La gastronomía del archipiélago maltés tiene un carácter profundamente mediterráneo. Entre los alimentos más consumidos destacan la carne de conejo (fenek), el pescado, como la lampuka, o los servidos a la maltesa, y el queso. El ajo, las especias y el aceite de oliva son muy populares. La influencia italiana se deja ver también en su cocina.
Bebidas
La cerveza local es bastante aceptable y los vinos malteses son muy buenos. No hay que olvidar que las condiciones del suelo y del clima son particularmente favorables para la creación de exquisitos caldos.