El pueblo lapita fue el primero que se estableció en Fiji,
y pobló sobre todo las costas, basando su subsistencia en la pesca.
Se ha asumido que los lapita llegaron procedentes de Vanuatu o las Salomón
Orientales.
En el siglo X d.C., pueblos de Tonga y Samoa llegaron desde el este, propiciando
guerras de mayor calibre y más organizadas. Más Tonganos
llegaron en el XVIII, con lo que los pobladores hubieron de refugiarse
de nuevo en las fortificaciones. Aunque hubo extensos periodos de paz,
Viti sufría una intensa crisis cuando llegaron los europeos. A
principios del XIX, las disputas locales entre las tribus tenían
a las islas al borde de la guerra civil. Esto hizo pensar a los primeros
colonizadores que las islas estaban en constante estado de guerra.
Primeros
Europeos
El holandés Abel Tasman fue el primer europeo que, en 1643,
informó del avistamiento de alguna parte de las islas. Pudo sortear
los peligrosos arrecifes al noroeste de Vanua Lavu y Tavenui, pero su
descripción del sistema de arrecifes mantuvo alejados a los marineros
occidentales durante 130 años.
En 1774, el Capitán Cook llegó a la pequeña
isla de Vatoa, al sur del grupo de Lau. Su descripción de los nativos
como feroces guerreros y caníbales hizo que durante unos años
nadie quisiera acercarse por la zona.
Las islas principales serían avistadas en 1789 por William Bligh
durante su histórico periplo desde Tonga a Timor. No permaneció
mucho tiempo en la isla debido a la hostil acogida de los nativos, pero
volvió en 1792 para llevar a cabo una exploración del archipiélago.
En 1830 se estableció en Levua, Ovalau, un pequeño asentamiento
de balleneros y convictos escapados de Australia. Los extranjeros se casaron
con mujeres nativas y Levuka se convirtió en uno de los mejores
puertos del sur del Pacífico para comerciantes y buques de guerra.
En 1846, John Brown Williams fue nombrado agente comercial estadounidense
en las islas, y los ingleses, temerosos de que franceses o americanos
tratasen de anexionerse el archipiélago, enviaron a W.T.Pritchard
a Levuka como cónsul en 1858. Las Fiji se habían convertido
para entonces en un importante enclave comercial, y los jefes nativos
firmaban constantes alianzas con norteamericanos, franceses, alemanes
o ingleses, según las necesidades de cada momento. El principal
jefe nativo, Cakobau, dominaba casi todo el territorio, pero no
era capaz de mantener la paz interna. Ante el peligro de anexión
por parte de cualquier potencia debido a la gran inestabilidad internacional
de la época, Cakobau decidió oír el llamamiento del
entonces cónsul británico, Thurston, en favor de
la unión a la corona británica.
Colonia
Británica
Fiji fue proclamada colonia británica el 10 de octubre de 1874
en Levuka. El entonces gobernador de Nueva Gales del Sur fue nombrado
provisionalmente gobernador de la nueva provincia, siendo sustituido posteriormente.
Para asegurarse el tradicional apoyo de los jefes locales, Gordon introdujo
un sistema administrativo que incorporaba la jerarquía existente
en la sociedad fijiana. El cristianismo impuesto por los misioneros sirvió
también como elemento de cohesión y control social y de
protección del orden capitalista que se comenzaba a implantar.
Hasta 1904, el Consejo Legislativo había estado constituido enteramente
por europeos elegidos por el gobernador, por lo que la Constitución
hubo de ser modificada para poder incluir a seis europeos y dos fijianos
elegidos por el Gran Consejo de Jefes. En 1916 el Gobernador decidió
nominar un miembro hindú (miles de hindúes habían
llegado a Fiji en décadas anteriores para servir como mano de obra
barata); habría que esperar hasta 1929 para que fueran elegidos
por primera vez para el gobierno de la colonia, tras una década
de intensa lucha por la mejora de sus condiciones de vida.
Fiji se mantuvo aislada de la I Guerra Mundial dado lo distante del campo
de operaciones, pero el conflicto en el Pacífico durante la II
Guerra Mundial sí involucró a los fijianos, que lucharon
en las Salomón contra los japoneses entre 1942 y 1943. Tras la
guerra, Fiji quedó más expuesta a Occidente, especialmente
a Nueva Zelanda.
Los sesenta fueron la década de la formación de gobiernos
ministeriales, de la obtención del derecho al voto por las mujeres,
del establecimiento de partidos políticos y de cambios constitucionales
dirigidos a favorecer el autogobierno.
La
Independencia
Fiji obtuvo la independencia el 10 de octubre de 1970, tras 96 años
de dominio colonial. La constitución de 1970 seguía el modelo
británico de dos cámaras, con un senado compuesto por jefes
nativos y una cámara de representantes.
En abril de 1987, la derrota en las elecciones del Partido de la Alianza
por una coalición a la que se acusó de estar dominada por
hindúes disparó las tensiones raciales. Tan sólo
un mes después, el teniente coronel Sitiveni Rabuka encabezaba
un golpe de estado incruento, proclamándose director del consejo
de ministros, apoyado por el Gran Consejo de Jefes fijianos. Tras abolir
la constitución de 1970 y numerosos derechos civiles, Rabuka se
erigió en presidente de la República.
Estas circunstancias sumieron al país en una gran inestabilidad
política, social y racial, además de provocar una profunda
recesión económica. En julio de 1990 fue aprobada una nueva
constitución que favorecía primordialmente los intereses
de la etnia fijiana nativa, provocando el rotundo rechazo de los grupos
hindúes y sus líderes.
Tras sucesivas reformas constitucionales, hoy aún continúan
las discusiones sobre la representatividad que cada grupo ha de tener
en el gobierno de las islas.