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| ANDORRA
- SITIOS DE INTERÉS |
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En el paraíso andorrano, conviven siete diminutas comunidades llamadas
Parroquias. Cada una de ellas, pese a su escasa superficie, garantiza un
espacio de gran interés para el visitante, lleno de encantos naturales.
Sin traicionar a su tradición, los andorranos han sabido compaginar los
adelantos de la modernidad y las atracciones turísticas más asediadas
en nuestro siglo para ofrecer al viajero un mundo sorprendente y atractivo. Las
siete Parroquias de Andorra han conservado sus antiguos monumentos históricos,
mientras se dedican a construir, mantener y renovar sus estaciones de esquí,
sus museos, sus clubes y centros deportivos y sociales, así como sus tiendas.
Las Parroquias a pesar de ser similares por sus características geográficas,
sus casas de montaña, sus iglesias románicas como eje de las ciudades
y pueblos, difieren bastante en su oferta de sitios para conocer y en su estilo
de vida. Realizaremos un breve recorrido por estas comunidades iniciando en Andorra
la Vella para continuar por La Massana, Ordino, Canillo,
Encamp, Escaldes-Engordany y Sant Julià de Lòira,
desarrollándolas en el sentido de las manecillas del reloj. | ANDORRA
LA VELLA |  |
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Andorra la Vella es la capital política del país, por tanto, es
la Parroquia de mayor importancia y población. Sus aproximadamente 22.000
habitantes, concentrados en su mayoría en la capital, conviven tranquilamente
con los visitantes a través de sus calles, comercios y sitios de interés.
Su singular nombre proviene de haber iniciado como una pequeña villa ya
que Vella, en aquellos tiempos, significaba villa. En la actualidad se confunde
el término porque Vella en catalán significa vieja. El territorio
de esta Parroquia se localiza en el centro geográfico del país,
por lo que iniciamos su recorrido por ella. Dadas las condiciones de la comunicación
terrestre en el Principado, que confluyen en la Capital, lo más probable
es que quien lo visite o lo atraviese llegue primero a esta comarca e incluso
que vuelva a ella antes de abandonar el Principado. Geográficamente
se trata de un valle, bañado por el Valira y rodeado de escarpadas montañas,
que alcanzan altitudes entre los 1.040 y los 2.334 metros. La mayor parte del
territorio de la Parroquia está cubierto de bosques o de verdes prados
que antiguamente dieron pie a una ganadería y una agricultura suficientes
para la supervivencia. En la actualidad, el crecimiento demográfico ha
limitado las actividades primarias y prácticamente solo permanece el cultivo
del tabaco, el más importante de Europa, en medio de las actividades turísticas,
industriales y comerciales. ANDORRA
LA VELLA Siguiendo fiel a la tradición reservada
y tranquila de este pueblo de montaña, la capital andorrana es un lugar
ideal para experimentar la extraña y poco frecuente combinación
que brinda una capital nacional, moderna y transitada, con el estilo de vida relajado
de la montaña. Posiblemente el mayor atractivo que ofrezca sea el movimiento
cultural característico de las capitales europeas, no sólo por los
eventos de alto nivel que promueve el Ayuntamiento con singular frecuencia, sino
también por la magia del tránsito entre Francia y España,
por la confluencia de historias, por esa herencia cultural tan antigua que adquiere
dimensiones propias y matizadas de modernidad en una dimensión única.
Los esfuerzos del Ayuntamiento por consolidar en Andorra un centro de cultura
de primer orden van dando frutos. Poco a poco, el espíritu del principado
va pasando de ser un paraíso fiscal, comercial y deportivo, a un territorio
con un importante patrimonio socio-cultural, propio del siglo XX.
La vida en la capital del Principado gira en torno a la Avenida Príncipe
Benlloch, eje central del tránsito vehicular y humano. A lo largo de
esta calle se aglutinan las principales casas comerciales, el Ayuntamiento o Comú,
la oficina de correos y varios monumentos importantes (la avenida cambia de nombre
en diferentes tramos y se convierte tanto en la Avenida Meritxell como en la Avenida
Dr. Mitjavilla). También en las entrañas de este camino se generan,
prácticamente todos los días, atascos importantes. Siendo un territorio
tan minúsculo y, al mismo tiempo, un lugar de tránsito hacia el
propio país y hacia sus vecinos galos e ibéricos, el espacio se
vuelve en ocasiones escaso para tantos vehículos y personas. Para los andorranos,
el caos vial solo tiene el significado de que el mundo sigue reconociendo en Andorra
un sitio agradable para pasar unos días, para comprar y divertirse. Más
allá de la calle y el automóvil, se hace presente de inmediato el
espíritu tranquilo de la montaña. Del pasado
y la tradición histórica, conviene mirar el Barrio Antiguo
de la ciudad, conformado por casas de dos o tres plantas, construidas en piedra
grisácea, la mayor parte de ellas con balcones en madera o hierro, diseños
variados y puertas imponentes de madera. Destacan algunas por su exuberancia y
tamaño, pertenecientes a antiguos nobles andorranos. En el centro del Barrio
Antiguo, la Iglesia Parroquial de Sant Esteve, testigo del nacimiento y
crecimiento de la ciudad desde el siglo XII. Con características románicas,
se conservan intactos los muros exteriores así como algunas partes del
interior (en el siglo XIX fue motivo de una restauración y modernización
que trató de conservar las características románicas en la
decoración y en el nuevo campanario, pieza que hubo de construirse por
completo a raíz de ser derribada por un rayo). Una
sombría estructura de 1580, con sus muros de piedra que reflejan los años
transcurridos, acoge a la que se conoce como la Casa de Vall. Se trata
de una construcción que acoge en la actualidad el Parlamento, el Gobierno
y los Tribunales de Justicia. Sobre la puerta principal se puede observar el Escudo
del Principado. El interior es un espacio político que se impone con
su seriedad. La planta baja corresponde al Tribunal de Corts y sus dependencias.
