios templos. La Casa
de la Nubes Maravillosas, en la ladera Oeste,
contiene algunos interesantes bronces.
El Puente de los 17 Arcos se extiende a través
de sus 150 metros hasta la Isla Sur del Lago.
Una bella figura de un buey de bronce preside uno
de sus lados. Sobre la mitad oeste del lago destaca
otro puente, el Puente del Cinturón de Jade,
y también el Jardín de la Armonía
en el noreste.
Para dar una vuelta por el lago se puede alquilar
un pequeño bote a motor o de remos. Los barcos
y la natación son populares entre los locales,
y en invierno es posible patinar sobre algunos lagos.
Hasta conseguir el preciado aspecto actual, el Palacio
de verano sufrió numerosas reformas, aunque
la mayor renovación tuvo lugar después
de 1949. Cada rincón de este parque guarda
un documento histórico, un lugar, una acción
relevante. Una atmósfera especial invade este
"museo". Los turistas podrán tomarse
fotos ataviados con ropa imperial de etiqueta.
El parque se encuentra a 12 kilómetros al noroeste
del centro de Beijing. Si viaja en transporte público,
es aconsejable tomar el metro hasta Xizhimen, cerca
del zoo, y después el minibús. El autobús
n.1 332, que sale del zoo es más lento, pero
también le llevará al palacio. La mayoría
de los minibuses vuelven al centro de la ciudad desde
el Palacio de Verano, deberá establecer el
precio y el destino antes de partir. También
se puede llegar en bicicleta, invirtiendo una hora
y media, si sale del centro. Puede evitar las calles
principales si quiere dar un paseo agradable Atravesando
el Canal Beijing-Miyun. El precio de la entrada
al parque no incluye el acceso a todas las secciones.
El
Parque Tiantan y el Templo del Cielo
Tiantan, el Templo del Cielo, construido en 1420,
se ha convertido en el símbolo de Beijing.
Es el templo más grande de China. Para los
chinos es suelo sagrado, por lo que el emperador solía
celebrar aquí los principales ritos. Dos veces
al año el "Hijo del Cielo", el emperador,
salía de la Ciudad Prohibida con una corte
de mil eunucos hacia este templo para realizar los
ruegos y sacrificios. El Templo del Cielo esta situado
dentro de un parque de 270 hectáreas. Fue destruido
varias veces, la última reconstrucción
data de 1890. El Pabellón para rezar, es una
obra maestra de la arquitectura mundial. Los chinos
tenían la creencia de que el cielo era redondo
y la tierra cuadrada, por lo que visto el templo desde
el aire es redondo con la base cuadrada, y por ello
el norte del parque se vuelve semicircular, mientras
que el extremo sur dibuja una forma cuadrada.
Qi
nián dián es un maravilloso ejemplo
de edificación de madera, es el Templo de las
Rogativas para las Buenas Cosechas, tiene 39 metros
de altura y es de forma redonda. Su techo, de tejas
azul oscuro, que simbolizan el cielo, reposa sobre
28 columnas; las 4 más fuertes representan
las estaciones y están en el centro; otras
doce dispuestas en círculos concéntricos,
encarnan los meses y las horas.
Huanqiutan, el Altar del Cielo, posee una acústica
impresionante debido al mármol utilizado en
su construcción, y justo al norte del altar,
el muro del Eco, puede transportar hasta los
susurros a través del espacio que se forma
entre sus paredes multiplicando el sonido entre ellas,
lo que se convierte en un atractivo de diversión.
Plaza
de Tiananmen (de la Paz Celestial)
Ubicada en pleno corazón de Beijing, está
considerada como la mayor plaza central en una ciudad
del mundo. La enorme plaza tiene una capacidad para
un millón de personas. Durante la Revolución
Cultural fue centro de reuniones y desfiles, hoy es
un lugar para pasear y para el juego de los pequeños.
Mao proclamó la República Popular el
primero de Octubre de 1949, desde la Puerta de
Tiananmen.
