Avión
Turquía cuenta con buenas comunicaciones aéreas, que comunican las
principales poblaciones. Los vuelos directos, desde diferentes ciudades de Europa
y Asia, a Estambul son frecuentes y las líneas aéreas más
importantes ofrecen servicio en vuelos regulares. Los vuelos charter han aumentado
notablemente en los últimos tiempos y cada vez es más fácil
acceder a otras ciudades como Esmirna, Dalaman, Bodrum y Antalya, centros turísticos
de gran importancia. Los vuelos suelen tener una duración de unas cuatro
horas.
Barco
El mar es otra vía de acceso importante. En los puertos de Estambul,
Esmirna, Antalya, Marmaris, Bodrum, Trabzon, Sam, Dikili, Izmir, Cesme, Bodrum,
Alanya, Mersin y Kusadasi están presentes las principales navieras de todo
el mundo, ofreciendo un servicio regular de entradas y salidas. También
en estos puertos atracan los grandes trasatlánticos que viajan por el Mediterráneo
ofreciendo todas las comodidades. Los cruceros suelen disponer de piscina, restaurantes,
discoteca, bar, salón de juegos, biblioteca y algunos con cancha de tenis.
Además las Líneas Marítimas Turcas, a través de sus
ferrys, mantienen un servicio semanal con Italia desde finales de marzo a principios
de noviembre, así como con otras ciudades europeas.
Tren
Los ferrocarriles turcos mantienen líneas regulares con las principales
capitales europeas. Asimismo, el interior del país, cuenta con una estupenda
red que comunica entre sí a las poblaciones más importantes del
país. Los trenes suelen ser puntuales y no son muy caros, aunque tienen
el inconveniente de ser bastante lentos. La mayoría cuenta con departamentos
de coche cama y coche restaurante, así como primera y segunda clase.
Autobús
Los autobuses son el medio de transporte más utilizado en Turquía
tanto para trasladarse de una ciudad a otra como para viajar por el interior de
las mismas. Son muy económico y cuentan con servicio día y noche
aunque no tienen un horario fijo. Suelen ir bastante llenos por lo que es aconsejable
adquirir los billetes con antelación y presentarse con tiempo suficiente
antes de la salida.
Automóvil
Si decide viajar a Turquía en coche debe tener en cuenta que, además
de la distancia, es necesario atravesar Yugoslavia. La situación en la
que la guerra ha dejado a este país supone un serio inconveniente. Recuerde
que, en caso de viajar con vehículo propio, el permiso de circulación
sólo tiene una duración de tres meses. El registro del coche se
realiza en el momento de entrada a Turquía. Si se piensa estar más
de tres meses, es necesario solicitar un permiso a la Asociación Turca
de Automóviles y Viajes. Si pertenece a algún club automovilístico
la Asociación se hará cargo de los gastos y de la repatriación
del vehículo, de lo contrario el conductor tendrá que responder
de los cargos. En caso de algún incidente es imprescindible notificar a
la policía.
Las principales firmas de alquiler
cuentan con oficinas en el aeropuerto y en las principales poblaciones de
Turquía. Para saber el coste final del alquiler debe tener en cuenta que
al presupuesto inicial hay que añadir un 10 por ciento del total de la
factura. Es necesario ser mayor de 21 años de edad y es muy recomendable
ir provisto de un permiso de conducir internacional, además del carnet
nacional para evitar problemas. Si durante el viaje sufre algún accidente
acuda a la Asociación Turca de Automóviles y Viajes.
Los motoristas deben poseer la siguiente documentación: pasaporte, permiso
de conducir internacional, documentos de la motocicleta, carta verde de seguro
y el 'Carnet de Passage', para aquellos que procedan de países de Medio
Oriente.
Las carreteras turcas están asfaltadas
y se encuentran en buen estado, pero hay que extremar la precaución cuando
se conduce de noche ya que el alumbrado es bastante deficiente. En Turquía
se circula por la derecha y el código de circulación no difiere
excesivamente del resto de países europeos. Los limites de velocidad son
50 km./h. en el casco urbano y 90 km/h. en carreteras.
Taxis
Los taxis tienen un letrero luminoso en la parte superior del coche. No
se suele tener problemas a la hora de conseguir uno ya que son numerosos. Todos
cuentan con un taxímetro que marca el precio en relación con los
kilómetros recorridos. Este servicio también se cubre con los dolmus,
un taxi compartido por varias personas que tiene un itinerario establecido por
la ciudad.