Se dice que la diosa Gefión separó Zelandia de Suecia y así
quedó en medio del mar. Es la mayor de las islas de Dinamarca y en ella
se encuentra la capital.
COPENHAGUE
El viaje a Dinamarca nos lleva inevitablemente a Copenhague (en danés:
Kobenhavn), que significa "Puerto de los Mercaderes". El nombre hace
honor a su historia ya que la ciudad fue en otro tiempo uno de los principales
núcleos comerciales del norte europeo. Convertida desde el siglo XV en
la capital del país, es la ciudad más grande y vital de Escandinavia.
Fue fundada en 1167 por el obispo Absalón y cuenta con una población
que supera hoy el millón de habitantes.
Copenhague
es principalmente una ciudad de bajos edificios dispuestos en una armonía
ejemplar. Los campanarios de las iglesias añaden su particular pincelada
y sólo unos pocos hoteles de moderna construcción rompen la línea
del cielo. La ciudad tiene una activa vida nocturna que continúa hasta
primeras horas de la mañana y para los turistas ofrece, además,
un fascinante mundo de museos, castillos y viejas iglesias que explorar.
A pesar de ser una gran ciudad es bastante fácil moverse en Copenhague.
El centro de la villa es básicamente peatonal y las calles principales
cuentan con circuitos de bicicletas para todos aquellos que prefieran este sano
medio de transporte.
Para orientarse y disfrutar de algunas
de las visitas obligadas del centro de la ciudad se puede dar un paseo de medio
día desde el Ayuntamiento (Radhus), construido en el año
1905 donde se encuentra el Reloj Mundial de Jens Olsen, un singular aparato
dotado de un mecanismo de reloj astronómico, cuyo funcionamiento es explicado
por un guía en la visita (que pueden visitarse junto con la torre), hasta
la famosa estatua de La Sirenita (Den Lille Havfrue), una pequeña
escultura de bronce de 1913, obra del escultor Edvard Eriksen, que contempla el
mar desde Langelinie.
Lo primero que se admira en
este paseo es la fuente de la Plaza de Gammel Torv, la que fuera
el mercado central de la vieja ciudad. En ella aún se venden bisuterías,
joyas, flores y frutas. Más abajo se encuentran algunos curiosos edificios
antiguos, entre ellos el Teatro Real, sede del Ballet Real de Dinamarca
y el Palacio de Charlottenborg, una construcción barroca holandesa
del siglo XVII, donde se ubica la Academia Real de las Artes. En el edificio también
tienen lugar exposiciones de arquitectura y arte contemporáneo (abierto
al público). Lo más pintoresco del recorrido es el Canal de Nyhavn
utilizado antiguamente por los comerciantes para llevar sus mercancías
hasta el corazón de la ciudad y que ha sido también encuentro favorito
de navegantes y escritores tales como Hans Christian Andersen. Hoy, sus orillas
están bordeadas por una línea de edificios restaurados con numerosos
cafés a sus pies.
El Castillo de Amalienborg,
es otro de los lugares que no hay que perderse. Los cuatro palacios idénticos
de este castillo se construyeron entre 1749 y 1760. Este lugar ha sido la residencia
real desde el siglo XVIII. En el Palacio de Christian VIII se pueden admirar
los salones privados de tres generaciones de reyes de Dinamarca y a mediodía,
el cambio de guardia, cuando la reina se encuentra en la residencia.
De camino hacia Churchillparken, encontramos el Frihedsmuseet, donde
se recuerda la historia de la Resistencia danesa a la ocupación Nazi. La
entrada al museo es libre. Pasando la inmensa Gefion Fountain y atravesando
el parque se alcanza por fin la famosa Sirenita, con un gran puerto industrial
a sus espaldas, cosa que puede desilusionar a los admiradores. A pocos minutos
y atravesando un puente de madera, se puede llegar hasta Kastellet, una
interesante construcción del siglo XVII, y pasando de nuevo un segundo
puente alcanzar el Churchillparken.
En el Barrio latino
de Copenhague, se encuentran numerosos cafés y tiendas de libros de
segunda mano. Una nota curiosa es la catedral neoclásica de Copenhague,
Vor Frue Kirke, con sus altos techos y columnas, parece más un museo
que una catedral. En ella se encuentran los trabajos más aclamados de Bertel
Thorvaldsen: las estatuas de Cristo y los Doce Apóstoles.
También hay que visitar la Torre Redonda, Rundetarn, hecha construir
por Christian IV en 1642 como observatorio astronómico. Un pasillo en espiral
de 209 metros sube hasta el mirador. Y como no, el Castillo de Rosenborg
Slot, obra asimismo de este rey. En el citado castillo, de estilo renacentista
holandés, se exponen los objetos personales de varios monarcas daneses
así como las joyas de la corona. La sala de porcelanas guarda colecciones
de los siglos XVII y XIX. El lugar está rodeado por un gran parque, abierto
al público, denominado el Parque del Rey. No lejos de allí
puede hacerse una visita al Jardín Botánico y al Palmehus,
disfrutando así de un exótico paseo por el interior de una preciosa
casa de cristal llena de plantas tropicales.
