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arte y la cultura india están en gran manera influenciadas por las religiones
que se profesan en este país, en especial, por el budismo. Las primeras manifestaciones
artísticas indias son las plasmadas por la Cultura Harappa en cerámicas y sellos
grabados. Durante el Período Védico se escribieron libros sagrados que aún hoy
tienen una gran importancia dentro de la cultura india, el Mahabharata y el Ramayana.
Durante el Imperio Maurya se produce el desarrollo de las artes, en arquitectura
se utiliza fundamentalmente la piedra y temas decorativos como la palmeta, capiteles
zoomorfos, principios de la doctrina budista y leones que simbolizan a Buda. En
esta época se desarrolla el budismo y comienzan a aparecer las construcciones
típicas de esta religión, las stupas, utilizadas para conservar reliquias, chaityas,
santuarios y viharas (monasterios). También comienzan a aparecer representaciones
de Buda, bien simbólicas bien humanas en forma de monje con el hombro derecho
descubierto y la palma de la mano extendida hacia el fiel para demostrar la falta
de temor. La
invasión musulmana deja también su poso en el arte de la India, así aparecen elementos
islámicos como alminares y bóvedas junto a mandapas y arcos de kudú, típicamente
hindúes. Resultan impresionantes el Alminar de Qutb ud Din Aibak de 72.55 m. la
Mezquita de Jaunpur o el Mausoleo de Sasaram. De la dominación del Imperio Mongol
son propios la riqueza de los materiales como el mármol blanco y las piedras preciosas,
las decoraciones en piedra engastada y la absorción de elementos naturalistas
propiamente indios. Estos dos estilos, islámico y mongol, se funden en construcciones
únicas en todo el mundo como el Taj Mahal o el Fuerte Rojo de Delhi. Son destacables
también las miniaturas tanto indias como mongoles de este período. La India Británica
se caracteriza por los edificios de estilo colonial de blancas columnatas y el
conocido como Babú, termino peyorativo para describir el Estilo Victoriano, principalmente
neogótico. La
pintura india se desarrolla en frescos, tejidos y manuscritos y los temas suelen
representar motivos religiosos, grandes hazañas o elementos de la naturaleza.
Los colores suelen ser brillantes e intensos. La
literatura propia de la India se desarrolló en sus orígenes en manuscritos grabados
en hojas de palmera o pergamino, guardados en planchas de madera y envueltos en
tejidos. Este sistema de protección ha logrado que se hayan conservado prácticamente
intactos volúmenes de los siglos X y XI. Ya en la época medieval se traducen los
poemas épicos Ramayana y Mahabharata y surgen autores tan importantes como el
cantor ciego Surdas, la princesa Meerabai y Jayadava con su maravilloso poema
de amor Gita Govinda. Las dinastías mongoles promovieron la producción de libros
como las memorias de Babur, el Tuzuk de Jahangir, el Babur Nama, el Timur Nama
y el Akbar Nama, tres libros que narran la crónica oficial de aquella época. En
el último siglo la literatura india ha obtenido reconocimiento mundial con el
Premio Nobel de Literatura otorgado al maravilloso poeta Rabindranath Tagore en
1913 y numerosos autores jóvenes como Mala Sen continúan en la actualidad haciéndose
un hueco dentro del panorama literario mundial.
El cine indio es muy popular. Actores como Amitabh Bachchan son verdaderos ídolos
para el pueblo y, de hecho, varios actores, entre ellos Bachchan, Ramachandran
o Rama Rao, han pasado al mundo de la política con bastante éxito. Los temas de
las películas suelen ser moralistas, el bien siempre vence, como se puede comprobar
en los filmes dirigidos por Manmohan Desai, uno de los directores preferidos por
el público. Las canciones y los bailes son otro ingrediente típico del celuloide
indio. Sin embargo en los últimos diez años han comenzado a proyectarse películas
de contenido social como 'Rao Saheb' de Viajaya Mehta que cuenta la precaria situación
de la mujer en la sociedad tradicional india y otras muestras de mayor calidad
como 'Holi' de Ketan Mehta o 'Ekte Jibah' de Raja Mitra.
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