Recorrer Kuwait es tarea fácil, es un país pequeño y casi
todos los lugares de interés están cerca de la costa y de la capital,
al este del país. Empezaremos por la capital Al-Kuwait, para desplazarnos
a las ciudades más importantes: al sur Al-Ahmadi, y al norte Al-Jahra
y el pueblo de Doha. Después podemos hacer una visita a la Isla
de Failaka, que se encuentra frente a la capital en los mares del Golfo.
El reciente pasado de Kuwait se refleja en los muros de esta ciudad que se
recompone paso a paso. Entre las cosas que hay que ver en Al-Kuwait destacamos
el Museo Nacional, y un pequeño edificio cerca de él llamado
Casa Sadu, que recoge muestras del arte beduino y artesanía, sobre
todo de tejido. El museo ofrece también una sección donde podrá
comprar trabajos de tejido beduinos.
Cerca de allí
se encuentra el Edificio de la Asamblea Nacional, una blanca construcción
con su tejado inclinado evocando las tiendas de los beduinos, que se distingue
en el entorno. El edificio fue diseñado por el arquitecto danés
Jorn Utzon, el mismo que diseñara el edificio de la Casa de la Opera de
Sydney en Australia.
En el Palacio Sief se haya
la corte del emir. No está abierto al público, y al lado está
el Ministerio de Asuntos Exteriores. Procure no hacer fotografías de estos
dos edificios. Frente a ellos se alza la Gran Mezquita, que se dice puede
acoger a más de 5.000 fieles. El santuario principal tiene 26 metros de
diámetro y 43 m de altura.
Al norte del Palacio
Sief, una pequeña casita blanca con decoraciones en azul acogía
al cuartel británico a principios de siglo. No está abierta al público.
Uno de los símbolos más significativos de
la ciudad lo constituyen las Torres de Kuwait, no debe perderse el espectáculo
de su contemplación tanto de día como de noche. Dentro podrá
gozar de hermosas vistas y hasta de un restaurante.
En
el barrio Jabriya se encuentra el Museo Tariq Rajab, que guarda una colección
de antigüedades, y muestras de arte islámico tremendamente interesantes,
así como manuscritos, caligrafías y cerámicas del mundo árabe.
También se exponen colecciones de joyas y trajes regionales del mundo islámico.
Otro
de los lugares que puede visitar en la ciudad es el Museo de Historia y Ciencia
Natural, sin olvidar tampoco las Puertas de la Vieja Ciudad y Souk.
En la bahía se haya el pueblo de Doha, un tranquilo lugar de pescadores
de hermosas casitas y un puerto. A 32 kilómetros al oeste de la capital
se encuentra Al-Jahra, una ciudad industrial y agrícola al mismo
tiempo. Lo más destacable de ella es el Fuerte Rojo, que está abierto
al público.
Al sur de la capital está la
ciudad de Al-Ahmadi, un importante centro petrolífero. Allí
podrá admirar el Centro de Exposición Petrolífero al lado
del zoo de la ciudad, y de los Jardines Públicos.