Nueva Caledonia tiene una población de 178.000 habitantes. La mayoría proceden de las etnias melanesias, polinesias y de otras culturas asiáticas. La mayor parte de las islas tienen costumbres propias, que incluyen lenguas indígenas distintas. Sus ceremonias y cultos son diferentes entre sí, aunque algunas son comunes.
La vida en las ciudades ha cambiado, se ha modernizado, pero los pueblos conservan sus costumbres, los hombres trabajan la tierra y descansan en el nakamal bebiendo kava o charlando tras el trabajo, mientras las mujeres se encargan del suministro del agua.
Los que no sucumbieron al cristianismo conservan sus religiones y tabús. La magia está muy arraigada en algunos puntos, donde se cree en los espíritus, se respeta a los antepasados y se combate a los demonios. Las mujeres trabajan más duro que los hombres por lo que encuentran la muerte más temprano.
Las costumbres francesas, sin embrago, se han enraizado de forma considerable por lo que se puede decir que la nota característica de los Caledonios es su pacífico afrancesamiento.