La República de Indonesia ocupa la mayor parte del
vasto archipiélago situado entre el sureste del continente asiático
y el continente insular de Australia. Indonesia está bañada por
el Océano Indico, el Pacífico y por los mares de China Meridional,
Java, Flores, Banda, Ceram, Moluca, Célebes, Timor y por el de Arafura.
Tiene fronteras terrestres con Malasia (en la Isla de Borneo) y con Papúa
Nueva Guinea y fronteras marítimas con Australia, Filipinas y Malasia.
El territorio comprende unas 13.700 islas, distribuidas en sus casi dos millones
de kilómetros cuadrados de superficie total. Las más destacadas
son las de Sumatra, Java, Sulawesi (Célebes), Irian Jaya y Kalimantan,
en la Isla de Borneo y que constituyen casi el 90% del área total de la
república. El restos de las islas bien pueden clasificarse en dos grupos:
las Islas Menores de la Sonda (Bali, Flores y Timor) y Las Molucas o Islas de
las Especias (Halmahera, Ceram y Buru son las más importantes, aunque la
más conocida es Ambon).
Las islas meridionales constituyen
la parte emergida de imponentes cadenas montañosas, formadas en el mismo
período del plegamiento alpino-himalayo. En la actualidad, dichos plegamientos
se manifiestan en las cadenas montañosas, alcanzando alturas importantes,
que ocupan la parte meridional de Sumatra, todas las islas de la Sonda, buena
parte de Borneo, las Molucas y las Célebes.
Las
islas difieren entre sí no sólo en tamaño, sino también
en relieve, aun cuando todas ellas, a excepción de las más pequeñas
-como ya hemos apuntado-, tienen alturas considerables y en muchas de sus áreas,
prosigue la actividad volcánica, muy especialmente en el centenar de volcanes
que hoy en día se mantienen activos. Existen diferencias geográficas
básica entre islas como Sumatra, Java, Irian y Borneo, que se levantan
sobre rocas y las islas como Sulawesi, Las Molucas y los islotes de la Sonda,
que surgen abruptamente de la profundidad de los mares. Así pues, a lo
largo de la costa meridional de Sumatra y el flanco septentrional de Irian Jaya
surgen, de manera continua, cadenas montañosas y de gran altura a partir
de las mismas orillas del mar. En cambio, sus costas, que están situadas
en la parte opuesta, son bajas y están bordeadas de amplias extensiones
de marismas. Por el contrario, la isla de Sulawesi es montañosa y escasa
en tierras bajas. Parecidas condiciones, aunque en menor escala, se repiten en
la mayoría de las islas menores de la Sonda y en las Molucas.
Java se distingue porque las marismas a lo largo de su costa septentrional cubren
sólo una estrecha franja, al tiempo que sus montañas interiores
no forman una cordillera continua, sino que están constituidas por una
serie de grandes conos volcánicos separados entre sí, en su mayor
parte, por un terreno que desciende suavemente y es relativamente bajo.