En una pequeña
isla, dentro de Copenhague (Slotsholmen), rodeada por el puerto y los canales
que la separan del centro de la ciudad, se encuentran algunos monumentos
de especial interés: el Palacio de Christianborg, construido en
1907-1928. Entre otras cosas alberga al parlamento danés, el Folketing,
las Salas Representativas Reales y, bajo la torre, en el mismo lugar donde se
eleva este castillo aventurándose en la historia del país se pueden
explorar las Ruinas de la Fortaleza de Absalon, restos de un fuerte hecho
construir por el obispo Absalon en 1167; el Teatermuseet, de 1766, donde
se refleja la historia del teatro danés desde el año 1700 hasta
nuestros días; el Museo Real de Coches con los caballos reales,
cochera con carrozas de gala y coches; el Museo de Trajes, ubicado
en un hermoso edificio que contiene un variado conjunto del arsenal real: armas
de mano, cañones, viejas armaduras, uniformes y banderas desde aproximadamente
el año 1400 hasta hoy día; el Edificio de la Bolsa construido
por el Rey Christian IV. Solamente puede ser visto desde fuera. Su torre en forma
de dragón retorcido es muy interesante; el Thorvaldsens Museum,
donde se exponen las estatuas del famoso escultor danés, Bertel
Thorvaldsens, quien fue fuertemente influido por la mitología grecolatina.
Algunos
Museos
La Biblioteca Real es otro lugar curioso
de la ciudad, data del siglo XVII y en su frente posee hermosos jardines. Muchos
de los manuscritos originales del escritor Hans Christian Andersen se encuentran
en sus archivos.
El Nationalmuseet, contiene colecciones
de la Edad Antigua, la época de los Vikingos, la Edad Media, el Renacimiento
y la Edad Moderna de Dinamarca, además de una colección etnográfica
y la Colección Real de Monedas y Medallas. Cuenta también con exposiciones
temporales.
El Ny Carlsberg Gliptotek, contiene
colecciones únicas egipcias, griegas y romanas, de los impresionistas franceses,
escultura francesa y arte danés del siglo XIX.
El
Statens Museum for Kunst, con pinturas y esculturas danesas además
de una colección representativa de pintura europea y obras gráficas
así como dibujos originales de los últimos 600 años. También
se recomienda visitar el Museo Blixen, dedicado a la baronesa Karen Blixen,
famosa escritora conocida bajo el seudónimo de Isak Dinesen. La creación
de este museo ha sido posible a raíz de la película "Memorias
de África". Otro museo de interés es el de juguetes de niños
de todos los tiempos. El Hirschsprungske Samling, importante colección
de arte danés desde 1800 a 1910, incluye en los interiores muebles artísticos
daneses. Abierto diariamente todo el año salvo los martes.
Christianshavn
Christianshavn, establecida como centro comercial y militar en 1600 por Christian
IV para la expansión de la ciudad de Copenhague y todavía rodeada
de murallas y cortada por canales, es hoy una mezcla de zona de comercios y modernos
edificios de apartamentos. A pocos minutos de allí se encuentra Vor
Frelsers Kirke, del siglo XVII, donde se puede admirar el órgano de
la iglesia y el altar barroco. Así como una vista panorámica de
la ciudad si se es capaz de ascender hasta la alta torre.
OTROS
LUGARES DE INTERES EN ZELANDA
Rungstedlund
El Museo de Karen Blixen, se encuentra en Rungstedlund, en casa de la escritora.
Roskilde
Desde la Edad Media los reyes daneses son enterrados en la Catedral de
Roskilde, ubicada en la ciudad del mismo nombre, una de las más
importantes de Zelanda. Esta majestuosa catedral fue fundada en el siglo XII y
ampliada durante los siglos siguientes. Es considerada una de las más bellas
catedrales góticas de ladrillo del norte de Europa.
También en Roskilde se encuentra el Vikingeskibshallen, pabellón
donde se exponen cinco barcos vikingos restaurados, los cuales se hundieron en
el Fiordo de Roskilde alrededor del año 1000.
Hillerod
El Castillo de Frederiksborg, en Hillerod (Zelanda). Se trata de una construcción
renacentista, obra del Rey Christian IV de 1602-1620, contiene actualmente el
Museo de Historia Nacional. En su interior se puede admirar una curiosa
galería de retratos, muebles y arte industrial. No lejos de allí
se encuentra el Castillo de Fredensborg, la residencia real en primavera
y otoño. Fue construido en 1722 con un marcado estilo italiano. El Castillo
se abre al publico solamente en el mes de julio, pero el parque continúa
abierto durante todo el año.
