| BRATISLAVA |  |
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Bratislava, que se extiende a la margen izquierda del Danubio, fue creada en el
907, y ya era una gran ciudad en el siglo XII, y experimentó un gran auge
a partir de la creación de la universidad por la monarquía húngara
en 1467. Muchos monumentos antiguos perduran en la ciudad vieja que hablan del
esplendor bajo dominio húngaro, al igual que los museos, sorprendentemente
ricos. Bratislava tiene además la ventaja de no estar invadida por el turismo
occidental, como sucede con Praga y Budapest. Se puede
comenzar la visita por el Museo Nacional Eslovaco y continuar, cerca de
él, por la ultramoderna Galería Nacional Eslovaca, la mejor
colección de arte en el país. La iglesia
Franciscana (1297) posee una original capilla gótica, y el esqueleto
de un santo en una urna de cristal. Enfrente se puede contemplar el Palacio
Mirbach, un bonito edificio rococó que contiene una buena colección
de arte. Cerca del palacio se encuentra la Torre Miguel, que contiene una
colección de armas antiguas y ofrece una preciosa vista de la ciudad. Hacia
el sur, el Palacio de la Cámara Real (1756) alberga hoy la biblioteca
universitaria, y fue en su tiempo la sede del parlamento Húngaro.
En la parte más alta de la colina de Mikulasska se alza el Castillo
de Bratislava o Hrad. Es una de las estampas típicas de la ciudad,
y desde él se divisa una de las mejores panorámicas de la ciudad.
Gran parte de este recorrido puede hacerse a pie para después sentarse
a comer o tomar algo en alguno de los restaurantes y cafés, relativamente
económicos, especialmente en las calles centrales de Staré Mesto. | ESLOVAQUIA
OCCIDENTAL |  |
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KOMARNO
Komarno,
a la orilla del Danubio, es uno de los pasos más frecuentes entre Eslovaquia
y Hungría. Hay trenes económicos que parten de esta ciudad, y también
se puede cruzar la frontera a pie, a través del gran puente erigido en
1892 entre Komarno y Komarom, en el país magiar. Los Ausburgo construyeron
aquí impresionantes fortificaciones que impidieron que la ciudad fuera
nunca conquistada por los turcos. Merecen la pena verse las torres de la Iglesia
de San Andrés y el Museo del Danubio. Aunque inaccesible por
ser un puesto militar, la gran fortaleza cerca de la unión del Danubio
y el Váh se exhibe imponente ante el turista. TRENCIN
Trencin, donde el valle del río Vàh comienza a estrecharse entre
los Cárpatos Blancos y las Montañas Strazov, es hoy
el centro de la industria textil eslovaca, y ofrece al viajero el recuerdo de
su rico pasado histórico, especialmente palpable en el castillo
que domina la ciudad, y que data del siglo XI. | ESLOVAQUIA
CENTRAL |  |
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A mitad de camino entre Bratislava y Kosice, Zilina es la puerta a las
Montañas Malà Fatra, y un importante nudo de comunicaciones
desde su fundación en el siglo XIII. A pesar de ser la tercera ciudad mas
grande del país, Zilina es todavía una agradable ciudad no muy frecuentada
por turistas, con hermosas plazuelas y muchas tiendas interesantes.
Las montañas Malà Fatra se extienden 50 kilómetros a través
del noroeste de Eslovaquia. El Monte Vel'ky Krivan (1078 metros) es su
máxima elevación. Doscientos kilómetros cuadrados de la zona
están incluidos en el Parque Nacional de Malà Fatra, en cuyo
centro se encuentra Vràtna, un hermoso valle rodeado de bosques
por todas sus laderas. Reconocida por su rica flora, el valle tiene algo que ofrecer
a todo el mundo. Hay senderos para el trekking y rutas para escaladores más
aventurados. Hay gran cantidad de lugares para comer y alojarse, aunque en verano
se masifica un tanto. En invierno se convierte en una apreciada estación
de esquí. | ESLOVAQUIA
ORIENTAL |  |
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Eslovaquia Oriental es una de las zonas turísticas más atractivas
de Europa del Este. En una compacta zona se puede disfrutar de magnífico
montañismo en las montañas Vysoke Tatry, rafting en el río
Dunajec, poblaciones históricas como Levoca y Bardejov,
el gran castillo medieval de Spisske Podhradie, el acogedor balneario de
Bardejovske Kúpele y el bullicio urbano de Kosice, la segunda
ciudad del país. Además, la proximidad de
Ucrania le da un toque exótico a la región, más eslavo. Es
fácil moverse alrededor de la zona pues hay trenes y autobuses muy frecuentes
a todos los lugares mencionados, además de a Polonia y Hungría.
A pesar de todos estos atractivos, esta región de Eslovaquia se mantiene
aún al margen de las rutas más frecuentadas por los turistas.
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