El escritor esloveno más conocido es el poeta romántico
France Preseren (1800-49), cuyo estilo literario inspiró la conciencia
nacional eslovena. Su rostro aparece en algunos billetes del país.
El movimiento artístico esloveno de vanguardia "Neue Slowenische
Kunst" tiene una enorme fuerza, y el paradigma del sentimiento iconoclasta
prevalecientes en el Europa poscomunista. Por ejemplo, el grupo de rock Laibach
organiza sus conciertos como si se tratara de mítines nazis.
El esloveno medio posee una educación notable, y generalmente hablan al
menos otro idioma aparte del esloveno, lo cual es imprescindible en un país
tan pequeño y tradicional cruce de camino entre diferentes culturas. A
principios del siglo pasado, Charles Nodier, un humanista francés se refirió
a Eslovenia como una auténtica Academia de Artes y Ciencias, dada la cultura
y conocimiento de idiomas de sus habitantes.