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Hungría ofrece una gran diversidad de objetos que hacen las delicias de cualquier viajero. La artesanía húngara es muy apreciada por su esmerado trabajo, su magnífica calidad y sus precios económicos. Es muy famosa la madera tallada, como cajas de todos los tamaños, baúles, cabeceras de cama, mesas, puertas, sillas, pitilleras, atriles para libros, etc. Todos ellos con un original diseño y un excelente acabado.
Si la madera tallada es célebre no lo es menos los textiles. Los bordados y encajes húngaros son preciosos, destacando los de Kalocsa en blanco o de vivos colores, y los tejidos con motivos matyó. Se pueden encontrar camisas, faldas, vestidos, chalecos, ropa de cama, manteles, cojines y tapices. Mención especial merecen las alfombras de elegantes diseños confeccionadas a mano en telares que pueden ser del siglo pasado. Si usted es amante de la ropa a medida recuerde que en Budapest, hay sastres que han cosido para personalidades de todo el mundo y que están dispuestos ha realizar un trabajo perfecto hasta conseguir que el modelo elegido le siente como una segunda piel.
La porcelana y la cerámica de Hungría son muy apreciadas. Las más conocida son la de Herend, pintada a mano y la porcelana Kalocsa que se distingue por su decoración de flores de vivos colores. De distinto diseño son las realizadas en la Fábrica de Porcelana Zsolnay, una porcelana revestida de esmalte que le otorga un brillo metálico muy peculiar y la cerámica negra de Nádudvar. Se pueden comprar jarrones, platos, maceteros y las populares campanas en forma de muñecas.
El cristal húngaro es de buena calidad y encontrará elegantes diseños a precios muy razonables.
En Hungría se pueden adquirir antigüedades tanto en tiendas especializadas como en los mercadillos. Recuerde que en estos últimos no ofrecen garantía por lo que es recomendable asegurarse de que la pieza responde a las expectativas tanto en su valor como en el precio.
La cultura ofrece un mercado amplio: libros de autores nacionales y extranjeros en varios idiomas, música clásica y popular reproducida en compact disc, cintas o vinilo a precios baratos, libros antiguos, álbumes de arte de calidad y, sobre todo, mapas, ya que en Hungría encontrará un universos de cartografía, desde lo más nuevo hasta verdaderas piezas de museo. No deje de comprar un libro de cocina con recetas húngaras. Y para cocinar esas recetas ha de adquirir algunos ingredientes típicamente húngaros. Los mercados de especias ofrecen una rica variedad para conseguir el punto perfecto de los platos. Son muy apreciados también el 'foie gras', salami Pick y Hertz, el pimentón de Kalocsa y los bombones rellenos con deliciosas guindas empapadas en coñac, una verdadera delicia. Como bebidas, las más apreciadas son los vinos de Törley, el aguardiente de cereza y albaricoque y el vino denominado Aszú de Tokaj.
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