El primer piso posee una cámara rectangular, sede de las reuniones del
Consejo General en la que destacan los asientos en madera labrada de altos
respaldos, la mesa de madera, donde tienen lugar las discusiones entre los consejeros
y un armario de madera labrada que contiene los documentos oficiales del país;
cuenta con siete cerraduras que solo pueden abrirse cuando los siete Consejeros
Mayores, uno de cada Parroquia, deciden abrir la que corresponde a su responsabilidad.
En la misma primera planta se localiza la Sala Noble o de los Pasos Perdidos,
que antiguamente fuera el comedor; en ella se pueden observar pinturas murales
del siglo XVI; a un lado, la antigua cocina conserva su suelo empedrado, los azulejos
y algunos de los utensilios de la época en que se construyó. La
segunda planta contiene como muestra una de las habitaciones donde antiguamente
dormían los consejeros. El resto de la segunda planta corresponde al Museo
Postal, donde se pueden ver muestras filatélicas tanto de España
como de Francia, así como de la propia Andorra.
Debido al interés de la propia población del Principado por acrecentar
la imagen del país más allá de sus montañas y tiendas,
el Ayuntamiento construyó en 1989 el moderno y funcional Centro de Congresos
y Exposiciones. Se trata de un complejo arquitectónico de estilo modernista,
con ventanales, fuentes y jardines. Cuenta con la más sofisticada tecnología
en cuanto a comunicaciones, seguridad e iluminación, convirtiéndolo
en uno de los mejores centros de convenciones europeos en beneficio del turismo
de negocios y la cultura. Su ubicación es absolutamente céntrica,
justo al lado de la tradicional Plaza del Pueblo, antiguo centro cultural
de Andorra. Una de las principales características de este espacio es la
versatilidad de su diseño al momento de aprovechar sus recursos ya que
sus 1.000 metros cuadrados de superficie pueden amoldarse perfectamente a las
necesidades de los eventos que se realicen conformando hasta siete salas. Cuenta
con servicios centrales de teléfono, fax, fotocopiadora, instalaciones
propias para la exposición de materiales y objetos, una cafetería,
así como una estética y funcional Sala de Actos con cupo para 430
personas. Es tal su éxito y uso, que son escasos
los días del año en que no se encuentre en su interior algún
evento atractivo. Existe un boletín informativo que se puede adquirir en
la oficina de turismo donde aparece publicado el calendario de eventos. En un
primer golpe de vista, este Centro de Congresos se capta como la suma del esfuerzo
humano por convivir con la naturaleza sin renunciar a la comodidad alcanzada en
la presente era. OTROS PUNTOS
DE INTERES DE ANDORRA LA VELLA Unos pocos kilómetros
hacia el suroeste de Andorra la Vella se localiza Santa Coloma, una población
que ha alcanzado gran modernidad y que resulta muy atractiva por sus comercios
y la variedad de servicios ofrecidos al ramo de la industria automovilística.
Situada a 1.036 metros de altura, se ha convertido en el resguardo de uno de los
mejores tesoros artísticos del Principado: la Iglesia Románica
de Santa Coloma, la más antigua del país, construida en el siglo
IX y conservada de forma casi íntegra. Sumamente sencilla, llama la atención
por su nave rectangular con un techo similar a los de las pagodas orientales que
se ha conservado con su original y primitiva estructura de madera. El campanario
posee cuatro tramos, diferencia significativa con el resto de las iglesias románicas
que solo poseen tres. Destacan las pequeñas ventanas dobles y en estilo
lombardo y, en la parte superior, la esculpida figura humana y algunos restos
de policromía que ornamentaban el lugar. En el interior se puede ver un
arco de herradura mozárabe que apunta hacia un techo sencillo y vacío
que antiguamente estuvo decorado por los frescos del Maestro de Santa Coloma,
mismos que fueron entregados al Museo Prusiano de Cultura de Berlín. Como
único sobreviviente original, la imagen románica de la Virgen
y el niño Jesús con sus características propias del siglo
XIII. Un retablo mayor, de estilo barroco, culmina la ornamentación de
la nave central en uno de sus laterales. Otro de los pequeños
poblados cercanos a Andorra la Vella es el Collet de Sant Vicenç d'Enclar,
asentado en un pequeño racimo de montañas de 1.200 metros de altitud
con abundante vegetación. Se llega a este sitio siguiendo el camino que
parte en Santa Coloma de la calle Borroms y aunque la escalada cuesta un poco,
vale la pena por la espléndida belleza de su panorámica y por el
acceso a las ruinas de un antiguo Castillo Medieval, así como por
el encuentro con la Iglesia Románica de Sant Vicenç, que
guarda gran similitud con la iglesia de Santa Coloma. Los
alrededores de la Parroquia de Andorra cuentan con atractivas cumbres que pueden
escalarse sin representar alto riesgo. Durante el verano, se organizan excursiones
para ascender a la montaña a paso tranquilo y gozar de la vista que el
panorama ofrece. | LA
MASSANA |  |
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La Massana es la cuarta de las Parroquias del Principado en cuanto a su configuración
histórica. Situada hacia el oeste, compartiendo frontera con España,
cuenta apenas con 64 metros cuadrados de superficie. Territorio cuajado de bosques,
es la zona de mayor atractivo en cuanto a la flora y la fauna ya que por sus tierras
se encuentran especies de pelaje llamativo. Pequeñísimos lagos,
más bien estanques naturales llamados isards, conservan en sus aguas
un buen número de truchas y otras variedades de peces.
