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Un País de Leyendas
Irlanda es un país mágico y como tal su historia tiene algo de leyenda. En un principio, y según las leyendas que recorren sobre todo los pueblos del país, el irlandés cuenta que sus tierras estaban habitadas por pequeños duendes de los bosques que ahora sólo algunos pueden ver. Ya en un tono más real, aparecieron los celtas, allá por el siglo VI a.C.
Durante mucho tiempo y antes de la llegada de San Patricio, se crearon aldeas que permanecieron independientes. El cristianismo y el latín así como la escritura romana y los monasterios formaron parte del sentir de esta tierra. Con la llegada de los Vikingos se fundaron los primeros asentamientos y el primer núcleo de lo que actualmente es la capital.
En el siglo XI esta población se someterá a los irlandeses. Posteriormente los anglonormandos intentarán invadir la isla bajo las órdenes del rey de Leinster. En el siglo XII los invasores toman la mejor parte del territorio y al llegar Enrique II la isla está sometida como colonia británica.
Los gaélicos luchan sin descanso por su independencia y detienen a los ingleses. Pero las dos culturas se entremezclan pero siempre priman las leyes irlandesas. De nuevo la casa Tudor y Enrique VIII intentarán someter a los irlandeses. Después de duras luchas y rebeliones el territorio irlandés queda sometido a la Corona Británica en el siglo XVI.
Un siglo más tarde un grupo de presbiterianos escoceses se instalan en el Ulster agravando la situación. Durante una época siguen las revueltas y los campesinos irlandeses sufren las consecuencias más terribles. El bloqueo y las duras leyes sociales continúan hasta que en 1779 las leyes de Gardiner permiten por fin el libre comercio y la isla experimenta una época de desarrollo.
Extraña Diáspora
Por aquella época llegan las ideas de la Revolución Francesa, pero de nuevo son acalladas las voces y se suprime el parlamento irlandés.
Mientras en Inglaterra triunfa la Revolución Industrial los campesinos irlandeses viven en la miseria agudizada por la plaga de la patata. Muchos huyen a América. Las tierras abandonadas son ocupadas por nuevos colonos británicos.
La idea de libertad llega a Estados Unidos con el Movimiento Feniano. Aparecen diversos movimientos nacionalistas y finalmente Irlanda tiene un Parlamento Propio. Las luchas acaban por reforzarse apareciendo el IRA, el Ejército Militar Irlandés.
En 1920 una ley dictaminó la Irlanda en dos. En 1921 se establece el estado libre de Irlanda. Belfast se niega a formar parte del estado libre irlandés hasta que estalló la guerra entre las dos partes situación que prevalece hasta nuestros días.
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