La Puerta de Tiananmen es un símbolo
nacional. Fue construida en el siglo XV y restaurada
en el XVIII, y siempre funcionó como punto
de reunión de las masas. Está dividida
en 5 puertas y, frente a éstas, se ciernen
7 puentes sobre el agua, de uso restringido en tiempos
del emperador, quien únicamente podía
usar la puerta y el puente central. Pasar a través
de la Puerta de Tiananmen hacia la Ciudad Prohibida
es camino obligado desde el Sur.
Alrededor de la plaza se encuentra importantes monumentos,
que mezclan el presente con el pasado:
* El Museo de Historia y de la Revolución
China, el más grande del país, se
encuentra al este de la plaza. Son dos museos en uno:
el Museo de Historia y el Museo de la Revolución.
La mayoría de las explicaciones están
en chino, aunque en el interior podrá conseguir
una guía en inglés. El Museo de Historia
contiene artefactos y reliquias que datan desde el
año cero hasta 1919, se hayan subdivididos
en diversas épocas: comunidades primitivas,
tiempos de la esclavitud, feudalismo y capitalismo-imperialismo.
Además encontrará armas, diversos inventos
e instrumentos musicales.
* La Gran Sala del Pueblo, al oeste de la plaza,
es el lugar donde se reúne el Congreso Nacional
del Pueblo. Abre sus puertas cuando no hay actos oficiales.
Existen diversos "salones de poder", muchos
de ellos con los nombres de las provincias y regiones
de China, decorados a tal efecto.
* La Puerta de Qianmen, al sur, representa
la línea divisoria entre la antigua ciudad,
lo que es el casco urbano, y los suburbios. Está
compuesta por dos puertas: la del Sur, llamada Torre
de la Flecha y la trasera, la Puerta Zhengyang, a
la que se puede subir.
* El Mausoleo de Mao, muerto en 1976, está
situado justo detrás del Monumento a los Héroes.
Abre diariamente de 8.30 a 11.30 h. y de 13:00 a 15:30
h. La entrada es libre y se producen enormes colas
de visitantes para visitar el sarcófago.
* El Monumento a los Héroes del Pueblo
es un obelisco de 36 metros de altura hecho de granito
de Qingdao con bajorrelieves de los sucesos de la
Revolución, tales como imágenes de la
destrucción del opio, y escritos de Mao y Zhou
Enlai. Está situado al Sur de la plaza.
Por las mañanas, al punto del amanecer se puede
contemplar en la ciudad una marcha militar impecable
de 108 pasos por minuto y 75 centímetros por
paso. Esta ceremonia se repite por la tarde, al caer
el sol, en sentido inverso, pero es preferible evitar
la multitud y madrugar. Un reloj digital anuncia las
próximas ceremonias.
Al Oeste de la Ciudad Prohibida se hallan las residencias
y oficinas de los más altos miembros del Partido
Comunista: Zhongnanhai, fuera de las rutas
turísticas.
La
Gran Muralla
A 75 kilómetros al norte de Beijing se encuentra
el sector de Badaling, el más conocido
por los turistas occidentales y el punto más
aconsejable para ver la Gran Muralla. Esta parte de
la Muralla se posa en una elevación de más
de mil metros, que dispone de comunicaciones e instalaciones,
acomodadas para el turismo. En 1990 se abrió
un teatro de visión panorámica, un anfiteatro
de 360 grados, en el que se proyecta un film explicativo
de 15 minutos sobre historias y leyendas de la Muralla,
en inglés y chino. La Gran Muralla, símbolo
de la antigua civilización antigua china, cuenta
con más de 2000 años de historia. Comienza
en el paso Jiayuguan en el oeste y termina en el paso
Shanhaiguan, en el este con una longitud total de
6.350 kilómetros.
Ante la variedad de cosas que ver y visitar, ante
la cantidad de cosas que comprar y comer, los turistas
suelen disfrutar mucho en esta ciudad; pero no tenemos
que olvidar que sólo es una pequeña
parte de un inmenso país, y que conocer Beijing
no es, ni mucho menos, conocer China.
El paisaje en las afueras combina la majestuosidad
del Norte con la hermosura del Sur, sus montañas
cubiertas de verde y trazadas por múltiples
cañadas de aguas cristalinas y bellos saltos,
monasterios y templos antiguos, casas de campesinos
y tierras cultivadas; todo contribuye a que nos olvidemos
del "reloj occidental".
|