Los principales núcleos urbanos que la componen son Pal, Sispony, Anyós,
Arinsal, Erts, L'Aldosa y desde luego La Massana. Pequeñas ciudades con
un encanto excepcional donde la diversión puede venir en forma natural,
en la contemplación de sus paisajes, en la exploración de sus enredadas
montañas, así como en la visita a sus pintorescos monumentos, la
convivencia con sus tradiciones o la aventura del esquí. LA
MASSANA Siendo la capital de la comarca, La Massana
es una ciudad que conserva con encanto sus antiguas construcciones. Destaca la
Iglesia de Sant Iscle y Santa Victoria, construcción románica
que sufrió importantes reformas en los siglos XVII y XVIII. Su mayor herencia
es una colección de retablos de estilo barroco que se conservan en el interior.
El Puente de San Antoni, en las orillas de la ciudad, es un elemento que
esconde incógnitas para los andorranos. Uniendo dos grandes paredes naturales
de piedra, el puente permite superar la dificultad de cruzar desfiladero sobre
el río Valira para entrar y salir de la ciudad. Se cree que esta obra de
ingeniería es de origen medieval por sus características y los datos
recabados, sin embargo, no existen pruebas fidedignas de ello y se conserva el
misterio de su constructor, su edad y su fortaleza. En
las cercanías del Puente, la Capilla de San Antoni de la Grella,
testigo de la historia de este pueblo. Hoy en día San Antoni se ha convertido
en el patrono de la comarca y el 17 de enero se le rinde homenaje. Por último,
la sala de Llar, una construcción más reciente que ofrece
al público eventos culturales y artísticos a lo largo del año.
Cualquiera que sea la época en que visite Andorra, encontrará en
La Massana algún evento interesante que admirar en esta sala. ESCÁS
Siguiendo el camino que nace frente a la Iglesia Parroquial de Sant Iscle y Santa
Victoria, se accede a una serie de escalones de piedra que quedan a las espaldas
de la ciudad. A través de ellos se llega al Valle de les Claperes
y, posteriormente a Escás, pequeña aldea que sorprende por
sus conservadas mansiones señoriales de diversos estilos palaciegos. PAL
Pal es un pueblecito de la comunidad que se encuentra a 1.500 metros de altitud.
Su mayor encanto proviene de una visión global de su paisaje equilibrado
entre el urbanismo y la naturaleza en donde se ubica. Sus casas han sido conservadas
casi uniformemente con sus fachadas de piedra, tejados de pizarra, puertas y ventanas
en madera. Sobresaliendo por su tamaño, la Iglesia de San Climent de
Pal llama la atención por su original campanario de tres pisos, con
pequeñas ventanas dobles. Se trata de una pieza surgida en el estilo románico
que, como todas, ha sufrido modificaciones a lo largo del tiempo. Destacan, además,
los frescos góticos y barrocos que guarda en su interior, así como
la talla románica en madera policromada de Nuestra Señora de Pal.
Especial interés por su significado y sencillez reciben las rejas que rodean
al presbiterio. Un paseo por la carretera que lleva a Pal permite encontrar el
Puerto de Cabús. En este sitio, además de un paisaje encantador,
se puede apreciar una pieza escultórica de Dennis Oppenheim. ARINSAL
Otra aldea distinguida de la Parroquia de La Massana es Arinsal. Se enorgullece
de poseer el pico más alto en el territorio andorrano: Comapedrosa,
con 2.946 metros. Durante el verano, es una zona muy visitada por el reto que
representa subir a sus cumbres y contemplar la imponente visión de los
Pirineos. A menor altura se localiza el Refugio de Comapedrosa, un remanso
de paz, tranquilidad y buena vista que recibe a cientos de turistas al año.
Con la compañía perenne del Estany de les Truites, a un lado
de su construcción, se convierte en un sitio inolvidable para quien lo
visita. Dos iglesias dan sobriedad a este paraíso pirenáico: la
Iglesia Parroquial de Sant Andreu, legado del siglo XVII, conserva un retablo
barroco y la Iglesia del Campanar, probablemente del siglo XII, con rasgos
románicos y una ermita medieval descubierta en 1970. ERTS
Siguiendo el camino hacia La Massana surge Erts, un pequeño poblado donde
es imprescindible visitar la Iglesia de Sant Romá. Caracterizada
por el espíritu del siglo XIX, de estilo rectangular y ornamentación
sencilla, se mantiene con fidelidad a su origen poco pretensioso que, en medio
de un torrente de construcciones opulentas, como suelen ser las piezas religiosas,
relumbra por su originalidad. Su interior revela la existencia primaria de una
estructura románica del siglo XI, donde pueden verse un conjunto de pinturas
murales, posiblemente medievales. SIPONY
Y L´ALDOSA Sispony es otro pueblo que se ha
esforzado por conservar sus casas de piedra, su unidad y su sentido hospitalario.
