El viaje a Jordania invita a la degustación de una enorme variedad de comida. El plato nacional del país es el 'Mansaf', cordero cocinado con yogur y servido sobre arroz. El 'Musakhan' es un plato a base de pollo asado con cebollas, piñones y aceite de oliva, sobre pan árabe. El 'Maglouba' lleva carne o pescado mezclado con verdura y arroz. El 'Sheish Khabab' trozos de cordero o pollo a la brasa con cebolla y tomate.
Existe una gran oferta de restaurantes que sirve auténtica comida árabe a precios razonables. Todos los hoteles cuentan con menús que combinan la comida árabe y la continental.
La bebida local, muy popular para acompañar platos árabes , es el Arak, un licor aromático de anís que se toma con hielo y agua. Jordania produce vino, cerveza y bebidas refrescantes junto a las que se puede encontrar cualquier tipo de bebida importada. Todos los hoteles y restaurantes tienen licencia para despachar bebidas alcohólicas.