Avión
Nueva Zelanda cuenta con tres aeropuertos internacionales:
Auckland (a 22 km. del centro de la ciudad), Wellington (a 8 km.) y Christchurch.
Sin emabrgo, en el interior del país hay vuelos hasta a 30 destinos diferentes.
En todo caso, siempre cabe la posibilidad de alquilar otro tipo de medios de transporte
aéreos, como avionetas y helicópteros. Las principales líneas
aéreas son Air New Zeland, para vuelos internacionales, Anssett
New Zeland, con las mejores conexiones nacionales y Mount Cook Airline,
para quienes se dirijan hacia las Islas Cook.
Barco
y Ferrocarril
El carácter insular de Nueva Zelanda
y la abundancia de fiordos en sus costas hacen del barco uno de los principales
medios para conocer el país, e incluso algunos de sus mejores parques naturales.
Varios lagos y ríos del interior son también aptos para cruceros
en embarcaciones de mejor calado, aparte, por supuesto, de la posibilidad de hacer
excursiones en piraguas o lanchas rápidas.
La Railways
Corporation cuenta con 4.200 kilómetros de vía, entre los que se
incluye el cruce de los Alpes del Sur. También presta un servicio de transbordadores
en el Estrecho de Cook, entre Wellington (Isla del Norte) y Picton (Isla del Sur).
Automóvil
En Nueva Zelanda se conduce por la izquierda, una reminiscencia de los tiempos
en que fue colonia inglesa. La velocidad máxima permitida es 60 kilómetros
por hora en los núcleos urbanos y 100 kms. / hora en carretera.
Para alquilar un coche es necesario tener un permiso de conducir del país
de origen, con una copia traducida si no está en inglés. La gasolina
es más cara en las áreas aisladas, por lo que se recomienda proveerse
en las ciudades (hay gasolineras cada pocos kilómetros).
Bicicletas
y motocicletas
El uso y alquiler de este tipo
de vehículos está muy extendido, y en algunos parques hay excursiones
organizadas en bicicletas de montañas para conocerlos a fondo.
Transportes
Públicos
Las principales ciudades del
país cuentan con servicio de taxis. Disponen de taxímetro y hay
que sumar al importe que aparece en el mismo una pequeña cantidad por el
equipaje y la reserva telefónica.
En Auckland y
en Wellington existe un ferrocarril suburbano que permite desplazarse con más
rapidez de un punto a otro de la isla. La red de autobuses es amplia y puede llegar
a lugares donde el tren no alcanza. La mayoría de las ciudades cuentan
con autobuses urbanos, que cubren adecuadamente la zona urbana.