Su antigua iglesia, dedicada a San Juan Evangelista, patrono de la aldea,
ha sido restaurada recientemente por lo que su atractivo se puede apreciar con
plenitud. L'Aldosa es otro pequeño poblado
que ofrece un atractivo panorama. Se accede a él a través de la
carretera que une La Massana con Ordino y su principal atractivo es el Polideportivo
que cuenta con espectaculares instalaciones para los amantes del deporte. ANYÓS
Transitando por la carretera La Massana-Escaldes, atravesando los modernos túneles
que se incrustan en las montañas graníticas de la zona, de pronto,
casi como expulsado hacia el infinito, aparece Anyós. De menor altitud,
pues apenas alcanza los 1.300 metros sobre una colina surcada por el río
Valira, esta encantadora aldea ofrece bellas casas de piedra y tejados de pizarra
deteniéndose sobre la pendiente de una montaña. En la parte superior
se ubica la Iglesia Románica de San Cristóbal. Se trata de
un original templo casi cúbico, coronado por un pequeño campanario
de estructura cuadrada y rematado acerado. Del siglo XII, su mayor tesoro, además
de la ingeniosa posición en que fue construida, es la colección
de frescos góticos del siglo XIII y los retablos renacentistas del siglo
XVI. Entre los atractivos que el presente siglo le ha dado
a esta espectacular aldea extraviada en los Pirineos, es el Centro Deportivo
de Anyós, que cuenta con instalaciones modernas y muy visitadas para
el deporte, la salud y la estética. Durante todo el año, el centro
se encuentra a rebosar de personas que buscan relajación o curas a través
de sus diversas clínicas. | ORDINO |  |
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Un espacio aristocrático, casi exclusivo, compone la tercera Parroquia:
Ordino. Se puede decir que es elegante desde su geografía, al estar atravesada
por los fuertes cauces del Valira del Norte, en medio de macizos de recias cumbres
con hermosas y señoriales mansiones. Por cualquier lado que se mire, la
impresión inicial de Ordino revela su carácter superior, aristocrático
y poderoso y su geografía es como un caballero armado dispuesto a defender
su territorio. Hasta hace escasas décadas, esta
comunidad refugiaba a la nobleza del Principado, a sus tesoros e historias. Luego
ha ido modernizándose y entrando en el ritmo de este siglo. Ordino ha conjugado
su pasado con los beneficios de la modernidad y como resultado, se puede disfrutar
de una comunidad encantadora e inolvidable, de una mirada que mezcla la delicadeza
de la herencia cultural francesa con el recio y permanente carácter heredado
de lo español. Por otro lado, las recientes tendencias hacia la protección
ecológica han encontrado aquí un apoyo que se manifiesta en fenómenos
concretos y que garantiza la posibilidad de sus propuestas. Conocedores del importante
patrimonio que la naturaleza les ha encomendado, los habitantes de Ordino se han
comprometido en su conservación y disfrute sin menoscabo de su equilibrio
natural. ORDINO
El casco antiguo de la ciudad, de apenas 1.200 habitantes, ofrece una panorámica
grisácea por sus construcciones de piedra, madera y hierro. Pequeñas
callejuelas permiten transitar con calma por este lugar. Destaca la Plaza Mayor,
centro tradicional de reuniones y vida, a cuyo extremo aparece la Iglesia Parroquial
de Sant Corneli y Sant Cebriá. Construida entre los siglos XI y XII,
de estilo románico y con reformas en el renacimiento, el mayor tesoro de
la parroquia es la imagen tallada en madera policromada de la Virgen del Remedio,
siendo la pieza religiosa más antigua del Principado al remontarse al siglo
XI. Conserva, además, retablos originales del barroco del siglo XVII y
dos altares pequeños, dedicados a los cabezas de familia del Principado
Rossell y Plandolit. A su alrededor, las rejas en hierro forjado representan un
trabajo muy cuidado y posterior que contrasta con la simplicidad de su estructura.
El Edificio del Comú de Ordino ha sido la sede del poder político
durante largo tiempo. A diferencia de otras Parroquias, el ayuntamiento se ha
conservado en su edificio original, posiblemente por el carácter señorial
de la comunidad. En su fachada, se encuentran labradas en piedra las armas tradicionales
de la Parroquia e incluso, en uno de sus muros, aún se puede ver la argolla
a la que se sujetaba a los reos condenados al escarnio público.
El Auditorio Nacional, en un espacio sobrio y al mismo tiempo delicado,
es el centro de las actividades artísticas y culturales de la actualidad.
Situado en un edificio construido en 1930 con el propósito de albergar
animales disecados, se convirtió con apoyo del ayuntamiento en un auditorio
en 1991. Se trata de un edificio rectangular, rodeado de jardines bien cuidados,
en cuyo centro se ubica una hermosa cúpula. Otro
monumento que reúne la belleza aristocrática del pasado con el encanto
práctico y brillante del presente es la Casa Museo Areny Plandolit.
En ella se recopila y guarda la historia de una de las principales familias del
Principado, los Areny Plandolit. El Museo está dividido en dos plantas
abiertas al público. En la primera, se pueden admirar las bodegas, con
sus barricas e instrumentos para la elaboración del vino y el aceite en
el siglo XIX, el antiguo taller de herrería en donde se pueden admirar
las piezas fabricadas y los instrumentos de trabajo y las caballerizas, que ofrecen
un recorrido por la evolución de las sillas de montar, las herramientas
de doma y piezas para la equitación. La segunda planta ofrece la visión
de la aparentemente tranquila vida aristocrática. Corresponde a la sala,
con sus piezas de esgrima, caza y boxeo, el comedor, la cocina, con sus utensilios
en bronce, madera y porcelana, la biblioteca y la capilla particular, con piezas
ornamentales, un lavabo tocador, higiénico y elegante. Los dormitorios
merecen mención especial por su abundancia espacial y su pulcritud. En
las paredes abundan los cuadros que narran la historia de la familia y sus amigos.
