En Malasia hallará una gran variedad de lugares para
comprar, como centros comerciales, mercados nocturnos, bazares, puestos callejeros,
mercados e industrias especializadas donde podrá adquirir cualquier producto.
Es un verdadero paraíso.
Las compras en las islas
de Labuan y de Langkawi están libres de impuestos, aunque también
encontrará tiendas libre de impuestos en los aeropuertos de Kuala
Lumpur y Penang y en el centro de la ciudad. Máquinas de fotos, estilográficas,
relojes, cosméticos, objetos electrónicos o perfumes están
libres de impuestos en todo el país.
La imitación
de marcas como Lacoste, Hugo Boss, Cartier, Rolex, Pepe o Camel Trophy están
a la orden del día y se comercializan a precios muy asequibles. No es una
mala política que haga todas las compras en un sólo día y,
a ser posible, en una mismo establecimiento, puesto que el regateo le resultará
muchísimo más sencillo 'al por mayor'.
Uno
de los artículos más solicitados y más buscados en Malasia
es el batik. se trata de un tejido que se elabora a través de un
procedimiento de teñido indostánico practicado en Asia desde hace
siglos. Las mujeres de Java, en Indonesia, adornan con él sus vestidos,
elevándolo a la categoría de arte. La palabra batik que deriva de
la palabra javanés patik opantik (que entre los naturales de Borneo y Filipinas
significaba tatuarse), significa 'punto fino', aunque se le conoce con el nombre
de 'pintura sobre cera', tomando un concepto definido de carácter puramente
técnico y que venía a significar pintar o dibujar sobre algodón,
terciopelo o sobre seda ligera. También se hace, aunque no con tanta frecuencia,
sobre madera y metal.
El procedimiento consiste en ir cubriendo
con cera las partes que se quieren reservar de un tejido, para obtener determinadas
zonas blancas sobre fondos de color, formando dibujos que no llegan a mezclarse
entre sí al quitar la cera por ebullición o disolución. El
aparato para cubrir de cera las partes que hay que reservar es un mango de madera
empalmado a un recipiente hueco de forma esférica, con un pico que tiene
un agujero muy fino en su extremo inferior para que por él salga la cera.
La técnica utilizada sigue diversas fases. Primero se realiza el calcado
del diseño sobre la tela, se llena el recipiente de cera y se coloca sobre
la llama de una lamparilla de alcohol. Una vez líquida, se repasan los
perfiles del dibujo con el pico, que irá dejando sobre él una línea
de cera para llenar después las grandes masas con un pincel. A continuación,
se mete el tejido en agua fría con el fin de endurecer la cera y después
se le da un baño de color de anilina con un porcentaje de ácido
acético, según sea la intensidad del matiz, para obtener la coloración
deseada. Una vez seca la tela, se elimina la cera tratando al tejido con bencina
disolvente.
Esta complicada técnica siempre ha
sido muy popular en toda Malasia, pero sobre todo en el Estado de Kelantan. El
batik forma parte de la industria y se ha ido introduciendo desde los puestos
callejeros hasta las boutiques de Kuala Lumpur. Su precio variará dependiendo
del tipo de material utilizado, de la exclusividad del diseño y del número
de colores empleados.
Otro de los artículos típicos
de Malasia es el sonket, una clase de textil realizado a mano con materiales
preciosos tales como el oro y la plata. Se utiliza normalmente para chales o vestidos
de fiesta. Existen varios precios que dependen del tipo de diseño, del
trabajo manual empleado y del material utilizado.
Malasia
también es conocida por sus trabajos en plata y que constituye otra
de las grandes industrias del país. Se modela con gran destreza y delicadeza
para la fabricación de broches, cinturones, joyeros, platos, copas, cubiertos,
anillos y una infinidad de artículos más. En algunos lugares se
puede observar como los artesanos realizan el minucioso trabajo en plata. Kampong
Sirehes es uno de estos sitios, un suburbio de Kota Baruh, donde es posible adquirir
piezas a precio de fábrica, o bien, realizar encargos. Existe un gran centro
en Kuala Lumpur, próximo a la Oficina de Información Turística,
en Jalam Tun Perak, donde se exhiben una gran variedad de piezas y de joyería.
Otro de los productos de Malasia, de fama internacional es el Peltre, que
contiene un 97 % de estaño. Es posible comprar casi cualquier objeto, desde
vasos, jarras de cerveza o de agua hasta juegos de café y té. En
la Factoría de Jalan Tunku Abdul Rahman 231, en Kuala Lumpur, fue el lugar
donde Selangor Pewter realizó la primera exhibición de este material,
dándolo a conocer mundialmente.
Las cometas
constituyen otro artículo típico de Malasia. Desde hace mucho tiempo
los habitantes de Malasia realizan auténticas competiciones de cometas,
no sólo de destreza en su manejo, sino también de colorido y belleza,
pues es uno de los pasatiempos más populares en todo el país. Esta
tradición ha incentivado la creación de sorprendentes y fascinantes
cometas. Se trata de piezas muy decorativa y que podrá encontrarlos en
cualquier tienda o centro comercial, desde la costa este hasta la costa oeste,
incluyendo la capital. Una gran cometa puede ser el sustituto ideal de los convencionales
cuadros, con el inconveniente que presenta su traslado puesto que son artefactos
frágiles y de gran volumen. Los vendedores se los envolverán con
sumo cuidado, pero no deje de llevarlas en su equipaje de mano.
En Sarawak. las tribus nativas realizan trabajos a mano en madera, bambú
y mimbre, confeccionando artículos que llaman la atención por su
rico colorido. Cada grupo étnico está especializado en un artículo
y emplea su propia técnica. Los ibans fabrican el pua kumbu, cestas,
mantas, vestidos indios y los famosos utensilios de arcilla.
Kuching es el lugar ideal para adquirir objetos y artículos de las tribus,
así como joyería, dada la abundante variedad que ofrecen
tanto sus tiendas como el bazar. Los precios suelen ser altos y es necesario regatear.