Epoca
Antigua
Desde la antigüedad, Afganistán
ocupó un importante lugar estratégico en el paso de Khaibar, tradicional
vía para las invasiones de las planicies indias. Hacia el siglo VI antes
de Cristo fue un centro de la religión zoroasta. Después vinieron
las influencias budistas desde la India, y en el siglo VII las musulmanas, que
son las que hoy dominan. Durante todos estos siglos el país fue gobernado
por reyes locales, o invasores como Alejandro el Grande. El primer gran poder
afgano llegó de la mano de Mahmud de Ghazni. Genghis Khan llegaría
después para destruirlo todo. Más tarde llegaron los años
de Tamerlan o Timur el Turco, que era su verdadero nombre. En el siglo XVIII,
el país accedió a la independencia y, posteriormente, fue objeto
de una lucha de influencias entre Inglaterra y Rusia.
Siglo
XX
Desde 1920 hasta 1929, aunque el rey Amán
Ullah intentó una rápida europeización de la sociedad, fracasó
y se vio obligado a abdicar en favor de su tío, Nadir Shah. El nuevo rey
fue asesinado en 1933 y le sucedió su hijo, Zahir Shah. A partir de entonces,
las reformas interiores fueron realizadas de forma que no hiriesen la opinión
afgana, dominada por las ideas de los sacerdotes. En 1964 entró en vigor
una constitución, instaurando un régimen democrático de tipo
parlamentario, que no impidió el golpe de estado de 1973, que instauró
la república. Tres golpes de Estado sucesivos en 1979 desembocaron en un
gobierno prosoviético que solicitó la intervención del ejército
ruso para acabar con la guerrilla que actuaba en las montañas cercanas
a Pakistán. Esta intervención fue considerada como una invasión
por la naciones occidentales. El malestar culminó con la declaración
de la ONU solicitando la retirada de las tropas extranjeras de Afganistán,
reiterada en 1982.
Epoca Actual
En la década de los ochenta la guerra hizo que gran número de afganos
se refugiaran en los países vecinos, sobre todo en Pakistán.
Con al llegada de Gorbachov al Kremlin los rusos se fueron.
En un intento de debilitar la guerra civil Najibullah propuso una unidad en el
gobierno que fue mal acogida. En 1992 fue derrocado, y finalmente Burhanuddin
Rabbani fundó un movimiento político islámico en el país.
La situación empeora cada día que transcurre.