También, y como una verdadera joya por su rareza, aparece un antiguo y
primitivo laboratorio fotográfico de finales del siglo XIX. La impresionante
y lujosa belleza del Museo se complementa con unos exquisitos jardines, rodeados
de una imponente pieza de herrería. Al abandonar
Ordino se puede admirar el Castillo Medieval de La Meca, fortificada obra
del siglo XIII que se esconde entre la espesura del bosque. SORNÀS
Haciendo un recorrido por la Parroquia, se puede acceder a Sornàs, a sólo
un kilómetro de la capital. Se trata de un diminuto pueblo que conserva
interesantes dibujos prehistóricos y un núcleo de tres
casas y una humilde capilla medieval que sobreviven al paso del tiempo. SAN
MARTÍ DE LA CORTINADA San Martí
de la Cortinada es otro espacio ordinense que merece la pena conocer. Se trata
de una población un poco mayor que Sornàs, con una serie de casas
en piedra y donde puede admirarse Can Pal, la casa más antigua de
Andorra. A pesar de que se encuentra casi en ruinas, su belleza derruida se escurre
por su original balcón sostenido por formas romboidales dando fe de un
pasado glorioso. Muy cerca, el antiguo aserradero del mismo nombre, actualmente
en restauración, donde puede observar la forma en que se trabajaba la madera
en el siglo XVIII. En los extremos de la aldea, surge con
su exquisita belleza la Iglesia de Sant Martí de la Cortinada, pieza
románica del siglo XII que encontró continuidad en las reformas
del siglo XVII. La actual fachada conserva su estilo románico original,
en tanto que su campanario de estructura cuadrada, posee bordes rectilíneos
y remates apuntalados que le han permitido su conservación en un ambiente
repleto de humedad. Las reformas del siglo XVII, consistentes en la ampliación
de la nave central, dejaron ocultos los frescos románicos del ábside,
que representan a San Martín, San Bricio y San Sebastián, así
como escenas de la vida popular. El trabajo de herrería de las capillas
interiores es impresionante por su complicado entramado y su recia fortaleza.
Detalles especiales son un pequeño carrillón circular en
el que se celebraban bodas y bautismos y los bancos de madera del interior, elaborados
a mano en el siglo XVII. Uno de ellos contiene un extraño y original cajón
secreto para guardar objetos propios de la parroquia, en tanto que posee una estructura
mecánica que le permite variar la posición del respaldo para permanecer
sentado o para rezar. Frente a la Iglesia, el cementerio
parroquial con lápidas representativas de cada uno de los difuntos
y, al final del camino de la Iglesia, se enuentra un antiguo molino movido por
las aguas del río, llamado Molí de Pal, casi intacto. ARANS
Un kilómetro después de La Cortinada se localiza Arans, espacio
convertido en suburbio de la estación de esquí de Ordino Arcalis
que conserva en medio de sus viviendas modernas, algunas antiguas casonas. Su
principal atractivo reside en su famosa cueva cuajada en estalactitas y
estalagmitas, paraíso para los amantes de la geología. LLORTS
Para coronar este paisaje peculiar y sereno, aparece Llorts, pequeña aldea
situada sobre una ladera en las orillas del río Valira. Destaca una encantadora
capilla de fachada encalada, altar barroco y exterior enrejado con piezas
de hierro forjado. A la visión de sus casitas tradicionales de montaña
y su capilla, se impone la presencia de una mansión con tres pisos
de altura y tres torres verticales que contrastan con el pueblo y el paisaje.
Llorts contagia su magia y se convierte en un paisaje inolvidable. EL
SERRAT El Serrat es el último poblado
de Ordino que se encuentra en el recorrido hacia la estación de Ordino
Arcalis. Aunque no posee grandes piezas arquitectónicas, cuenta con una
vista increíble y envidiable, así como con una buena dotación
de hoteles y restaurantes para pasar una relajante velada. | CANILLO |  |
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La primera Parroquia consolidada por antigüedad es Canillo. Su privilegiada
ubicación de alta montaña, sobrepasando los 1.800 metros la dotan
de un clima frío y seco, de una constante relación con el sol y
de un paisaje envidiable. Conformada hacia el siglo IX, su carácter de
primogénita le convirtió en el centro de las actividades del principado
durante mucho tiempo. A lo largo de su desarrollo, esta
comarca de escasos 120 kilómetros cuadrados, se ha convertido en una zona
de tradición ganadera y agrícola, de una belleza digna de fotografía
con sus casas de montaña en piedra y madera y su tranquilidad en un eco
constante y cómplice con la naturaleza. En su seno
se encuentra el pueblo de Meritxell, en donde se erige el Santuario de Nostra
Senoyra de Meritxell, patrona de Andorra y desde el cual se puede observar
a Canillo y a Encamp. En sus orígenes el templo fue románico, posteriormente
recibió añadiduras góticas y renacentistas, especialmente
en sus pinturas y retablos. Sin embargo, en 1972 un incendio destruyó casi
la totalidad del templo y sus riquezas, motivo por el que se encomendó
al arquitecto Ricard Bofill la edificación de un nuevo santuario. En pleno
siglo XX, surge una pieza de arquitectura moderna impresionante por su amplitud,
su trazo y su estética que combina el estilo moderno con elementos tradicionales
mudéjares y renacentistas y que dista mucho de la original y sencilla obra
primitiva. CANILLO
Canillo, la capital de la Parroquia, ofrece como atractivo un conjunto de antiguos
monumentos que contrastan con el más moderno legado del siglo XX en su
Palacio de Hielo de Andorra. La Iglesia de Sant Joan de Caselles es
un ejemplo del legado lombardo y del estilo románico. Sin embargo, existen
rasgos particulares en ella que sobrepasan al románico puro: una nave central
más alta y extensa de lo habitual, un campanario autónomo comunicado
a la iglesia mediante un pasadizo, así como una mayor ornamentación
en las arcadas del campanario. En el interior, un pequeño museo ofrece
originales piezas, entre las que destaca el Cristo Crucificado elaborado en estuco
y una pintura mural de la escena de la crucifixión. Las posteriores modificaciones
sufridas por este templo, revelan una añadidura renacentista del siglo
XVI y se reflejan en una colección atractiva de pinturas y muebles de aquella
época. Cerca de la Iglesia, un antiguo cementerio
de los siglos XI y XII, así como casas antiguas que sobreviven entre las
laderas y que se mantienen como testigos de una historia concluída.
