La religión sin duda es el principal sostén de la cultura y arte birmanos. Se afirma que existieron en el país más de 5.000 monumentos entre templos, pagodas y monasterios. El paso del tiempo y las construcciones de madera no dejaron vestigios de esta herencia, sin embargo sí en las costumbres populares. Los santuarios más antiguos datan del siglo X, el más conocido es el Nat Hlaung Kyaung que está dedicado a Vishnu y es uno de las pocas edificaciones hinduístas que permanecen, pues la mayoría son templos budistas.
Existen dos tipos de monumentos: la stupa, destinada a la conservación de reliquias y es de forma circular con terraza cuadrada y escalonada dirigida por un campanario; y los templos consagrados a Buda que están construidos sobre nacimientos cuadrados o circulares en cuyo centro está un compacto núcleo de mampostería ahuecado en forma de hornacina en la que sobresale la imagen de Buda. Los monumentos de Pagan están construidos por ladrillos y piedra, recubiertos con estuco, con piedras y ventanas en forma de arcos.
La influencia india Pala se deja entrever en las esculturas tanto de arenisca como de bronce y en las pinturas que adornan los templos. Los originales eran muy sencillos, pero al paso del tiempo comenzaron a presentar más exuberancia y un gran colorido, con el agrupamiento de personajes en paralelo.