Islandia es la segunda isla más grande de Europa, nacida
de un cataclismo telúrico, emerge desde el fondo del mar en el norte de
Europa por encima del Círculo Polar Artico. Tiene una extensión
de 102.819 kilómetros cuadrados, y la mayor distancia entre el norte y
el sur no sobrepasa los 300 kilómetros. Su perímetro costero tiene
una longitud de 6.600 kilómetros.
Geológicamente
Islandia es un país joven aún en proceso de formación. En
el interior abundan las montañas y las mesetas deshabitadas, con una altura
media que no sobrepasa los 500 metros. Las tierras más extensas se encuentran
en la llanura costera del sur. En diversas regiones del país burbujean
géisers y fuentes termales, explotadas para calefacciones y piscinas. Pero
si algo abunda en la isla son los volcanes. Se produce como promedio una erupción
cada 5 años, aumentando así las ásperas extensiones de lava
que cubren una quinta parte de la superficie del país, dejando otras disimuladas
bajo los glaciares. El Volcán Hekla es el más famoso, durante la
Edad Media los católicos situaban allí la morada de los condenados.