La Iglesia Parroquial de Sant Serní, un poco más moderna
posee una torre estilizada que sobresale por encima de las otras construcciones.
Sant Serní se remonta al estilo románico y al siglo XI, sin embargo,
se ha visto modificada y remosada durante el Renacimiento, dando por resultado
una imagen más moderna y un pasado menos definible. En su interior se distingue
el retablo mayor de estilo renacentista. En medio
de este paisaje se puede acceder al famoso Palacio de Hielo de Andorra.
Se trata de un centro deportivo, cultural y social muy acreditado en toda Europa.
El enorme edificio de 8.000 metros cuadrados ofrece un paraíso de modernidad,
ocio, diversión y salud. En su interior, una gran pista de hielo, una piscina
climatizada a 28 grados centígrados totalmente cubierta, un equipado gimnasio,
una sauna, pistas de tenis y salas de squash. Por otra parte, el Palacio de Hielo
cuenta con un pequeño auditorio para 160 personas, bar restaurante, butique,
sala de juegos, cine y un salón mirador. En su interior, cualquiera que
sea la temporada del año, encontrará exposiciones o eventos culturales
y artísticos que representan un punto de interés. Los
Alrededores de Canillo En los alrededores de la capital,
la aldea de Prats, que cuenta con el único monumento de estilo gótico
existente en Andorra: la Iglesia de Sant Miquel. Aunque de origen románico,
posee un exterior con bastantes características góticas. En el camino
entre Canillo y Prats, se encuentra una talla románica conocida como la
Cruz de los Siete Brazos; su historia se remonta a tiempos antiguos que
convirtieron esta pieza en un símbolo popular. Originalmente contaba con
ocho brazos, solo que uno de ellos, al parecer, fue mutilado por un disparo que
le costó la vida a un joven y que hizo desaparecer el brazo. RANSOL
Ransol es otra pequeña aldea que cuenta con un importante monumento:
una ermita románica, recientemente restaurada y que ejerce un especial
dominio sobre el resto de la aldea, con sus casas de montaña y sus cumbres
de formas caprichosas. Cerca de esta aldea, en el camino hacia Tartel,
se encuentra una formación de hormigón muy atractiva para los alpinistas
y los aspirantes a serlo; conocida como el Rocódromo, el sitio ideal
para probar la fortaleza personal antes de decidirse a pasar unos días
en las estaciones de esquí y alpinismo. | ENCAMP |  |
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Se trata de la segunda Parroquia tanto en extensión como en antigüedad.
Ubicada prácticamente en el centro geográfico Pprincipado, cuenta
con una privilegiada situación en el corazón pirenáico; altas
montañas en su territorio que alcanzan los 2.000 metros en tanto que su
centro de actividades, con sus 1.260 metros y un clima seco mediterráneo,
es un lugar ideal para los deportes al aire libre y el entrenamiento previo al
ascenso a la alta montaña. La presencia de un gran número de lagos,
entre los que destacan los de Engolasters, Illa y Montmalús,
la convierten en un sitio ideal para la pesca y le brindan un adecuado soporte
en cuanto a las necesidades básicas. La presencia de antiguos estanys,
especie de círculos glaciares prehistóricos, garantizan un paisaje
mítico y una oportunidad a la diversión y a la cultura de la geología.
Por último, los límites de Encamp rozan, tras pasar grandes macizos
montañosos, las fronteras española y francesa, convirtiéndola
así en una de las comarcas más relevantes política y administrativamente.
ENCAMP La capital, Encamp,
es una pequeña y pintoresca población de escasos siete mil habitantes.
Enclavada en un pequeño valle, sus casitas frágiles en apariencia
y fuertes en historia con construcciones de arraigo y modernos centros de actividad
popular, sobresalen en medio del impresionante entorno.
El Edificio del Comú, sede del ayuntamiento, es quizá la
pieza más modernista de esta ciudad. De estructuras geométricas,
consolidado a través de fuerte piedra y cristal, compone una mole de color
azul oscuro que se destaca entre los edificios históricos que le circundan.
Por otro lado, la Casa Comuna de Encamp representa un contacto con la modernidad
a través de su estructura de cristal, acero y el enorme cristal-espejo
que refleja constantemente una parte de este paisaje montañoso. Por su
parte, la Iglesia Parroquial de Santa Eulalia posee un rústico campanario
de más de 23 metros desde donde se puede gozar de una espléndida
vista. Entre los lugares de mayor interés, destaca
el Museo Nacional del Automóvil, que ofrece un recorrido del automovilismo
desde 1894 hasta 1950 a través de 80 coches, 50 motocicletas y más
de 100 bicicletas. Se pueden apreciar, además, las piezas originales que
componían a los antiguos coches y vehículos aquí expuestos.
La pieza más adorable del museo es una colección de coches en miniatura,
elaborados en porcelana y hierro, verdaderas piezas de antología (Horario:
de martes a sábado de 10:00 a 13:00 h. y de 16:00 a 19:00 h. Los domingos
solo por las mañanas). LA
MOSQUERA La Mosquera es un diminuto pueblo en el margen
izquierda del río Valira y su mayor atractivo es la Iglesia de Sant
Miquel de la Mosquera, construcción de estilo románico del siglo
XII. Cuenta con un precioso retablo muy a tono con el lugar, natural, antiguo
y hermoso. LES BONS Y VILA
Situada sobre una especie de terraza arrinconada contra una gran muralla montañosa,
Les Bons se distingue por su Iglesia de Sant Romá, la construcción
más antigua, consagrada en 1163. De estilo románico, la nave central
se encuentra dividida en tres partes por arcos torales que sostienen a una bóveda
de cañón. Entre sus piezas más importantes están las
réplicas de los frescos pintados por el Maestro de Santa Coloma, su Retablo
renacentista y su Cristo Barroco. Por fuera, la Iglesia mantiene el encanto y
la armonía con Les Bons, al permanecer en su estado original.
