Prehistoria
La historia de Malasia tiene orígenes muy remotos. Los primeros restos
arqueológicos hallados en la Cueva de Niah, en el Estado de Sarawak, datan
de hace aproximadamente 35.000 a.C. e indican la existencia del Homo Sapiens en
este país. En Malasia se conoce como 'el Hombre de Niah' al conjunto de
fragmentos óseos del cráneo, dientes y un hueso de un pie, de un
individuo joven delicadamente reconstruido.
Sin embargo,
lo que realmente confirmó la existencia de pobladores en el sureste asiático,
y fundamentalmente en la península malaya, fue el conjunto de utensilios
de piedra hallados en las montañas del Estado de Perak, que datan aproximadamente
de hace tan sólo 10.000 años atrás. De todas maneras, y sin
lugar a dudas, la privilegiada situación geográfica de Malasia,
junto a sus abundantes recursos naturales, hacen de éste país un
lugar estratégico e ideal para el asentamiento humano.
En la actualidad todavía es posible encontrar algunas tribus nómadas
que perduran desde antaño, viviendo como lo hacían sus antepasados,
preservando sus mismas costumbres, tradiciones y alimentándose de los frutos
que da la tierra. Un ejemplo de ello, es la tribu de Orang Asli en la península
u otras dos tribus, muy similares a la primera que habitan en Sarawak y Sabah.
Estas tribus peninsulares constituyen, aún hoy en día, uno de las
mayores atractivos del país, pese a la influencia de los innumerables avances
técnicos y a la continua afluencia de turistas a sus poblados.
Indios, Musulmanes e Ingleses
La historia de Malasia casi siempre ha estado supeditada a la historia de otros
países. Algunos siglos antes de la llegada de los europeos, los pueblos
malayos establecieron varios enclaves comerciales a lo largo de las costas, que
dieron origen a diversos reinos. El reino más antiguo que se conoce fue
el Reino de Kedah, que aparece en la literatura china y sánscrita de los
años 600 a.C. La influencia india fue muy importante, sin embargo, en el
siglo XIII, los musulmanes procedentes de la India llevaron a la península
el islamismo y el árabe. La llegada de los mercaderes musulmanes transformó
a Melaka (Malacca) en el centro de un imperio islámico pero, en 1511, la
conquista portuguesa volvió a arrebatar el poder a los malayos. En 1641,
los holandeses se adueñaron de Malacca, que en 1795 cambió nuevamente
de manos, cuando los británicos tomaron el control de la mano de Francis
Light en Penang.
Durante años, los ingleses se interesaron
en Malasia exclusivamente por sus puertos marítimos -con el propósito
de proteger sus rutas comerciales- pero, el descubrimiento de estaño les
impulsó a avanzar tierra adentro para apoderarse de toda la península.
Los británicos, según su costumbre, introdujeron chinos e indios,
un acto que modificaría radicalmente la mezcla racial del país.
Entretanto, Charles Brooke, conocido como el rajá blanco y la Compañía
del Norte de Borneo, avanzaban sobre Sarawak y Sabah, respectivamente.
Después
de la Independencia
Tras independizarse de Gran Bretaña,
en el año de 1957, Malasia tuvo serios problemas con las guerrillas comunistas
chinas y durante tres años, el país se vio implicado en una confrontación
con Indonesia, cuyo presidente Sukarno amenazaba con destruir la Federación
Malaya. La muerte de Sukarno puso fin a la confrontación, mientras que
la actividad guerrillera desaparecía (quienes abandonaron sus escondrijos
para obstaculizar la construcción de la carretera este-oeste que enlaza
Penang con Kota Bahru, aunque terminaron por retirarse definitivamente de la lucha
armada).
En 1963, los estados de Sarawak y Sabah, al norte
de Borneo, junto con Singapur, se unieron a la Confederación Malaya para
crear Malasia. Las relaciones con Singapur se agriaron casi de inmediato y a los
dos años, se retiraría de la confederación. Durante mucho
tiempo Sabah fue un Estado problemático para la Confederación por
la mentalidad independentista de su Gobierno. En la actualidad se halla bajo el
firme control central de Kuala Lumpur.
Las elecciones realizadas
en 1969 terminaron en violentos disturbios y con la suspensión del Gobierno
parlamentario. La tensión entre malayos (que controlan el ritmo político)
y chinos (que dominan el pulso económico del país), aún constituye
un problema. Las viejas rivalidades entre malayos y chinos se han agudizado en
los últimos años. Los chinos entienden que la tendencia promalaya
ha ido demasiado lejos y han reducido su participación profesional y financiera
en la economía. Por un tiempo, la llegada de los refugiados vietnamitas
a la costa este de Malasia (de alta densidad de población malaya), exacerbó
los conflictos raciales que parecen haberse apaciguado. Sin embargo, podemos afirmar
que en términos generales no existen enfrentamientos raciales en el país.
Después
de la Década de los Setenta
Las elecciones de
1974 concluyeron con la aplastante mayoría del Barisan o Frente Nacional,
que logró absorber a la mitad de sus rivales y aplastar a los demás.
El incremento de los precios del caucho y el estaño mantuvo el crecimiento
de la economía malaya durante la década de los '70, aunque estos
productos decayeron en la década siguiente. Malasia ha seguido -aunque
por suerte a gran distancia- la tendencia islamizadora, y el Frente Nacional sufre
ahora una doble presión política. Por una parte, los liberales malayos,
los chinos y los indios y por otra, los fundamentalistas malayos.
Malasia es uno de los seis países que configuran la Asociación de
Naciones del Sureste Asiático, más conocida como la ASEAN. Esta
asociación está integrada por Malasia, Tailandia, Indonesia, Singapur,
Borneo y Filipinas y fue formada con el propósito de crear y desarrollar
una política económica, social y cultural de entendimiento entre
sus miembros.