Helsingör
Sin duda alguna resulta apasionante una visita al escenario de una de las más
famosas obras teatrales de todos los tiempos: el Castillo de Krongborg,
construido entre 1574 y 1585, en estilo holandés renacentista, popularmente
conocido por situarse allí la obra Hamlet, de Shakespeare. Se encuentra
en el nordeste de Zelanda, en Helsingör, a 47 kilómetros de Copenhague.
Está abierto todo el año pero las visitas guiadas sólo se
realizan en verano. El castillo es impresionante, rodeado por una doble muralla
y fosos, se asoma majestuoso al estrecho de Oresund. Debido a su emplazamiento
estratégico fue utilizado como fortaleza militar, transformado luego en
amena residencia ricamente decorada hubo de ser reconstruido tras el incendio
de 1629. El elegante perfil de las torres y el verde gris de los tejados de cobre
hacen del Castillo de Kronborg una de las obras maestras de la arquitectura danesa.
Entre las numerosas salas abiertas al público destacan las salas reales.
Son dignas de ver, también, la sala de ceremonias, la iglesia y las defensas.
Humbaek
El Museo de Louisiana, está situado a tan sólo 34 kilómetros
de Copenhague, en el pueblo pesquero de Humbaek, es uno de los más interesantes
museos de arte moderno de los países nórdicos. Comprende una importante
colección permanente de pinturas del siglo XX, tanto danesas como internacionales,
además de una interesante colección de esculturas.
Fakse
Otro lugar curioso para visitar es Briggeri, en Fakse, al sur de Zelanda, una
fábrica de cerveza. Además de la visita se pueden probar los productos.
Naestved
La antigua ciudad de Naestved, es la ciudad del escuadrón de caballería
Gardehusarerne, el cual desfila a caballo todos los miércoles del año
por las calles de la ciudad.
Holme-Olstrup
Al noreste de Naetsved en Holme-Olstrup, se encuentra el País de los Bombones
(Bon-Bon Land), que permanece abierto de mayo a septiembre. Y al sur, el Castillo
de Gavno, de estilo rococó.
Frederikssund
En Frederikssund (Zelanda) se encuentra el Museo de JJ. Willumsens, con pinturas,
dibujos y obras gráficas, escultura, cerámica y fotografías
de este artista.
Hejninge
En Hejninge destaca el nuevo Museo Vikingo de Trelleborg, donde se hallan los
restos de una fortaleza de la época de los vikingos con casa y vallas vikingas
reconstruidas.
Isla Faro
En la pequeña Isla Faro está el Museo de Carretas, que da a conocer
el desarrollo histórico del servicio de carretas danés.
La Península de Jutlandia, la única parte de Dinamarca conectada
con tierra europea, fue originalmente poblada por los Jutes, una tribu de origen
germánico. La costa oeste de la península está formada por
interminables extensiones de playas arenosas. La mayoría de las principales
ciudades, como Arhus y Aalborg, se hallan en la costa este. En el norte predominan
las dunas, mientras que en el sur abundan las zonas pantanosas. En el interior
se encuentran los bosques, granjas y praderas de colores verdes brillantes en
primavera y tonos marrones en otoño.
AALBORG
En Aalborg, una de las principales ciudades del territorio de Jutlandia, no estaría
de más hacer una visita el Museo Marítimo donde se describe
el desarrollo de la navegación civil y militar de Dinamarca, y cambiando
de escenario pero en la misma ciudad se encuentra el zoológico más
grande de Escandinavia con más de mil animales de países de todo
el mundo.
ARHUS
Si lo que se quiere es disfrutar de aire fresco mientras aprendemos otras interesantes
curiosidades de la ciudad, hay que acercarse a Arhus, la segunda ciudad
de Dinamarca. En ella encontramos Den Gamle By, un museo urbano al aire
libre que ofrece una idea de la cultura urbana danesa. En el interior se hallan
los edificios de los comerciantes, talleres, tiendas especiales, y colecciones.
En la misma ciudad hay otro interesante museo Det Danske Brandvaernsmuseum,
que alberga en su interior coches de bomberos y bombas de incendios.
OTROS
DE JUTLANDIA
Si nos trasladamos a Skagen, el
Museo de la Ciudad ofrece una excepcional colección de los pintores de
Skagen del período 1830-1930. Mas al norte, se encuentra Grenen,
una punta de arena digna de ver donde se encuentran los Estrechos de Kattegat
y Skagenak.
En la ciudad de Frederikshavn está
ubicado otro interesante museo, el Bangsbomuseet, con buques mercantes vikingos
del siglo XII, una colección de carros, interiores y además un departamento
de la lucha por la libertad 1940-45.
En la ciudad de Kolding
cabe destacar el Jardín Geográfico con más de 1.000 árboles
y plantas de todo el mundo y el Kunstmuseet Trapholt, con obras de arte y artesanía
de los artistas daneses de este siglo. El museo está situado en una hermosa
zona natural con vistas al Fiordo de Kolding.