Vila emerge en la comarca de Encamp para ofrecer su armoniosa visión
encumbrada por su Capilla de Sant Romá, de aspecto más primitivo
y tosco que la de Les Bons. ELS
CORTALS Como un pueblo fantasma perdido entre los mágicos
y surrealistas paisajes, aparece Els Cortals, una aldea dibujada en la
distancia que solo adquiere vida durante la época de recolección
de los campos de tabaco que la rodean. La Capilla Románica de Sant Jaume
dels Cortals, vigila el tiempo en el que la vida parece extinguirse en esta
zona. PAS DE LA CASA
Sin lugar a dudas, entre los mayores atractivos de la Parroquia de Encamp se encuentra
la reciente, moderna y funcional ciudad de Pas de la Casa. Dedicada fundamentalmente
a la promoción del esquí, esta comunidad se encuentra enclavada
en una especie de meseta alta, rodeada de nieves constantes. Su nombre proviene
de una antigua cabaña situada en el mismo lugar donde hoy se erige la ciudad.
Entre los sitios que más destacan en Pas de la Casa, está La iglesia
de Sant Pere del Pas de la Casa, de estilo modernista y consagrada en 1985.
A dos aguas, cubierta por un techo en azul cobalto vibrante y llamativo por su
contraste con la piedra gris, la iglesia es el centro de atracción en la
panorámica generalizada de la ciudad. ESCALDES-ENGORDANY
Escaldes-Engordany fue la última Parroquia que se conformó en
el Principado de Andorra. Anteriormente perteneció a la Parroquia de Andorra
la Vella, sin embargo, el crecimiento económico y demográfico de
ambas obligó a su separación en 1978. En realidad, Escaldes-Engordany,
apenas está conformada por el antiguo pueblo de Les Escaldes y el más
joven de Engordany. Cabe señalar que la división política
de ambas Parroquias es imperceptible en el natural paisaje que envuelve a ambas. ESCALDES
Escaldes debe su nombre a las aguas sulfurosas que abundan en la región,
aguas que brotan en medio de su casco antiguo o en sitios más alejados
y que alcanzan hasta 601 C de temperatura,
convirtiéndose en el principal atractivo turístico de la zona con
sus balnearios y saunas. Engordany es un territorio menos agreste, literalmente
unido a Escaldes, en la ladera del monte de Padern y en las cercanías del
lago Engolasters. El más importante de los atractivos
de la Parroquia es el Balneario Termolúdico de Caldea, el mayor
centro de esta especie en Europa. Cuenta con 6.000 m2. de superficie, repletos
de cascadas naturales, géisers, spas, saunas, salas de belleza, salones
de recreo, etc. A la belleza de la naturaleza que encierra, hay que sumarle el
impresionante diseño arquitectónico que la compone: una pieza modernista
de espejos, cristales y ornamentos en acero, con elementos piramidales que apuntan
hacia el cielo. En medio de ese ambiente montañoso, cuajado de blanca nieve
gran parte del año, el Balneario impacta por su perfecta frialdad exterior,
con la fortaleza y funcionalidad que su sola estructura emana. En el interior,
la salud y la relajación se imponen en tanto que el frío del exterior
no tiene invitación. Cientos de personas acuden a Caldea a recuperar su
salud, a mejorar su figura o a encontrar un estado de relajación y tranquilidad
que escasea cada vez más en las grandes ciudades europeas. Haciendo una
combinación de los adelantos tecnológicos más modernos, pero
retomando la sabiduría de las antiguas creencias populares, se combinan
en este sitio los tratamientos con plantas y frutas aromáticas, sauna y
bronceado artificial entre muchos otros. Existen múltiples oportunidades
para que el visitante disfrute de la relajación que las aguas termales
ofrecen y desee volver a este sitio con frecuencia, algunas de ellas consisten
en pases por dos o tres horas e incluso por un día. Para más información
puede ponerse en contacto a: Parc de la Mola No. 10, Escaldes-Engordany, Tel.
(376) 82-86-00 y 86-57-77. Dentro de los sitios de interés
tradicionales, se encuentra la Iglesia de Sant Jaume, construída
recientemente, pero respetando el estilo románico que predomina en Andorra.
Siguiendo el camino hacia el lago, se accede al rellano
donde se localiza la Iglesia de Sant Miquel d'Engolasters, templo románico
del que destaca especialmente su torre de tres pisos. El interior se encontró
antaño cubierto por unos hermosos frescos románicos ejecutados por
el Maestro de Santa Coloma, mismos que fueron trasladados al Museo de Arte de
Cataluña, en Barcelona. Sin embargo, se han hecho copias exactas de los
murales originales. Por último, en cuanto a piezas eclesiásticas,
conviene visitar la antigua y prerrománica Iglesia de Sant Romà
dels Vilars, que resulta sorprendente por su sencillez y austeridad, considerándose
uno de los primeros antecedentes del románico. En
cuanto a sitios atractivos no religiosos, destaca el Museo de Maquetas de Arte
Románico, ubicado en el corazón de Engordany. Cuenta con 25
piezas que representan a las iglesias, palacios o sitios más relevantes
del Principado de Andorra, elaboradas por el pintor, escultor y maquetista Josep
Colomer y que impactan por su fidelidad, realismo y belleza.
De gran clase y magníficas piezas, el Museo Josep Viladomat es
un homenaje al brillante escultor catalán de nacimiento y andorrano por
adopción. Más de 140 piezas de diferentes épocas, materiales
y conceptos componen la exposición permanente. El
recorrido por Escaldes-Engordany puede culminar con una visita al Lago de
Engolasters, cercano al templo de Sant Miquel. Se trata de un pequeño
lago que destaca por la suavidad de sus aguas plateadas y por el marco rizado
que le proporcionan los bosques que le rodean. Nacido de una vieja leyenda, el
lago da vida a un paisaje capaz de conmover a cualquiera, proporcionando una calma
y paz poco común. | SANT
JULIÀ DE LÒIRA |  |
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La última Parroquia que describiremos es Sant Julià de Lòria.
Se trata de la entrada al Principado para quienes provienen de La Seu d'Urgell,
España. Su ubicación hacia el suroeste le emparenta más con
el acento y espíritu catalán que con el francés. Anteriormente
se llamaba Laurèdia y cuenta con algo más de 7.000 habaitantes.
Es de las zonas geográficas de menor altura dentro del Principado pues
apenas ronda los 900 metros No deja de sorprender esa especie de arrinconamiento
en el que se encuentran la Parroquia con los límites del río Valira
por un lado y por otro la cadena montañosa conocida como La Senyoreta,
sobre la cual existe una abundante vegetación, así como algunas
poblaciones que describiremos más adelante. Existen
evidencias que señalan la temprana ocupación de este territorio
por el hombre. Piezas de artesanía y monedas ibéricas y romanas
permiten saber que desde los siglos II a.C. ya se habitaba este espacio. Se cree
que se utilizó como centro de refugio para aquellos antiguos pobladores
de la península ibérica y los litorales mediterráneos. También
hay suficientes evidencias arqueológicas como para señalar que se
trata de la Parroquia más antiguamente ocupada en la Edad Media: las poblaciones
de Aubinyà y Juberri, en el corazón de La Senyoreta así lo
atestiguan. Sin embargo, la capital, Santa Julià de Lòria, es ligeramente
más joven. Colocada sobre un espacio que topa con la dureza del macizo
del Coll de la Manyiga, la ciudad se ha expandido lateralmente, entre el espeso
bosque. SANT JULIÀ DE LÒIRA
La Iglesia de Sant Julià y Sant Germá es posiblemente el
monumento que más destaca en la capital. De estilo románico con
su alta torre que contiene el campanario, lo más destacado es la talla
de la Virgen María, también románica, de 68 centímetros
con un colorido tenue, sencillo y atractivo. Por su parte, el Puente de la
Margineda, construido para cruzar un cauce del río Valira, es un ejemplo
puro de la ingeniería medieval que aprovechaba al máximo la naturaleza.
En la actualidad se encuentra un poco deteriorado por la vegetación que
le ha invadido y que impide, al menos de lejos, darse cuenta de la piedra que
lo compone y que le ha mantenido en su sitio por tantos siglos.
Del siglo XX destaca el Centro Cultural y de Congresos que ofrece la alternativa
al turismo cultural y de negocios. A diferencia de otros centros de congresos,
este ha cuidado que su apariencia exterior guarde más armonía con
el encanto clásico que la piedra grisácea y ocre le ha regalado
a Andorra. Su inmensa mole rectangular y casi unidimensional, es un homenaje a
la misma piedra con que se encuentran realizadas la mayor parte de las iglesias
románicas del país. Su ubicación junto a la Plaza de la
Germandat, es una especie de continuidad de ese paraje tapizado con adoquín
del mismo color que las paredes del edificio. Dos auditorios ampliamente reconocidos,
el Claror y el Rocafort, cuentan con lo mejor de las telecomunicaciones y se han
convertido en sede de eventos culturales de toda índole. NAGOL
En la capital de la Parroquia, partiendo de la Plaza Laurèdia, nace
la carretera que lleva a Nagol, una pequeña aldea con solo tres
casas en conjunto, que posee y custodia uno de los monumentos románicos
más importantes de Andorra: la Iglesia de Sant Cerní de
Nagol, consagrada en el año 1055. Una de sus peculiaridades es que,
a diferencia de la mayoría, se encuentra estratégicamente construida
sobre una colina para vigilar el entorno. Su estructura sigue la línea
románica de nave central rectangular, escasamente ornamentada, pero en
el siglo XVII recibió la construcción de una nueva nave añadida,
con forma similar, aunque más pequeña. Carece de la clásica
Torre del campanario alta y esbelta que identifica al resto de las iglesias andorranas
y apenas si posee un pequeño espacio semicircular al fondo y una fachada
ligeramente elevada y plana desde donde se ubica la campana. El interior guarda
retablos muy especiales, una cruz procesional del siglo XII y unos originales
frescos románicos que representa a los personajes celestiales con un sentido
más humano, añadiéndoles características como barbas,
cabellos y gestos que regularmente no se les confieren a los personajes divinos. AIXOVALL
Y BIXESARRI Aixovall es otro pintoresco pueblo
de la región de Sant Julià de Lòria. Su encanto radica en
ese aire de montaña y en las típicas casas que lo conforman. Cuenta
con buenos hoteles para hacer un descanso. Muy cerca, Bixesarri, una aldea
que regocija la vista con sus casitas de estilo y construcción similar
y uniforme, de consistencia pétrea y a base de sillares superpuestos. Aquí
mismo podrá visitar la mansión conocida como La Casa de
Pedro, que guarda un mobiliario antiguo muy atractivo.
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